Hasta septiembre 2026 la inflación acumulada fue del 3,88%, el BCB proyecta que este año cerremos con una inflación anual del 9,2%.
08/10/2026 10:33
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El viceministro Navarro hizo dos anuncios: Que en 2027 habrá aumento salarial para recuperar el poder adquisitivo, y que el PGE 2027 se elabora considerando aún la subvención de la gasolina.
Hasta septiembre 2026 la inflación acumulada fue del 3,88%, el BCB proyecta que este año cerremos con una inflación anual del 9,2%.
Varios sectores piden que el salario minimo nacional 2027 sea entre Bs. 5000 a Bs. 7000, lo cual superaría ampliamente el 9,2% de incremento salarial en base a la inflación proyectada del gobierno. Es decir, pasaríamos solo de un SMN de Bs. 3.300 a Bs. 3.604, lo cual sería totalmente insuficiente para cubrir las expectativas de los sectores laborales del país; de hecho, el incremento salarial del 2027 deberia ser al menos del 70% si queremos llegar a los requerimientos expuestos por la COB. Lo cual significaría mayor carga fiscal para el sector publico y privado, presiones inflacionarias y un factor negativo para el país considerando que la economía boliviana esta en un ciclo recesivo de mas de 3 años.
A esto hay que sumar, que cualquier incremento salarial pierde su fuerza y oportunidad en el tiempo, mas en una economía como la de Bolivia que esta en periodo de reajuste fiscal importante (por el acuerdo con el FMI) que traerá mayor inflación y caida de su PIB. Ademas, solo un 15% de la fuerza laboral del país se beneficiaría del mismo, algo que no mejorara sustancialmente las condiciones ni ingresos laborales de los bolivianos.
En conclusión, el incremento del SMN 2027 debe buscar recuperar poder adquisitivo sin generar un desequilibrio (fiscal/financiero) adicional en una economía todavía recesiva. Hasta septiembre de 2026, la inflación acumulada alcanza 3,88% y el BCB proyecta 9,2% para todo el año; por ello, un ajuste de 9,2% llevaría el SMN de Bs. 3.300 a aproximadamente Bs. 3.604, preservando principalmente el poder adquisitivo desde un punto de viste "técnico", pero lejos de las demandas de Bs. 5.000–7.000. Alcanzar esos niveles implicaría aumentos de aproximadamente 52% a 112%, mientras que un 70% llevaría el SMN a Bs. 5.610.
Un incremento de esa magnitud elevaría los costos laborales, la presión fiscal y el riesgo de mayores precios, especialmente durante el actual proceso de ajuste fiscal y reestructuración económica. Además, su efecto sería limitado si solo alcanza directamente a una fracción reducida de la fuerza laboral, mientras independientes e informales quedarían prácticamente al margen. Por ello, más que un aumento salarial excepcionalmente elevado, Bolivia necesita combinar una recuperación gradual del salario real con control de la inflación, generación de empleo formal, productividad y medidas focalizadas de protección de ingresos.
