Durante la entrevista la educadora también abordó los desafíos que enfrenta la educación actual. Si bien reconoció que la tecnología fue una herramienta indispensable durante la pandemia, expresó su preocupación por el uso excesivo de dispositivos electrónicos en la infancia.
06/06/2026 10:45
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En el marco del Día del Maestro, una fecha dedicada a reconocer a quienes entregan su vida a la formación de las nuevas generaciones, la profesora Yaneth Montero compartió su historia de vocación, desafíos y satisfacciones acumuladas a lo largo de años de servicio en las aulas.
Con una trayectoria marcada por el compromiso con la niñez, Montero recordó que antes de convertirse en profesional de la educación, ya trabajaba junto a su familia apoyando a niños en situación de vulnerabilidad. Más adelante se formó en el Instituto Normal Superior Pluriétnico para el Oriente y Chaco, logrando incorporarse al Sistema Educativo Nacional.
“Esta labor me ha traído muchas satisfacciones y también muchos desafíos”, afirmó la docente, quien encuentra su mayor recompensa en el cariño de sus estudiantes y de las familias que han formado parte de su recorrido profesional.
Uno de los momentos más difíciles que recuerda fue cuando asumió un curso con más de 40 estudiantes que había permanecido varias semanas sin una maestra titular. La experiencia estuvo a punto de hacerla renunciar, pero decidió buscar apoyo profesional, capacitarse y desarrollar nuevas estrategias para conectar con sus alumnos.
La profesora considera que la educación va mucho más allá de transmitir conocimientos. Para ella, el afecto, la escucha y el acompañamiento son fundamentales en el desarrollo integral de los niños, especialmente en una época en la que muchos padres deben dedicar gran parte de su tiempo al trabajo.
Durante la entrevista también abordó los desafíos que enfrenta la educación actual. Si bien reconoció que la tecnología fue una herramienta indispensable durante la pandemia, expresó su preocupación por el uso excesivo de dispositivos electrónicos en la infancia.
“Los niños necesitan límites. Necesitan compartir con sus familias, ir al parque, leer, jugar y desarrollar habilidades sociales. El celular no puede convertirse en una niñera”, señaló.
Montero recordó además una experiencia que marcó su carrera docente. Se trató de un curso en el que le costó varios meses establecer conexión con los estudiantes. La situación cambió cuando incorporó actividades teatrales, permitiendo que los propios alumnos desarrollaran liderazgo y trabajo en equipo.
A lo largo de los años, la educadora ha sido testigo del impacto que un maestro puede tener en la vida de sus estudiantes. Algunos de ellos incluso le han confesado que desean seguir la profesión docente inspirados por su ejemplo.
Cuando se le pidió definir en una sola palabra lo que significa ser maestro, respondió sin dudar: “Responsabilidad”. Para ella, cada jornada representa una oportunidad para despertar el interés por aprender y sembrar valores que acompañarán a los estudiantes durante toda su vida.
Al mirar hacia atrás, Yaneth Montero asegura sentirse satisfecha con el camino recorrido. Aunque reconoce que habría podido organizar algunos aspectos de su vida de manera diferente, valora profundamente el trabajo realizado, especialmente el apoyo brindado a niños en situación de riesgo y vulnerabilidad.
Finalmente, recordó con emoción a Judith Siles, su maestra de primaria, a quien considera una de las personas que más influyó en su decisión de dedicarse a la educación.
“Todavía se acuerda de mí cuando la encuentro. Ella me trató con mucho cariño y me inspiró para servir en esta área”, expresó.
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