El fenómeno climático podría intensificar lluvias, inundaciones, sequías y tormentas en distintas regiones del planeta, con efectos que ya generan preocupación entre los especialistas por su posible impacto en América Latina y otras partes del mundo.
22/10/2026 12:04
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El fenómeno de El Niño está intensificando los eventos climáticos extremos en distintas regiones del planeta, con lluvias intensas, inundaciones, sequías y una temporada activa de huracanes en el Pacífico.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno podría alcanzar una intensidad excepcional hacia finales de 2026, con efectos que podrían prolongarse después de su punto máximo.
“Se está viendo lo que se había pronosticado y, en algunos casos como en Chile, probablemente más impacto de lo esperado”, señaló Julián Báez, director para las Américas de la OMM, a la BBC Mundo.
Estas son cinco formas en las que El Niño está modificando las condiciones climáticas en América Latina y otras partes del mundo.
1. Lluvias intensas e inundaciones en Sudamérica
Chile ha registrado fuertes precipitaciones, aluviones e inundaciones que afectaron viviendas, comercios y vehículos. Según Báez, los efectos se extendieron por el norte, centro y sur del país, con lluvias severas, granizadas y nevadas en primavera.
También se reportaron precipitaciones intensas en Paraguay, el sur de Brasil, Uruguay y el norte de Argentina. El aumento del caudal de la cuenca del río Paraná obligó a liberar agua de la represa de Itaipú, lo que generó inundaciones en sectores de Paraguay y Argentina y afectó el acceso al parque nacional de Iguazú.
2. Una temporada intensa de huracanes en el Pacífico
El calentamiento del océano Pacífico ha favorecido condiciones para la formación e intensificación de huracanes. El reporte de BBC Mundo señala que la temporada registró 22 tormentas con nombre y 12 huracanes, incluidos 10 ciclones de categoría mayor.
El huracán Polo llegó a registrar ráfagas de hasta 285 kilómetros por hora cerca de las costas mexicanas. Además, se reportó la formación simultánea de tres huracanes en la cuenca del Pacífico, un fenómeno que también se había observado en septiembre.
3. Menos huracanes en el Atlántico
Mientras el Pacífico experimenta una temporada activa, el Atlántico ha tenido menos actividad ciclónica. Según el especialista de la OMM citado por BBC Mundo, El Niño aumenta la cizalladura del viento en el Atlántico Norte, lo que dificulta la formación y el fortalecimiento de las tormentas. El reporte destaca que la actividad en el Caribe oriental fue especialmente baja durante el periodo analizado.
4. Sequías que afectan la agricultura y la energía
El Niño también está asociado con condiciones más secas en varias regiones. Desde el sureste de México hasta Costa Rica se registró una disminución de las lluvias, mientras que partes de Colombia y Brasil enfrentaron sequías e incendios forestales.
Julián Báez advirtió que la cuenca amazónica, que abarca territorios de Brasil, Ecuador y Perú, presenta déficit de precipitaciones. La reducción del agua disponible afecta a las represas hidroeléctricas y puede generar dificultades en el suministro de energía.
En contraste, las costas del norte de Perú y el sur de Ecuador podrían experimentar lluvias intensas entre diciembre y febrero, según las previsiones citadas en el reporte.
Fuera de América Latina, Indonesia afronta una temporada de incendios forestales que ha afectado a comunidades y provocado problemas respiratorios, mientras que India registró precipitaciones monzónicas por debajo del promedio.
5. Tifones más intensos en Asia
El fenómeno también altera los patrones de formación de ciclones tropicales en el Pacífico occidental, donde países como China y Japón han sufrido inundaciones y deslizamientos de tierra.
Según el reporte de BBC Mundo, el calentamiento del océano puede permitir que algunas tormentas permanezcan más tiempo sobre aguas cálidas, acumulen energía y se conviertan en tifones más intensos antes de tocar tierra.
Báez resumió la situación al señalar que los efectos de El Niño se están manifestando con fuerza en las regiones donde normalmente se espera su impacto.
¿Qué se espera para los próximos meses?
La OMM advirtió que El Niño podría alcanzar su punto máximo a finales de 2026, aunque sus efectos podrían continuar después. Países como Perú y Ecuador figuran entre los territorios que podrían enfrentar episodios de lluvias intensas o sequías durante los próximos meses.
El impacto no será igual en todas las regiones: mientras algunas zonas tendrán precipitaciones extremas e inundaciones, otras sufrirán escasez de agua, incendios y dificultades para la producción agrícola y energética.
