Estudiantes de Bioquímica y Farmacia de Unifranz desarrollaron Vital Detox, un jabón experimental elaborado con matico, carbón activado, glicerina y esencia de lavanda.
16/09/2026 14:16
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Vital Detox es un jabón medicinal sólido de carácter experimental desarrollado por estudiantes de séptimo semestre de la carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) sede La Paz. La propuesta, orientada académicamente al cuidado de la piel grasa, combina matico y carbón activado. Surgió como parte de un Proyecto Integrador que llevó a los estudiantes desde la investigación de materias primas hasta la formulación y el trabajo de laboratorio.
“Vital Detox es un jabón que busca ayudar a controlar la piel grasa. Trabajamos principalmente con dos componentes: el matico y el carbón activado”, explicó Saleth Virginia Perlacios, integrante del equipo.
El proyecto articuló conocimientos de distintas asignaturas alrededor de un desafío práctico, investigar una problemática, seleccionar componentes, formular un producto y evaluar su elaboración en laboratorio.
Matico y carbón activado: materias primas de una formulación experimental
El matico fue seleccionado a partir de la revisión de sus características fitoquímicas y de sus usos tradicionales. En la literatura consultada por el equipo, los estudiantes identificaron compuestos como aceites esenciales, flavonoides y taninos, asociados con propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, astringentes y cicatrizantes. Estas referencias sirvieron como punto de partida académico para analizar su incorporación a la formulación, sin que el proyecto implique una validación clínica del producto.
“La investigación fue uno de los primeros pasos. Teníamos que determinar qué componentes podíamos utilizar, si podían incorporarse al jabón y si era posible conseguir la materia prima en cantidades suficientes”, señaló Perlacios.
El análisis permitió que el grupo no se concentrara únicamente en la formulación, sino también en factores como la disponibilidad de insumos y una eventual capacidad de producción.
La fórmula experimental incorporó matico, carbón activado, glicerina y esencia de lavanda. Durante la elaboración, los estudiantes pesaron las materias primas, prepararon la base de glicerina mediante calentamiento, trituraron e integraron los componentes y, posteriormente, vertieron la mezcla en moldes para completar el proceso de solidificación.
“Uno de los desafíos más grandes fue precisamente la materia prima. Aunque puede encontrarse, no siempre está disponible en grandes cantidades y algunos de estos componentes provienen principalmente de zonas como los Yungas y otras áreas rurales”, explicó la estudiante.
Resolver estas dificultades también formó parte del aprendizaje del equipo, al obligarlo a considerar la viabilidad de los insumos, además de su función dentro de la formulación.
Farmacognosia y Tecnología Farmacéutica aplicadas al desarrollo del jabón
Vital Detox permitió integrar conocimientos de Farmacognosia y Tecnología Farmacéutica. La primera asignatura aportó herramientas para estudiar las plantas, su composición y sus posibles aplicaciones; mientras que la segunda ayudó a trasladar ese conocimiento a los procedimientos necesarios para desarrollar una formulación farmacéutica experimental.
“Desde Farmacognosia aprendimos cómo estudiar las plantas para posteriormente utilizarlas en un producto, conocer su taxonomía, identificar sus componentes y analizar cómo pueden ser empleados. Tecnología Farmacéutica también nos ayudó bastante en el método de elaboración del jabón”, afirmó Perlacios.
El desarrollo del producto también exigió organizar cada etapa antes de llegar a la elaboración final. La investigación previa, la selección de los componentes y la revisión de su compatibilidad formaron parte de un proceso que permitió a los estudiantes comprender que una formulación requiere planificación, criterio y capacidad para tomar decisiones a partir de la evidencia disponible.
“Antes de elaborar un producto hay todo un trabajo metodológico y teórico. Tenemos que analizar si los principios activos son compatibles, cómo pueden interactuar y qué efecto se espera obtener”, explicó Jade Naomi Balboa.
Para la estudiante, este proceso ayudó a comprender que desarrollar una formulación implica investigación previa, pruebas, observación y capacidad para corregir aquello que todavía puede mejorarse.
Proyecto Integrador: del conocimiento teórico al trabajo de laboratorio
El trabajo en equipo y el acompañamiento docente estuvieron presentes durante las distintas etapas, desde la identificación de la problemática y la revisión de los principios activos hasta la preparación y evaluación del jabón.
“Cada integrante puso su granito de arena para que el producto pudiera desarrollarse y tener un control adecuado”, añadió Balboa.
Vital Detox evidencia el propósito de los Proyectos Integradores de Unifranz: conectar distintas áreas del conocimiento para responder a un desafío concreto. Bajo el modelo de Aprender Haciendo, los estudiantes no solo revisaron conceptos sobre plantas medicinales y formulación farmacéutica, sino que los llevaron al laboratorio, enfrentaron dificultades reales, evaluaron resultados y detectaron aspectos por perfeccionar, acercándose desde su formación universitaria a procesos que podrían encontrar en su futura práctica profesional.
Nota académica: Los productos, prototipos o desarrollos descritos corresponden a proyectos con fines exclusivamente formativos, académicos y de investigación. No cuentan con las autorizaciones, registros sanitarios o permisos exigidos por la normativa vigente del país para su producción, distribución o comercialización.
