La idea cobra fuerza porque el conocimiento ya no mantiene la misma vigencia durante toda una trayectoria profesional. Nuevas herramientas, modelos de negocio y funciones aparecen con rapidez, mientras otras capacidades pierden relevancia o necesitan actualizarse.
23/09/2026 13:57
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El aprendizaje permanente es la capacidad de seguir adquiriendo, actualizando y aplicando conocimientos y competencias a lo largo de toda la vida. En un entorno marcado por la inteligencia artificial, la transformación digital y cambios constantes en las formas de trabajar, la formación profesional deja de ser una etapa que concluye con la graduación y se convierte en un proceso continuo de adaptación.
La idea cobra fuerza porque el conocimiento ya no mantiene la misma vigencia durante toda una trayectoria profesional. Nuevas herramientas, modelos de negocio y funciones aparecen con rapidez, mientras otras capacidades pierden relevancia o necesitan actualizarse.
“Hoy en día ya no es suficiente pensar que la educación es una etapa que termina con un título”, resume Pedro Sáenz, vicerrector de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz).
¿Qué significa aprender durante toda la vida?
El aprendizaje a lo largo de la vida incluye experiencias formales, no formales e informales. Puede abarcar carreras, posgrados, certificaciones, cursos, talleres y microcredenciales, pero también lectura especializada, proyectos, mentoría, aprendizaje entre pares y experiencia profesional.
UNESCO define el aprendizaje a lo largo de toda la vida como un proceso que comienza desde el nacimiento y continúa durante toda la vida. Su propósito es que las personas puedan desarrollar capacidades, responder a necesidades cambiantes y participar de manera activa en la sociedad y el mundo del trabajo.
La OCDE añade que, en un mundo de transformación digital, las personas necesitan aprender, desaprender y reaprender. El reto no consiste solamente en acceder a más cursos, sino en desarrollar la voluntad, las habilidades y los medios para seguir aprendiendo de manera autónoma.
¿Por qué las competencias cambian más rápido?
La inteligencia artificial, la automatización, la digitalización y los cambios en los modelos de trabajo están acelerando la transformación de las habilidades requeridas por las organizaciones.
El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum estima que el 39% de las competencias centrales de los trabajadores cambiará o quedará desactualizado hacia 2030. Entre las capacidades que mantienen o aumentan su relevancia aparecen pensamiento analítico, creatividad, resiliencia, flexibilidad, alfabetización tecnológica y aprendizaje permanente.
“En ese entendido, la actualización de los saberes y competencias deben estar a la par de esos cambios para responder a las demandas de la sociedad y de la globalización”, señala Sara Yoshino Otsuka, miembro de la Jefatura de Enseñanza Aprendizaje (JEA) de Unifranz.
Actualizarse no significa acumular cursos
La actualización profesional tiene valor cuando responde a una necesidad concreta y permite aplicar lo aprendido. Acumular certificados sin utilizar nuevos conocimientos puede tener poco impacto en la trayectoria profesional.
Una estrategia más útil consiste en identificar qué competencias requiere una función, qué cambios se están produciendo en el sector y qué aprendizaje puede ayudar a resolver problemas reales. A partir de ahí, una persona puede combinar formación formal, educación continua, práctica, lectura, proyectos y espacios de intercambio.
El aprendizaje continuo fortalece la empleabilidad
La actualización de conocimientos también influye en la capacidad de responder a nuevas oportunidades laborales. UNESCO señala que el aprendizaje permanente mejora la empleabilidad mediante la actualización y el perfeccionamiento de competencias en un mundo del trabajo cambiante.
La OCDE advierte, al mismo tiempo, que la participación en aprendizaje adulto continúa siendo limitada y que no todas las personas tienen las mismas oportunidades para actualizarse. Esto convierte al aprendizaje permanente en un desafío no solo individual, sino también institucional y social.
“El aprendizaje a lo largo de la vida ya no es una opción, sino una necesidad imperiosa para nuestra realidad y para el mundo que estamos atravesando”, sostuvo Constanza Dietrich, directora de Educación Continua de la Universidad Católica de Salta y presidenta de la Red de Educación Continua de Latinoamérica y Europa (RECLA).
¿Qué papel tienen las universidades después de la graduación?
Si las competencias cambian varias veces a lo largo de una trayectoria laboral, las universidades también necesitan ampliar su papel. Ya no basta con ofrecer formación inicial; también pueden convertirse en espacios de retorno para actualización, especialización, reconversión profesional y aprendizaje permanente.
Esto abre espacio para posgrados, educación continua, microcredenciales, programas modulares, formación híbrida y experiencias diseñadas junto con organizaciones y sectores productivos.
El desafío está en que estas opciones sean pertinentes, accesibles y aplicables. La rapidez no debe sustituir la calidad: una formación breve necesita objetivos claros, evaluación, evidencia de aprendizaje y conexión con necesidades reales.
La neuroplasticidad mantiene abierta la posibilidad de aprender
“El cerebro humano tiene una capacidad asombrosa para cambiar y adaptarse a lo largo de la vida. Esta capacidad se llama neuroplasticidad y es la base de todo aprendizaje y desarrollo personal”, explica James Robles, director adjunto del Instituto de Neurociencias y director de la carrera de Psicología de Unifranz.
La neuroplasticidad describe la capacidad del sistema nervioso para modificar su estructura, funcionamiento o conexiones en respuesta a la experiencia y otros estímulos. La evidencia científica muestra que el cerebro adulto conserva capacidad de adaptación y aprendizaje, aunque la plasticidad cambia con la edad y depende del tipo de experiencia, práctica y contexto.
Esto ayuda a comprender que aprender no es una actividad exclusiva de la juventud. Un adulto puede desarrollar nuevas capacidades y adquirir conocimientos, aunque los procesos de aprendizaje pueden requerir estrategias, tiempos y apoyos diferentes.
Aprender, aplicar y volver a actualizarse
El aprendizaje permanente no consiste en aprender todo de manera continua. Consiste en reconocer qué necesita actualizarse, encontrar fuentes confiables, practicar, aplicar lo aprendido y volver a revisar las propias competencias cuando el contexto cambia.
En esa lógica, la capacidad de aprender se convierte en una competencia transversal. Permite responder a cambios tecnológicos, asumir nuevas responsabilidades, cambiar de área profesional y mantener vigentes conocimientos que de otro modo podrían quedar desactualizados.
En un entorno donde el conocimiento cambia rápidamente, el título profesional sigue siendo importante, pero representa el punto de partida de una trayectoria de aprendizaje mucho más larga.
