El atacante de Japón volvió a ser protagonista en la Copa del Mundo y su trayectoria se ha convertido en un ejemplo para miles de personas que persiguen sus sueños pese a las dificultades y los obstáculos del camino.
22/06/2026 10:16
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A sus 33 años, Junya Ito continúa demostrando que la perseverancia puede abrir puertas incluso cuando el camino parece más largo que el de los demás. El extremo japonés fue una de las figuras en la goleada 4-0 de Japón sobre Túnez, aportando un gol y confirmando su importancia dentro de la selección asiática.
A diferencia de muchos futbolistas que debutan en el profesionalismo durante su adolescencia, Ito siguió una ruta distinta. Tras su etapa en el fútbol universitario, recién logró dar el salto al profesionalismo a los 22 años, una edad considerada tardía para los estándares del fútbol de élite.
Con trabajo y constancia, el veloz atacante fue ganándose un lugar hasta convertirse en una pieza clave de Japón y desarrollar una destacada carrera en el fútbol belga. Su crecimiento ha sido progresivo y sostenido, consolidándose como uno de los jugadores más experimentados del combinado nipón.
Sin embargo, distintos medios en redes sociales han afirmado que el extremo derecho de KRC Genk de Bélgica y de la selección nipona, antes de convertirse en una de las figuras de su selección, trabajó vendiendo palitos de karaage en una tienda Seven-Eleven, mientras perseguía su sueño de ser futbolista profesional.
La actuación de Ito en la Copa del Mundo vuelve a poner en valor una historia que conecta con miles de aficionados: la de una persona que no abandonó sus objetivos pese a que el éxito no llegó de inmediato. Hoy, convertido en referente de Japón, demuestra que la edad y los contratiempos no son un límite cuando existe determinación para seguir adelante.
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