TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Bolivia: después de casi 15 años el país migra de un régimen cambiario fijo a uno flexible

Bolivia: después de casi 15 años el país migra de un régimen cambiario fijo a uno flexible
Bolivia

Escuchar esta nota

1. RESUMEN DEL CAMBIO DE UN RÉGIMEN DE TIPO DE CAMBIO FIJO A UNO FLEXIBLE

Durante aproximadamente quince años Bolivia mantuvo un régimen de tipo de cambio prácticamente fijo, donde el Banco Central de Bolivia (BCB) establecía administrativamente el valor del dólar y lo sostenía mediante la venta de divisas provenientes de las Reservas Internacionales Netas (RIN). Sin embargo, la fuerte reducción de las reservas internacionales —actualmente inferiores a US$4.000 millones, con apenas alrededor de US$700 millones disponibles en divisas—, el incremento del déficit fiscal, la caída de las exportaciones de gas natural y la creciente demanda de dólares hicieron que dicho esquema dejara de ser sostenible.

En este contexto, mediante la Resolución Ministerial N° 245/2026 se establece un régimen de flexibilización cambiaria, mientras que la Resolución de Directorio N° 88/2026 aprueba el nuevo Reglamento de Operaciones Cambiarias para implementar esta política.

El principal cambio consiste en que el tipo de cambio oficial ya no será fijado discrecionalmente por el BCB, sino que será calculado diariamente como el promedio ponderado de las operaciones de compra de dólares realizadas por los bancos con sus clientes entre las 00:00 y las 17:00 horas de cada día hábil. Posteriormente, el BCB publicará a las 20:00 el nuevo Tipo de Cambio Oficial (TCO), que regirá al día siguiente para las operaciones del sector público, los registros contables y servirá como referencia para toda la economía. Además, el denominado Valor Referencial de Venta será igual al TCO más Bs. 0,10, estableciendo un límite máximo para la venta de dólares por parte de las entidades financieras.

2. EFECTOS ECONÓMICOS DE UN TIPO DE CAMBIO FLEXIBLE

Corto plazo (0 a 12 meses)

Durante los primeros meses probablemente aumentará la volatilidad del mercado cambiario. El nuevo régimen permitirá que el tipo de cambio oficial se acerque gradualmente al verdadero precio del dólar determinado por la oferta y demanda, reduciendo parcialmente las distorsiones existentes entre el mercado oficial y el paralelo. Sin embargo, también es previsible una depreciación inicial del boliviano, especialmente mientras continúe la escasez de divisas. Ello incrementará las expectativas inflacionarias y elevará los costos de importación de numerosos bienes. La inflación podría mantenerse elevada durante 2026, especialmente considerando el deterioro del contexto macroeconómico y las restricciones externas.

En esta etapa el principal desafío será recuperar la confianza. Empresas y familias podrían continuar demandando dólares como activo de resguardo, manteniendo presiones sobre el sistema financiero. El BCB utilizará muchas menos reservas para defender un tipo de cambio específico, lo que representa una ventaja respecto al régimen anterior. No obstante, si la oferta privada de dólares continúa siendo insuficiente, el nuevo sistema por sí solo no eliminará la escasez de divisas.

Mediano plazo (1 a 3 años)

Si el nuevo régimen logra consolidarse con disciplina fiscal y monetaria, la economía comenzará a adaptarse a un tipo de cambio más realista. Las exportaciones podrían ganar competitividad porque los exportadores recibirán mayores ingresos en bolivianos por cada dólar exportado, incentivando la producción destinada al mercado externo. Asimismo, disminuirían algunos incentivos al contrabando de salida y al arbitraje cambiario.

No obstante, el ajuste también implicará mayores costos para sectores altamente dependientes de insumos importados. Las empresas deberán mejorar productividad y eficiencia para compensar el aumento de costos. Si el Gobierno no reduce el déficit fiscal y continúa financiándolo mediante expansión monetaria, la depreciación del tipo de cambio podría trasladarse persistentemente a los precios internos.

