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17/07/2019 - 18:52

Notivisión

Ahora puedes mejorar tus emociones con Oxitocina

Hormona que producimos y que actúa en el cerebro como modulador químico de la conducta social, de la confianza y el apego

La confianza en los demás está en la base de cualquier relación social. Por el contrario, la desconfianza aniquila las interacciones de cualquier índole. Algunos virtuosos de la mente humana consiguen ganarse la confianza de los más recalcitrantes con el lenguaje corporal y verbal. Para los que no gozan de esa magistral capacidad puede haber alternativas: un spray nasal puede mejorar la percepción que otros tengan de ti. 

En este artículo se mencionan ejemplos científicos en los cuales un inhalador de oxitocina puede interactuar en el caso de adversidades emocionales, desórdenes alimentarios o el autismo. Sin embargo, son observaciones experimentales que distan de convertirse en remedios universales. No se deben tomar al pie de la letra, sino como información interesante sobre la investigación acerca de la gestión emocional en diversos campos de trabajo.

La oxitocina es una hormona que producimos. Actúa en el cerebro como modulador químico de la conducta social, de la confianza y el apego. Según los estudios científicos, inhalar oxitocina por la nariz aumenta la confianza entre las personas y mejora las relaciones sociales. Incluso mejora la interpretación de emociones complejas cuando nos cuesta describir lo que sentimos.

Una investigación ha demostrado que tras la administración nasal los demás entienden mejor lo que sentimos sin tener que dar muchas explicaciones. Lo más sorprendente es que tan solo una dosis es suficiente para que aumente en nosotros la empatía, la confianza y el afán cooperativo desde la primera toma de contacto con desconocidos.

Esta hormona del afecto es tan poderosa para la mente que incluso puede mejorar la aversión natural por los enemigos de guerra en los conflictos bélicos y aliviar las experiencias traumáticas.

La inhalación de oxitocina también se ha utilizado en ensayos con personas con autismo. Los autistas padecen desde la infancia un trastorno que se manifiesta con la pérdida del contacto con la realidad exterior e inadaptación social. Parecieran estar en su “propio mundo”.

En este caso, tras la inhalación intranasal los pacientes autistas o con diferentes trastornos neurobiológicos, responden e interactúan más con otros, incrementan el compañerismo y la confianza y, en definitiva, mejoran el comportamiento social.

Se aconseja no aceptar un inhalador de oxitocina sin previa recomendación de un profesional, ya que pueden haber falsificaciones para su venta fácil.

 

La confianza en los demás está en la base de cualquier relación social. Por el contrario, la desconfianza aniquila las interacciones de cualquier índole. Algunos virtuosos de la mente humana consiguen ganarse la confianza de los más recalcitrantes con el lenguaje corporal y verbal. Para los que no gozan de esa magistral capacidad puede haber alternativas: un spray nasal puede mejorar la percepción que otros tengan de ti. 

En este artículo se mencionan ejemplos científicos en los cuales un inhalador de oxitocina puede interactuar en el caso de adversidades emocionales, desórdenes alimentarios o el autismo. Sin embargo, son observaciones experimentales que distan de convertirse en remedios universales. No se deben tomar al pie de la letra, sino como información interesante sobre la investigación acerca de la gestión emocional en diversos campos de trabajo.

La oxitocina es una hormona que producimos. Actúa en el cerebro como modulador químico de la conducta social, de la confianza y el apego. Según los estudios científicos, inhalar oxitocina por la nariz aumenta la confianza entre las personas y mejora las relaciones sociales. Incluso mejora la interpretación de emociones complejas cuando nos cuesta describir lo que sentimos.

Una investigación ha demostrado que tras la administración nasal los demás entienden mejor lo que sentimos sin tener que dar muchas explicaciones. Lo más sorprendente es que tan solo una dosis es suficiente para que aumente en nosotros la empatía, la confianza y el afán cooperativo desde la primera toma de contacto con desconocidos.

Esta hormona del afecto es tan poderosa para la mente que incluso puede mejorar la aversión natural por los enemigos de guerra en los conflictos bélicos y aliviar las experiencias traumáticas.

La inhalación de oxitocina también se ha utilizado en ensayos con personas con autismo. Los autistas padecen desde la infancia un trastorno que se manifiesta con la pérdida del contacto con la realidad exterior e inadaptación social. Parecieran estar en su “propio mundo”.

En este caso, tras la inhalación intranasal los pacientes autistas o con diferentes trastornos neurobiológicos, responden e interactúan más con otros, incrementan el compañerismo y la confianza y, en definitiva, mejoran el comportamiento social.

Se aconseja no aceptar un inhalador de oxitocina sin previa recomendación de un profesional, ya que pueden haber falsificaciones para su venta fácil.