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25/03/2020 - 18:20

Internacionales

El Covid-19 confina a un tercio de la humanidad

El mundo entero está limitando la movilidad de sus ciudadanos para intentar contener el avance de la pandemia

Mundo

Los países de todo el mundo están tratando de sobrellevar esta pandemia de manera razonable y evitar que se propague más. Un tercio de la humanidad se encuentra confinada en sus viviendas. Los Juegos Olímpicos han quedado aplazados por primera vez en la Historia. La actividad económica se desploma y los Gobiernos buscan frenéticamente vías para dar asistencia a sus poblaciones.

El coronavirus causante de la nueva enfermedad Covid-19 ha creado, en los cuatro meses desde que se detectaran los primeros casos de una extraña neumonía en diciembre en la ciudad china de Wuhan, un panorama propio de una película de ciencia-ficción, que nadie hubiera creído posible hace poco más de tres meses.

Hasta el momento, la Covid-19 ha dejado más de 19.000 muertos y ha infectado a cerca de 430.000 personas en unos 175 países, en unas cifras que aumentan por millares diariamente. El foco, originalmente en la provincia china de Hubei, se ha movido a Europa, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que en unas semanas podría desplazarse de nuevo, hacia América. La pandemia se está acelerando. A medida que se extiende, más países adoptan medidas más o menos estrictas para limitar el movimiento de sus habitantes, o confinarlos por completo, al menos 2.600 millones de personas, según los cálculos, se encuentran bajo ese tipo de restricciones. Las escuelas permanecen cerradas en numerosos países.

La gran señal positiva es, este miércoles, el levantamiento de la cuarentena en la provincia de Hubei, a la espera de que el día 8 lo haga también Wuhan. Los primeros trenes y autobuses que comunican la zona con el resto de China han empezado a rodar, después de dos meses de interrupción. Las montañas de Wudang, un importante punto turístico de la región, han reabierto.

El riesgo de epidemia en Wuhan ha quedado rebajado de altoa a medio. No se han anunciado nuevos casos en la ciudad esta jornada, aunque sí dos muertes. En todo el país, desde el comienzo de la epidemia, se han detectado unos 81.000 contagiados, de los que 3.287 han fallecido. En cambio India, el segundo país más poblado del mundo, se ha levantado este miércoles con sus casi 1.300 millones de habitantes en confinamiento total de 21 días, entre interrogantes de si será posible hacerlo cumplir. 

En Europa, continúan los intentos de aplanar las curvas en los distintos países. En España, se han detectado 7.937 casos más, hasta llegar a los 47.610, y se han superado, con 3.434 fallecidos, las cifras de víctimas mortales en China. 

Alemania, por su parte, ha prohibido la entrada de los cerca de 300.000 trabajadores temporales, la mayoría de Rumania y Polonia, que contrata anualmente en el sector agrícola. Francia, que también ha ordenado a su población quedarse en casa, calcula que las medidas durarán unas seis semanas. En el Reino Unido, tras una serie de titubeos se ha impuesto también el confinamiento a sus 66 millones de habitantes. 

Rusia también se ha sumado a los países que entran en cuarentena y sus ciudadanos no irán a trabajar la semana próxima, según ha anunciado su presidente, Vladímir Putin. Los servicios fundamentales seguirán abiertos. El coronavirus también ha forzado al líder ruso a aplazar, por el momento, la consulta ciudadana sobre la reforma de la Constitución que podría prolongarle en el poder.

En América Latina, donde el caso español ha causado una fuerte alarma, Panamá ha decretado una cuarentena, Paraguay ha cerrado sus fronteras y aeropuertos hasta el domingo, y Uruguay también ha cortado el paso a los extranjeros. En cambio, Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, continúa minimizando la pandemia y asegura que los gobernadores que adoptaron medidas de cuarentena ponen en riesgo la economía con una política de tierra arrasada.

En África, donde la expansión de la pandemia preocupa enormemente, Sudáfrica ya lleva más de 700 casos. Libia y Malí han confirmado este miércoles sus primeros contagios, y la República Democrática de Congo, que se había despedido del ébola con cantos y bailes, ha decretado el estado de emergencia y confinado Kinshasa, la capital. 

Pese a la cautela generalizada, Estados Unidos, que ya acumula casi 50.000 contagios y amenaza con convertirse en uno de los focos mundiales de la enfermedad, considera relajar sus medidas de aislamiento para mediados de abril. "Nuestro país no está diseñado para cerrar. Puedes destruir un país de esta manera, cerrándolo”, indicó el presidente de EEUU, Donald Trump.