Largo plazo (más de 3 años)

En el largo plazo, un régimen flexible puede fortalecer significativamente la estabilidad macroeconómica, siempre que esté acompañado por políticas fiscales responsables y una adecuada acumulación de reservas internacionales. El país dejaría de depender exclusivamente del BCB para abastecer el mercado de divisas, permitiendo que el mercado absorba parte de los shocks externos.

Sin embargo, ningún régimen cambiario es exitoso si persisten desequilibrios estructurales. Mientras Bolivia continúe registrando déficits fiscales elevados, caída de exportaciones tradicionales, escasa inversión extranjera y limitadas reservas internacionales, el tipo de cambio tenderá a depreciarse gradualmente. En consecuencia, la flexibilidad cambiaria es una herramienta importante, pero no sustituye las reformas económicas necesarias.

3. ¿CÓMO AFECTARÁ A LAS IMPORTACIONES, CRÉDITOS Y OPERACIONES FINANCIERAS?

Importaciones (medicamentos, combustibles, alimentos, maquinaria y otros)

Las importaciones serán uno de los sectores más sensibles al nuevo régimen. A medida que el dólar oficial refleje con mayor precisión las condiciones del mercado, el costo en bolivianos de importar medicamentos, equipos médicos, maquinaria, repuestos, tecnología, vehículos y numerosos bienes de consumo aumentará. En aquellos productos donde existen subsidios estatales, como los combustibles, el costo fiscal del subsidio también crecerá si el Estado mantiene precios internos congelados.

En el caso específico de medicamentos e insumos médicos, es probable que se registren incrementos graduales de precios, especialmente en aquellos que no reciben apoyo estatal. Asimismo, industrias que dependen de materias primas importadas enfrentarán mayores costos de producción, lo que podría trasladarse parcialmente a los consumidores mediante mayores precios finales.

Créditos bancarios

Para los créditos denominados en bolivianos no existirán modificaciones directas en las cuotas pactadas, ya que continúan expresándose en moneda nacional. Sin embargo, tasas de interés futuras podrían aumentar si el sistema financiero percibe mayores riesgos macroeconómicos o incrementos en la inflación.

Los créditos pactados en dólares sí enfrentarán un mayor riesgo cambiario. Si el tipo de cambio oficial continúa depreciándose, los prestatarios necesitarán más bolivianos para comprar los dólares con los cuales cumplir sus obligaciones, incrementando el costo efectivo de la deuda.

Anticréticos

Los contratos de anticrético celebrados en dólares serán los más afectados. Al momento de la devolución del capital, el propietario deberá entregar la misma cantidad de dólares o su equivalente según lo establecido contractualmente. Si el tipo de cambio continúa aumentando, la devolución en bolivianos resultará considerablemente más costosa.

Por el contrario, los nuevos contratos tenderán a negociarse cada vez más en bolivianos, reduciendo la dolarización del mercado inmobiliario y disminuyendo el riesgo cambiario tanto para propietarios como para inquilinos.

Operaciones financieras, comercio exterior y ahorro

Las empresas importadoras deberán gestionar con mayor cuidado su riesgo cambiario, utilizando coberturas financieras cuando estén disponibles o negociando mejores condiciones de pago con proveedores internacionales. Las empresas exportadoras, por el contrario, podrían beneficiarse al convertir sus ingresos en dólares a un tipo de cambio más elevado.

Para los ahorristas, el nuevo régimen podría incentivar una mayor diversificación entre activos en bolivianos y dólares. Si el mercado percibe que la política económica es consistente y creíble, gradualmente podría disminuir la demanda especulativa de divisas. Sin embargo, si persiste la incertidumbre económica, muchos agentes continuarán prefiriendo mantener parte de su patrimonio en dólares como mecanismo de protección frente a la depreciación del boliviano.

4. ¿EL TIPO DE CAMBIO FLEXIBLE ES UN PRIMER PASO HACIA LA UNIFICACIÓN CAMBIARIA?

