Entre sus principales hitos están el Censo de Economía Naranja, desarrollado entre 2022 y 2023, y el Censo Empresarial ICAM 2024.
21/09/2026 14:52
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El Instituto de Progreso Económico Empresarial (IPEE) de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) cumple cinco años de trabajo orientado a generar datos, investigaciones y vínculos con el ecosistema productivo de Cochabamba. En este periodo, el instituto desarrolló estudios sobre economía creativa y actividad empresarial que permiten dimensionar sectores, identificar oportunidades y aportar información para la toma de decisiones.
Entre sus principales hitos están el Censo de Economía Naranja, desarrollado entre 2022 y 2023, y el Censo Empresarial ICAM 2024. Ambos proyectos muestran una línea de trabajo basada en producir información local con utilidad para empresas, emprendedores, instituciones y academia.
“A lo largo de estos cinco años, el IPEE ha tenido un crecimiento exponencial, ha crecido con mucha fuerza y está generando un impacto importante. Creo que hemos logrado poner en la agenda pública a la economía creativa, y eso es realmente importante. A través de las investigaciones que hemos realizado, hemos conseguido posicionar este tema no solo en Cochabamba, sino también a nivel nacional”, explica Gabriela Sanjinés, directora del IPEE.
¿Qué es el IPEE de Unifranz?
El Instituto de Progreso Económico Empresarial es un espacio de investigación de Unifranz enfocado en producir información sobre la actividad económica y empresarial. Su trabajo vincula a la universidad con empresas, emprendedores, cámaras y otros actores que necesitan evidencia para comprender mejor su entorno.
Unifranz define al IPEE como un brazo técnico de investigación económica y empresarial orientado a generar conocimiento útil y riguroso para apoyar decisiones institucionales, corporativas y públicas.
El Censo de Economía Naranja puso cifras al ecosistema creativo de Cochabamba
Uno de los proyectos más visibles del IPEE fue el Censo de Economía Naranja. El estudio comenzó en 2022 y se desarrolló en dos etapas hasta 2023 con el objetivo de caracterizar y cuantificar las actividades vinculadas a la economía creativa en Cochabamba.
El censo identificó 2.260 unidades económicas en el municipio de Cochabamba y estimó alrededor de 94.200 empleos vinculados al sector, de los cuales 23.550 corresponden a empleos directos.
La investigación permitió observar actividades relacionadas con gastronomía, moda, artesanías, productos creativos y otros sectores conectados con turismo, salud, educación y tecnología. Más allá del número de emprendimientos, el aporte central fue convertir un ecosistema disperso en información medible.
En septiembre de 2026, Unifranz volvió a utilizar estos resultados como base para analizar el peso de la economía creativa en Cochabamba y su relación con nuevas oportunidades de desarrollo.
¿Por qué los datos de economía creativa son relevantes?
La economía creativa suele estar formada por actores pequeños, independientes o informales que no siempre aparecen con claridad en las estadísticas tradicionales. Contar con datos permite dimensionar su participación, reconocer cadenas de valor y diseñar estrategias de fortalecimiento con mayor precisión.
Para la academia, además, estos estudios generan una base de conocimiento local que puede ser utilizada en investigaciones posteriores, proyectos con estudiantes y análisis sobre emprendimiento, innovación y desarrollo territorial.
El Censo Empresarial ICAM amplió la mirada hacia el tejido productivo
En 2024, el IPEE amplió su trabajo con el Censo Empresarial ICAM, desarrollado junto con la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM). La investigación buscó reunir información sobre las características, necesidades y percepciones de las empresas asociadas.
El trabajo de campo se desarrolló durante cuatro meses y contó con la participación de más del 50% de las empresas afiliadas activas a la ICAM. Los resultados fueron entregados oficialmente en mayo de 2025 y se presentaron como una herramienta para comprender mejor el tejido productivo regional y apoyar decisiones estratégicas.
La propia ICAM informó que la encuesta complementaria de satisfacción y percepción alcanzó una muestra equivalente al 50% de sus empresas asociadas, lo que refuerza el alcance de la colaboración entre la cámara y el instituto.
La investigación se convierte en una herramienta para empresas y emprendedores
“Tenemos una de las bases de datos más grandes de emprendedores y emprendimientos, tanto creativos como tradicionales. Eso es algo que hemos construido gracias a la confianza de los emprendedores, que ahora nos buscan para capacitaciones y fortalecimiento”, destaca Sanjinés.
El valor de una base de datos no está únicamente en acumular registros. Su utilidad aparece cuando permite identificar tendencias, necesidades, oportunidades de capacitación, cambios en el entorno y posibles áreas de articulación.
Para las empresas y los emprendedores, disponer de información local ayuda a comparar situaciones, observar el mercado y fundamentar decisiones. Para la universidad, esos mismos datos pueden convertirse en insumos para investigación, aprendizaje aplicado y vinculación con el entorno.
Los estudiantes también pueden aprender a partir de problemas reales
El trabajo del IPEE también crea oportunidades para acercar a estudiantes a procesos reales de levantamiento, análisis e interpretación de información. Encuestas, censos, análisis sectoriales y proyectos con organizaciones permiten observar cómo se construye evidencia fuera del aula.
Esta relación conecta investigación con el enfoque de aprender haciendo: los estudiantes pueden enfrentarse a datos reales, problemas abiertos y necesidades concretas de empresas e instituciones, mientras desarrollan capacidades de análisis, comunicación y resolución de problemas.
¿Cuál es la siguiente etapa del IPEE?
“Creo que tenemos una proyección mucho más grande: convertirnos en un observatorio económico y empresarial a nivel nacional. Aunque parezca pequeño, realmente es un reto enorme que tenemos”, señala Sanjinés.
La proyección plantea pasar de estudios puntuales a una producción de información más sistemática y de mayor alcance. Un observatorio económico y empresarial puede integrar indicadores, estudios periódicos, bases de datos y análisis comparables que permitan seguir la evolución de distintos sectores.
Para que esa meta se consolide, será necesario ampliar alianzas, mantener metodologías comparables, asegurar continuidad en la recolección de datos y publicar resultados de manera accesible para empresas, investigadores, instituciones y tomadores de decisiones.
Cinco años convierten los datos en una plataforma para crecer
El aniversario del IPEE no solo resume una trayectoria institucional. También muestra cómo una universidad puede contribuir al entorno cuando transforma preguntas económicas y empresariales en datos verificables.
El Censo de Economía Naranja permitió dimensionar un ecosistema creativo; el Censo Empresarial ICAM amplió la mirada hacia el tejido productivo; y las bases de datos construidas durante estos años abren nuevas posibilidades para investigación, capacitación y articulación.
La siguiente etapa estará marcada por un desafío mayor: convertir esa experiencia acumulada en información periódica y de alcance nacional. Si el IPEE avanza hacia un observatorio económico y empresarial, la continuidad y la calidad de sus datos serán claves para fortalecer su aporte a la toma de decisiones.