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Los países de todo el mundo están tratando de sobrellevar esta pandemia de manera razonable y evitar que se propague más. Un tercio de la humanidad se encuentra confinada en sus viviendas. Los Juegos Olímpicos han quedado aplazados por primera vez en la Historia. La actividad económica se desploma y los Gobiernos buscan frenéticamente vías para dar asistencia a sus poblaciones.

El coronavirus causante de la nueva enfermedad Covid-19 ha creado, en los cuatro meses desde que se detectaran los primeros casos de una extraña neumonía en diciembre en la ciudad china de Wuhan, un panorama propio de una película de ciencia-ficción, que nadie hubiera creído posible hace poco más de tres meses.

Hasta el momento, la Covid-19 ha dejado más de 19.000 muertos y ha infectado a cerca de 430.000 personas en unos 175 países, en unas cifras que aumentan por millares diariamente. El foco, originalmente en la provincia china de Hubei, se ha movido a Europa, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que en unas semanas podría desplazarse de nuevo, hacia América. La pandemia se está acelerando. A medida que se extiende, más países adoptan medidas más o menos estrictas para limitar el movimiento de sus habitantes, o confinarlos por completo, al menos 2.600 millones de personas, según los cálculos, se encuentran bajo ese tipo de restricciones. Las escuelas permanecen cerradas en numerosos países.

La gran señal positiva es, este miércoles, el levantamiento de la cuarentena en la provincia de Hubei, a la espera de que el día 8 lo haga también Wuhan. Los primeros trenes y autobuses que comunican la zona con el resto de China han empezado a rodar, después de dos meses de interrupción. Las montañas de Wudang, un importante punto turístico de la región, han reabierto.

El riesgo de epidemia en Wuhan ha quedado rebajado de altoa a medio. No se han anunciado nuevos casos en la ciudad esta jornada, aunque sí dos muertes. En todo el país, desde el comienzo de la epidemia, se han detectado unos 81.000 contagiados, de los que 3.287 han fallecido. En cambio India, el segundo país más poblado del mundo, se ha levantado este miércoles con sus casi 1.300 millones de habitantes en confinamiento total de 21 días, entre interrogantes de si será posible hacerlo cumplir. 

En Europa, continúan los intentos de aplanar las curvas en los distintos países. En España, se han detectado 7.937 casos más, hasta llegar a los 47.610, y se han superado, con 3.434 fallecidos, las cifras de víctimas mortales en China. 

Alemania, por su parte, ha prohibido la entrada de los cerca de 300.000 trabajadores temporales, la mayoría de Rumania y Polonia, que contrata anualmente en el sector agrícola. Francia, que también ha ordenado a su población quedarse en casa, calcula que las medidas durarán unas seis semanas. En el Reino Unido, tras una serie de titubeos se ha impuesto también el confinamiento a sus 66 millones de habitantes. 

Rusia también se ha sumado a los países que entran en cuarentena y sus ciudadanos no irán a trabajar la semana próxima, según ha anunciado su presidente, Vladímir Putin. Los servicios fundamentales seguirán abiertos. El coronavirus también ha forzado al líder ruso a aplazar, por el momento, la consulta ciudadana sobre la reforma de la Constitución que podría prolongarle en el poder.

En América Latina, donde el caso español ha causado una fuerte alarma, Panamá ha decretado una cuarentena, Paraguay ha cerrado sus fronteras y aeropuertos hasta el domingo, y Uruguay también ha cortado el paso a los extranjeros. En cambio, Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, continúa minimizando la pandemia y asegura que los gobernadores que adoptaron medidas de cuarentena ponen en riesgo la economía con una política de tierra arrasada.

En África, donde la expansión de la pandemia preocupa enormemente, Sudáfrica ya lleva más de 700 casos. Libia y Malí han confirmado este miércoles sus primeros contagios, y la República Democrática de Congo, que se había despedido del ébola con cantos y bailes, ha decretado el estado de emergencia y confinado Kinshasa, la capital. 

Pese a la cautela generalizada, Estados Unidos, que ya acumula casi 50.000 contagios y amenaza con convertirse en uno de los focos mundiales de la enfermedad, considera relajar sus medidas de aislamiento para mediados de abril. "Nuestro país no está diseñado para cerrar. Puedes destruir un país de esta manera, cerrándolo”, indicó el presidente de EEUU, Donald Trump.