Sí, constituye el primer paso hacia una unificación cambiaria

Desde un punto de vista técnico, la respuesta es sí. La decisión de abandonar el tipo de cambio fijo y adoptar un mecanismo donde el Tipo de Cambio Oficial (TCO) se calcula diariamente con base en las operaciones efectivamente realizadas por las entidades financieras acerca el precio oficial al valor de mercado. El Reglamento establece que el TCO será el promedio ponderado de las compras de dólares efectuadas por los bancos y que servirá como referencia para las operaciones del sector público y de los agentes económicos.

La unificación cambiaria significa que desaparezcan las diferencias relevantes entre el tipo de cambio oficial y el precio al que realmente se transan los dólares en la economía. En Bolivia, durante los últimos años coexistieron un tipo de cambio oficial y un mercado paralelo, reflejo de la escasez de divisas. La flexibilización reduce esa brecha porque el precio oficial comienza a reflejar las condiciones de oferta y demanda, aunque todavía persistan restricciones.

¿El tipo de cambio flexible solucionará la crisis cambiaria?

Por sí solo, no. El nuevo régimen mejora la formación del precio del dólar y disminuye la necesidad de que el BCB venda reservas para sostener un tipo de cambio artificial. Sin embargo, la causa de la crisis cambiaria no es únicamente el régimen de tipo de cambio, sino el desequilibrio entre la oferta y la demanda de divisas. Mientras las exportaciones, la inversión extranjera, el turismo receptivo y el financiamiento externo no generen suficientes dólares, la escasez persistirá.

Actualmente Bolivia enfrenta una combinación de factores estructurales: RIN inferiores a US$4.000 millones, de las cuales alrededor de US$700 millones corresponden a divisas líquidas; menor producción y exportación de gas natural; déficit fiscal elevado; caída de la inversión extranjera y mayores expectativas de dolarización. El régimen flexible puede administrar mejor esta realidad, pero no elimina por sí mismo la falta de dólares.

Evaluación técnica

Desde la perspectiva de un analista de riesgo soberano, la medida representa una corrección necesaria y esperada. Reduce una distorsión que se había vuelto difícil de sostener y puede mejorar la credibilidad de la política cambiaria. No obstante, si no viene acompañada de un programa integral de estabilización macroeconómica, el tipo de cambio seguirá ajustándose al alza porque el mercado continuará reflejando la escasez relativa de divisas. En consecuencia, la flexibilización es una condición necesaria para la normalización del mercado cambiario, pero no es una condición suficiente para resolver la crisis.

5. TRES MEDIDAS QUE DEBERÍA IMPLEMENTAR EL GOBIERNO

Medida 1. Consolidación fiscal y reducción del déficit público

La primera prioridad debe ser reducir gradualmente el déficit fiscal mediante una combinación de mayor eficiencia del gasto público, racionalización de subsidios y fortalecimiento de la recaudación tributaria sin afectar la actividad productiva. Mientras el Estado continúe registrando déficits elevados financiados con mayor endeudamiento o expansión monetaria, persistirá la presión sobre el tipo de cambio y la inflación. Una trayectoria fiscal creíble reduciría las expectativas de depreciación y mejoraría la confianza de inversionistas nacionales e internacionales.

Además, una política fiscal responsable contribuiría a disminuir la necesidad de financiamiento del BCB y facilitaría la acumulación de reservas internacionales. Esto fortalecería la estabilidad macroeconómica y permitiría que el nuevo régimen cambiario funcione con menor volatilidad.

Medida 2. Recuperación de la oferta de divisas

El Gobierno debe implementar un programa integral para incrementar el ingreso de dólares al país. Esto implica incentivar las exportaciones, atraer inversión extranjera directa, acelerar proyectos mineros e hidrocarburíferos, promover el turismo y facilitar la repatriación de capitales productivos. El problema central de Bolivia no es únicamente el precio del dólar, sino la insuficiente generación de divisas.

Asimismo, es necesario simplificar trámites para exportadores, garantizar seguridad jurídica y crear incentivos para que las divisas ingresen formalmente al sistema financiero. Un mayor flujo de dólares fortalecería el mercado cambiario y reduciría la presión sobre el TCO.

