La recurrencia de un nombre en las redes fue cambiando mi emoción, apareció la selección de Cabo Verde, un país que millones de personas acababan de descubrir en el mapa, pero ya lo tenían en el corazón; una “Abuelita” cuya historia me acercó, amorosamente, a esa pelota y a esos noventa minutos que paralizan al mundo.





