El acuerdo se articula con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, aprobada en 2015 y conformada por 17 ODS y 169 metas.
29/09/2026 12:03
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La sostenibilidad necesita pasar de las declaraciones a la evidencia. Con ese propósito, el Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia y la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) formalizaron una Declaración de Intención Conjunta que incluye el desarrollo del Observatorio del Sector Privado para el Desarrollo Sostenible, una iniciativa orientada a medir, monitorear y visibilizar la contribución de las empresas bolivianas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
El acuerdo se articula con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, aprobada en 2015 y conformada por 17 ODS y 169 metas. En Bolivia, estos objetivos son implementados con la participación de instituciones públicas, organismos internacionales, sociedad civil, sector privado y academia.
Para Rolando López, vicerrector de Unifranz sede Cochabamba y responsable de presentar el proyecto, el Observatorio representa una oportunidad para convertir la información dispersa sobre sostenibilidad empresarial en conocimiento útil para la toma de decisiones. “La idea central es sencilla: convertir la sostenibilidad en evidencia útil para orientar decisiones”, explicó durante la presentación.
¿Qué es el Observatorio de los ODS y para qué servirá?
El Observatorio es una iniciativa del Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia y Pacto Global Red Bolivia. Unifranz fue seleccionada como Universidad Anfitriona para el periodo 2026–2028, con responsabilidades en liderazgo técnico, académico y gestión del conocimiento, en coordinación con el Comité Directivo y la Mesa de la Academia.
Su trabajo contempla una plataforma digital, una base de datos, informes, investigación aplicada y reportes de avance. El objetivo es reunir información procedente de encuestas empresariales, reportes, comunicaciones de progreso, registros públicos y estudios de caso para construir indicadores sobre la contribución del sector privado a los ODS.
La iniciativa tiene además un antecedente directo. En 2023, ONU Bolivia y Pacto Global presentaron un estudio sobre la contribución de empresas bolivianas a la Agenda 2030, elaborado a partir de la participación de 24 empresas privadas. Ese trabajo identificó la necesidad de contar con información que permita comprender de manera más sistemática cómo el sector empresarial aporta a los 17 objetivos.
La nueva plataforma busca avanzar desde ese diagnóstico hacia un sistema permanente de información. De acuerdo con López, no se tratará únicamente de acumular datos, sino de establecer qué mide cada indicador, de dónde procede la información y cuáles son sus límites. La inteligencia artificial podrá contribuir al procesamiento documental y al reconocimiento de patrones, pero la validación humana y la revisión técnica serán parte del proceso.
¿Qué papel tendrá la universidad?
La participación de Unifranz responde a una lógica de complementariedad institucional. Naciones Unidas aporta el marco de la Agenda 2030 y su conexión con las prioridades nacionales e internacionales; Pacto Global acerca la experiencia de empresas y pequeñas y medianas empresas; mientras la universidad aporta investigación aplicada, metodología, análisis, tecnología y talento académico.
Para López, esta dimensión académica es uno de los principales alcances de la alianza. “Las universidades son un activo social donde se forman los nuevos líderes”, señaló, al explicar que los estudiantes también deben participar en proyectos vinculados con problemas concretos del país.
Esta visión coincide con el trabajo que Naciones Unidas desarrolla en Bolivia para promover los ODS mediante el Marco de Complementariedad 2023–2027, que articula las prioridades nacionales con la Agenda 2030.
De los datos empresariales a decisiones sobre sostenibilidad
El Observatorio pretende generar información que pueda ser utilizada por distintos actores. Las empresas podrán identificar brechas y visibilizar contribuciones verificables; la academia tendrá acceso a datos para investigación y formación; y Naciones Unidas contará con evidencia para el seguimiento de prioridades relacionadas con el desarrollo sostenible.
El proyecto también se inserta en un proceso de mayor articulación entre empresas, academia y organismos internacionales. En 2026, Naciones Unidas en Bolivia destacó que el cumplimiento de los ODS requiere alianzas entre el sector público, empresas, academia y cooperación internacional, una orientación reforzada durante la III Cumbre Empresarial por los ODS.
La hoja de ruta presentada por Unifranz contempla tres etapas: lanzamiento y diseño metodológico en 2026; desarrollo de la plataforma e informe anual en 2027; y consolidación de la base de datos, la plataforma y la continuidad institucional en 2028. Entre las metas planteadas figuran 100 empresas, 15 variables ODS por empresa, cuatro rondas de datos y la participación de cuatro universidades.
Para López, el desafío de fondo es que la sostenibilidad deje de ser percibida únicamente como un conjunto de buenas noticias o declaraciones y pueda demostrarse mediante resultados. “Que la gente vea cómo se está logrando de manera articulada la sostenibilidad del país”, planteó al referirse al impacto esperado de la alianza.
El Observatorio parte así de una pregunta concreta: ¿cómo contribuyen las empresas bolivianas al cumplimiento de los ODS y qué resultados pueden demostrarse? Su respuesta dependerá de la calidad de los datos, la metodología y la capacidad de convertir esa información en conocimiento útil para empresas, universidades, organismos internacionales y otros actores del desarrollo nacional.
