Aunque la sabiduría popular asegura que sentir calor en el pabellón auricular revela chismes a nuestras espaldas, especialistas explican los procesos vasculares reales que desencadenan esta habitual reacción corporal.
30/10/2026 19:13
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Las creencias populares que intentan explicar fenómenos cotidianos han sobrevivido al paso de los siglos, convirtiéndose en verdades tácitas que escuchamos desde la infancia en todo el mundo.
De acuerdo al portal Líbero, entre este extenso catálogo de leyendas urbanas destaca la idea de que tener las orejas rojas y calientes significa que alguien está hablando de nosotros a nuestras espaldas.
Según la tradición transmitida de generación en generación, el lado afectado determina la intención del supuesto comentario ajeno sobre nuestra persona.
La creencia popular sostiene que si la oreja caliente es la derecha están hablando bien de ti, mientras que si se trata de la izquierda significa lo contrario.
A pesar de la popularidad de estas historias arraigadas en la cultura colectiva, la realidad médica dista mucho de las interpretaciones místicas tradicionales.
Lo que sucede en nuestro organismo es simplemente que los vasos sanguíneos se dilatan, permitiendo que la sangre fluya con mayor intensidad hacia la superficie de la piel.
Una reacción completamente natural
Este flujo sanguíneo incrementado es el único responsable de generar esa característica sensación de calor y enrojecimiento en el pabellón auricular sin intervención de terceros.
Por lo tanto, la próxima vez que experimentes este fenómeno corporal, podrás estar seguro de que se trata de una simple respuesta fisiológica y no de habladurías.
