El volante ruso marcó una auténtica obra de arte ante Croacia en los cuartos de final del Mundial 2018, en uno de los goles más recordados de la cita disputada en casa.
03/06/2026 18:59
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El 7 de julio de 2018, la Copa del Mundo de Rusia vivía uno de sus momentos más emocionantes. En la ciudad de Sochi, el estadio Fisht fue escenario del duelo de cuartos de final entre Rusia y Croacia, con miles de aficionados locales ilusionados tras la histórica eliminación de España en los octavos de final.
Impulsados por el sueño de seguir avanzando en su propio Mundial, los anfitriones encontraron la ventaja a los 31 minutos gracias a una genialidad de Denís Sheryshev. El mediocampista recibió el balón en tres cuartos de cancha, encaró hacia el centro y sacó un espectacular remate de zurda que tomó una trayectoria perfecta antes de incrustarse en un ángulo imposible para el arquero croata Danijel Subašić.
El gol desató la locura en las tribunas y alimentó la esperanza de una nación que veía cerca una clasificación histórica. Sin embargo, Croacia reaccionó antes del descanso con un tanto de Andrej Kramarić y posteriormente logró remontar en la prórroga mediante Domagoj Vida. Cuando parecía sentenciado, Mário Fernandes igualó el marcador para Rusia y llevó la definición a los penales.
La tanda favoreció a Croacia, que avanzó a las semifinales y posteriormente alcanzó la final del torneo, donde terminó como subcampeona tras caer ante Francia. Rusia, por su parte, firmó su mejor actuación en una Copa del Mundo desde la disolución de la Unión Soviética al llegar hasta los cuartos de final como anfitriona.
Aunque el sueño ruso terminó aquella noche, el gol de Sheryshev quedó inmortalizado como una de las grandes joyas de Rusia 2018 y como uno de esos goles eternos que siguen siendo recordados por los aficionados al fútbol.
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