Álvaro Aitken, fundador de Lavado ATP, perdió a su padre tras una larga lucha contra el cáncer de páncreas y decidió honrar su memoria donando el trabajo de limpieza de su empresa en el Hospital Oncológico.
14/08/2026 10:22
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La historia de Álvaro Aitken, fundador de Lavado ATP, conmueve por su profundo mensaje de solidaridad. Tras perder a su padre hace tres meses, luego de una lucha de más de un año contra el cáncer de páncreas, decidió honrar su memoria realizando un trabajo de limpieza y recuperación de espacios en el Hospital Oncológico de Santa Cruz.
La iniciativa nació mientras acompañaba a su amigo y atleta Nicolás Ramos en la “Maratón 7”, proyecto que buscó recaudar fondos para el Oncológico. Mientras observaba la actividad, Álvaro pensaba en la enfermedad de su padre y en cómo podía ayudar.
“Mi papá estaba enfermo y yo decía, ¿cómo puedo ayudar? No tenía las posibilidades económicas de hacer un aporte significativo. Pero decía, sí hay la posibilidad de hacer algo más”, relató.
Fue así que decidió donar su trabajo. Inicialmente intervino en el área de parqueo del hospital para contribuir con su organización y limpieza, pero posteriormente conoció el parque infantil y decidió realizar un segundo trabajo.
“Necesitaba tener como que un segundo acto, por así decirlo. Y lavarlo para estos niños que juegan, que están ahí y que necesitan un lugar limpio”, explicó.
El gesto tiene un significado especialmente importante para Aitken, quien acompañó de cerca la lucha de su padre, diagnosticado con cáncer de páncreas en octubre de 2024. Durante el tratamiento recibió más de 25 quimioterapias y también se intentaron tratamientos de inmunoterapia y otras alternativas, mientras la familia mantenía la esperanza de encontrar una solución.
“Él realmente puso un esfuerzo inhumano. Me demostró una valentía, fuerza, coraje para enfrentar algo tan duro como esto”, recordó Álvaro, quien destacó además que su padre siempre puso a su familia por delante pese a encontrarse gravemente enfermo. Finalmente, falleció a los 58 años.
Aitken aseguró que su experiencia familiar le permitió conocer de cerca la realidad de quienes enfrentan el cáncer, especialmente de las familias que llegan desde provincias y otras regiones y permanecen durante largos periodos cerca del hospital.
Con esta acción, Álvaro Aitken busca honrar la memoria de su padre y, al mismo tiempo, motivar a otras empresas, instituciones y ciudadanos a colaborar con el Oncológico desde sus propias posibilidades.
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