Demetrio Pérez, vicepresidente de Cappo, lanzó además una dura acusación contra quienes administran el sector energético, al considerar que existiría un interés por mantener el control sobre la comercialización de carburantes. “Creemos que el Estado no quiere perder el negociado”, afirmó.
03/09/2026 11:33
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El nuevo Decreto Supremo 5698, que amplía hasta 2.500 litros el volumen de diésel que pueden adquirir los pequeños productores agropecuarios, no convence al sector productivo, que considera que la medida no resuelve el problema central: la falta de combustible en los surtidores.
Demetrio Pérez, vicepresidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (Cappo), afirmó que el incremento del cupo no representa una solución debido a los requisitos y trámites que deben cumplir los productores, además de la falta de disponibilidad del combustible.
“No es una solución porque los requisitos para poder comprar también son burocráticos. Hay muchos pequeños que no van a poder y, además, está el tiempo. Lo más importante aquí es que no hay diésel”, cuestionó.
Pérez señaló que el sector productivo ha recibido compromisos del Gobierno que, según afirmó, no se han concretado, por lo que existe desconfianza respecto a las nuevas medidas anunciadas.
“De una u otra manera, el Gobierno ha ido comprometiéndose y nunca ha cumplido. Son promesas retóricas y ya no es creíble en este momento”, sostuvo.
Cuestionan restricciones y piden libre importación
El dirigente también puso en duda la decisión de mantener vigente el esquema establecido por el Decreto Supremo 5676 y planteó como alternativa permitir la libre importación de combustible de manera irrestricta, ante la situación de emergencia que atraviesa el país.
“¿Por qué no quieren abrogar el decreto 5676? ¿Por qué no dejan la libre importación del combustible irrestricta para Bolivia, en un tema de emergencia que estamos viviendo por la falta de combustible?”, preguntó.
En ese sentido, Pérez cuestionó que el Gobierno no haya presentado una propuesta ante la Asamblea Legislativa para avanzar en cambios que, a su criterio, permitan enfrentar la crisis de abastecimiento.
El representante lanzó además una dura acusación contra quienes administran el sector energético, al considerar que existiría un interés por mantener el control sobre la comercialización de carburantes.
“Creemos que el Estado no quiere perder el negociado o los que están en el poder no quieren perder el negocio de combustible”, afirmó.
Según Pérez, esta situación termina afectando directamente a la economía nacional y, particularmente, a los productores que necesitan diésel para mantener sus actividades.
“No podemos planificar”
La escasez de combustible, aseguró el dirigente, está afectando distintas etapas de la producción agrícola. Explicó que los productores necesitan diésel para la preparación de suelos, siembra, cosecha y fumigación.
“No hay combustible para cosecha, para siembra, para preparación o para fumigación. Ya es etapa de ir preparando los suelos, liberando las áreas que no se han sembrado, pero no hay combustible”, manifestó.
Pérez insistió en que el problema no se soluciona únicamente aumentando el volumen autorizado para la compra.
“Nos dicen 120, 121, ahora 2.500 litros, pero vayan al surtidor, no hay. No es que desde mañana está disponible. El tema es que no hay, ese es el problema”, enfatizó.
Advierten con nuevas medidas
Ante la falta de combustible, Pérez anticipó que las medidas de presión del sector podrían retomarse con mayor intensidad. Explicó que algunos bloqueos fueron levantados temporalmente, mientras los productores evalúan nuevas acciones.
“Por eso es que las medidas van a continuar. Si bien se han levantado, han sido bloqueos por 24 horas, ahora seguramente van a venir 48 horas o más”, advirtió.
También mencionó la situación de Yapacaní, donde, según explicó, los productores mantienen su posición al considerar que el nuevo decreto tampoco resuelve la falta de diésel.
Pérez sostuvo que el sector espera soluciones concretas y no nuevas disposiciones que, desde su perspectiva, no se pueden aplicar mientras el combustible continúa sin llegar de manera regular a los surtidores.
“No estamos hablando de algo ficticio. Es una cuestión real, pero el Gobierno está en otras cosas que nos quieren distorsionar, que nos quieren distraer con estas medidas o este decreto que probablemente no van al caso en el momento”, enfatizó.
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