Medida 3. Fortalecer la credibilidad institucional

El éxito del nuevo régimen dependerá de la confianza. El BCB debe publicar diariamente el TCO con absoluta transparencia, explicar claramente la metodología utilizada y difundir estadísticas periódicas sobre el comportamiento del mercado cambiario. La comunicación clara reduce la incertidumbre y limita la especulación.

Paralelamente, el Gobierno debe preservar la independencia técnica del BCB, coordinar la política fiscal y monetaria y garantizar reglas estables para el sistema financiero. Cuando los agentes económicos confían en las instituciones, disminuye la demanda preventiva de dólares y aumenta la estabilidad del mercado.

6. DIFERENCIAS ENTRE EL TIPO DE CAMBIO OFICIAL, REFERENCIAL Y PARALELO

Tipo de Cambio Oficial (TCO)

Es el valor calculado diariamente por el BCB mediante el promedio ponderado de las operaciones de compra de dólares realizadas por las entidades financieras con sus clientes. Constituye la referencia oficial para las operaciones del sector público, registros contables y valoración de activos. Al calcularse diariamente, refleja de mejor manera las condiciones del mercado formal.

Valor Referencial de Venta

Es el precio máximo al que las entidades financieras podrán vender dólares al público. Según el Reglamento, se obtiene sumando Bs0,10 al Tipo de Cambio Oficial. Si el TCO fuera Bs. 9,86, el valor referencial sería Bs. 9,96. Su objetivo es evitar márgenes excesivos entre compra y venta y mantener cierto orden en el mercado formal.

Tipo de Cambio Paralelo

Es el precio determinado fuera del mercado formal por la interacción entre oferta y demanda. No es fijado por el BCB y suele reflejar con mayor rapidez las expectativas económicas, la disponibilidad de divisas y el grado de incertidumbre. Mientras exista escasez de dólares, continuará siendo un indicador importante de las condiciones reales del mercado.

7. ¿CÓMO SE CALCULARÁ EL NUEVO TIPO DE CAMBIO OFICIAL?

El nuevo Tipo de Cambio Oficial se calculará diariamente utilizando únicamente las operaciones de compra de dólares realizadas por los bancos múltiples, bancos PyME y el Banco Público con sus clientes entre las 00:00 y las 17:00 horas. Cada operación tendrá un peso proporcional al monto negociado, por lo que las transacciones de mayor volumen influirán más en el resultado final. Las operaciones entre entidades financieras quedan excluidas del cálculo. Posteriormente, el BCB publicará el TCO a las 20:00 horas y este será válido para el siguiente día hábil.

¿Por qué el BCB publica un solo valor si la metodología se basa en compras?

Porque el TCO no pretende representar simultáneamente un precio de compra y otro de venta, sino constituir un precio de referencia para toda la economía. Sobre ese valor se construye el precio máximo de venta permitido, agregando Bs0,10. De esta manera, el sistema distingue entre un tipo de cambio oficial de referencia y un valor referencial de venta, evitando publicar dos tipos oficiales distintos.

8. CONCLUSIÓN GENERAL

La transición de un régimen de tipo de cambio fijo a uno flexible representa uno de los cambios más importantes de la política cambiaria boliviana en los últimos quince años. Desde el punto de vista técnico, la medida corrige una distorsión generada por la disminución de las reservas internacionales y permite que el precio oficial del dólar refleje mejor las condiciones del mercado. No obstante, su éxito dependerá de la recuperación de la oferta de divisas, la disciplina fiscal, la estabilidad monetaria y la generación de confianza. Si estas condiciones no se cumplen, el nuevo régimen solo administrará la escasez de dólares sin resolver sus causas estructurales. En cambio, si se acompaña de reformas económicas consistentes, mayor inversión, fortalecimiento de las exportaciones y acumulación gradual de reservas internacionales, la flexibilización cambiaria puede convertirse en el punto de partida hacia una unificación cambiaria ordenada, una mayor estabilidad macroeconómica y un funcionamiento más eficiente del mercado de divisas en Bolivia.

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD