El especialista pidió reforzar la protección de las cuencas de Santa Cruz y ejecutar obras urgentes ante el inicio del periodo de lluvias, especialmente en las zonas señaladas como vulnerables.
02/11/2026 11:52
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Tras la declaratoria de emergencia nacional emitida por el Gobierno boliviano frente al avance y los efectos del fenómeno de El Niño —calificado como un "Súper Niño"—, el agrometeorólogo Luis Alpire advirtió que la medida gubernamental debe ir acompañada de acciones inmediatas y coordinadas entre el sector público y privado para evitar pérdidas devastadoras en el sector productivo y poblacional.
Durante su intervención en el programa El Mañanero de la Red Uno, Alpire señaló que, si bien el decreto de emergencia es acertado, resulta insuficiente ante la magnitud de la crisis climática que se avecina.
"Deberíamos estar sentados todos —los tres niveles de gobierno y la institucionalidad ligada al medio ambiente— en una mesa de emergencia climática para optimizar los pocos recursos en esta coyuntura de crisis y evitar la duplicación de esfuerzos económicos, logísticos y humanos", enfatizó el especialista.
2,6 millones de hectáreas productivas en riesgo
Alpire remarcó la urgencia de enfocar los esfuerzos en la protección de las cuencas que han sufrido desatención en los últimos cinco años. Explicó que el departamento de Santa Cruz cuenta con cuatro ríos clave —Yapacaní, Ichilo, Piraí y Río Grande— cuya infraestructura de contención permite resguardar 2,6 millones de hectáreas dedicadas a la producción de alimentos de consumo nacional y excedentes de exportación.
Pese a que el Servicio de Encauzamiento de Ríos (SEARPI) identificó 172 puntos críticos y vulnerables, las obras de reforzamiento y construcción de defensivos no se ejecutaron a tiempo. Frente al inicio del periodo de precipitaciones, el agrometeorólogo urgió a concretar al menos obras de emergencia en zonas de alto riesgo como Hardeman y San Pedro.
En el caso de Hardeman, advirtió que un dique de contención corre el riesgo de ser sobrepasado ante lluvias torrenciales, exponiendo a una comunidad de más de 5.000 habitantes y 17.000 hectáreas que ya sufrieron inundaciones previamente.
Un "motor térmico" que disparará las temperaturas
Respecto al comportamiento meteorológico, Alpire detalló que la temperatura en el Océano Pacífico Ecuatorial registra actualmente 3,4 °C por encima del promedio regular, acercándose a la proyección de 3,8 °C de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Con temperaturas oceánicas que alcanzan casi los 31 °C, este fenómeno funciona como un "motor térmico" que transfiere calor directamente a la atmósfera. Esto provocará un ascenso sostenido en las temperaturas, acompañado de lluvias irregulares condicionadas únicamente al ingreso de frentes húmedos del norte y del sur, las cuales no serán suficientes para aplacar el ambiente caldeado.
Ante este panorama, Alpire insistió en la necesidad de un trabajo conjunto e inmediato en el Norte Integrado cruceño para evitar que los desbordes de los ríos afecten la producción agrícola, las viviendas y los asentamientos humanos.
