La agenda pasó del análisis global de la economía creativa a la aplicación práctica de herramientas para convertir ideas y capacidades en productos, servicios, experiencias y negocios.
21/09/2026 14:51
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El IV Foro Internacional de Economía Creativa cerró este viernes en Cochabamba con una conclusión que atravesó las jornadas de conferencias, experiencias artísticas, turismo, gastronomía, tecnología y negocios: el talento humano puede convertirse en una fuente de desarrollo cuando se conecta con conocimiento, tecnología, estrategia y oportunidades.
Organizado por la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), el encuentro se desarrolló el 17 y 18 de septiembre bajo el concepto “Creatividad que conecta. Oportunidades que transforman” y reunió a especialistas nacionales e internacionales, emprendedores, académicos, gestores culturales, empresarios e instituciones.
La agenda pasó del análisis global de la economía creativa a la aplicación práctica de herramientas para convertir ideas y capacidades en productos, servicios, experiencias y negocios. La programación incluyó economía creativa, inteligencia artificial, turismo y gastronomía creativa, clústeres, software y nuevos modelos de negocio.
¿Cuál fue la principal conclusión del Foro de Economía Creativa?
Para Rolando López, vicerrector de Unifranz Cochabamba, el cierre permitió confirmar que la economía creativa tiene como principal recurso el talento de las personas y la cultura de los territorios.
“Hoy hemos cerrado la cuarta versión del Foro Internacional de Economía Creativa, esa economía que se basa en el talento de la gente y la cultura de los pueblos”, señaló López.
El vicerrector explicó que el encuentro permitió recorrer diferentes dimensiones de esta economía. La primera jornada estuvo orientada al conocimiento y al pensamiento global; posteriormente, una velada artística permitió experimentar la relación entre arte, cultura, gastronomía y música; mientras que la jornada final trasladó esos aprendizajes hacia herramientas tecnológicas y aplicaciones concretas.
Del pensamiento global a la aplicación tecnológica
Uno de los principales cambios entre la primera y la segunda jornada fue el paso de la reflexión a la aplicación.
El programa del 18 de septiembre incorporó un workshop sobre generación de negocios creativos con inteligencia artificial, una Master Class de Alex Paredes sobre modelos de negocio para turismo creativo, una presentación sobre software hecho en Bolivia y la conferencia “Economía creativa en números”, además de la presentación del libro Apostar por el turismo creativo.
Para López, esta aplicación es fundamental porque permite ampliar la idea tradicional de generación de riqueza.
“Hoy hemos cerrado con una aplicación de todo lo aprendido a través de tecnología para que la gente entienda que no solamente el valor se genera a partir de los recursos naturales transformados en productos industriales o el comercio exterior, sino a través del mayor yacimiento que tiene la humanidad, que es el talento humano”, sostuvo.
La conclusión plantea así un cambio de perspectiva: la creatividad no debe entenderse únicamente como una manifestación artística o cultural, sino como una capacidad que puede organizarse, profesionalizarse y convertirse en actividad económica.
¿Por qué la articulación es clave para la economía creativa?
Una de las ideas que se repitió durante el Foro fue que el talento por sí solo no garantiza resultados. Necesita redes, formación, tecnología, mercado y espacios de colaboración.
En la inauguración, López ya había planteado que la creatividad puede convertirse en una herramienta concreta de desarrollo cuando encuentra espacios de articulación, formación y colaboración. También sostuvo que el talento necesita “orden”, estrategia y disciplina para pasar de las ideas a la ejecución.
El enfoque se relaciona con la discusión sobre los clústeres creativos, uno de los ejes del encuentro. Estos buscan conectar emprendimientos, empresas, universidades, instituciones y profesionales para compartir conocimientos, tecnología, infraestructura y oportunidades.
En Cochabamba, esta necesidad de articulación cuenta además con una base de información. El Censo de Economía Naranja realizado entre 2022 y 2023 identificó 2.260 unidades económicas vinculadas con actividades creativas y estimó 94.200 empleos, de los cuales 23.550 serían directos.
Turismo, gastronomía y cultura: convertir identidad en experiencias
El turismo creativo fue otro de los ejes que dejó conclusiones para el desarrollo territorial. Durante el Foro, Alex Paredes planteó la posibilidad de pasar de un modelo en el que el visitante observa un destino a otro en el que participa, aprende y experimenta con la cultura, los saberes, la gastronomía y las tradiciones de las comunidades.
Esta perspectiva amplía la manera de entender un destino turístico. Una ruta gastronómica, un oficio, una tradición o un conocimiento local pueden convertirse en experiencias capaces de generar valor económico y social cuando existe una estrategia para desarrollarlos.
El enfoque adquiere especial importancia en Cochabamba, ciudad que forma parte de la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO en la categoría Gastronomía desde 2017. La discusión del Foro buscó precisamente conectar esa identidad con nuevas oportunidades de desarrollo.
En esa línea, una de las publicaciones previas de Unifranz sobre turismo creativo plantea una pregunta central: ¿qué experiencia diferente puede vivir una persona en un destino que ya conoce? La respuesta pasa por aprovechar aquello que hace único a cada territorio y convertirlo en propuestas diferenciadas.
¿Qué deja el IV Foro Internacional de Economía Creativa?
Para López, una de las principales consecuencias del encuentro es la consolidación de una comunidad alrededor de la economía creativa.
“Así que venimos ya cinco años haciendo esto, cada vez más gente del exterior nos conoce y se conecta y acá también las instituciones, así que estamos creando una comunidad muy grande donde todos tienen cabida”, afirmó.
La continuidad del Foro es parte de esa estrategia. El vicerrector anunció además la expectativa de una quinta versión para 2027, como siguiente espacio de encuentro entre actores nacionales e internacionales.
El cierre deja, de esta manera, una agenda que va más allá de un evento académico. El desafío planteado es conectar talento, conocimiento, tecnología, cultura y mercado para que las ideas puedan transformarse en proyectos y oportunidades.
La experiencia del IV Foro Internacional de Economía Creativa muestra también que la economía creativa no se limita a las industrias culturales. Puede involucrar turismo, gastronomía, diseño, software, inteligencia artificial, contenidos, emprendimiento y otras actividades donde el principal recurso es la capacidad humana de imaginar y crear.
La premisa con la que comenzó el encuentro —“Creatividad que conecta. Oportunidades que transforman”— queda así como una hoja de ruta para la siguiente etapa: pasar de identificar el talento que existe en los territorios a construir las condiciones para que ese talento genere experiencias, negocios, empleo e innovación.
