La histórica victoria por 6-0 del conjunto norteamericano terminó en un absoluto caos cuando ambos entrenadores se cruzaron en el saludo final, desatando un violento enfrentamiento entre futbolistas y cuerpos técnicos.
19/06/2026 19:06
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Lo que debía ser una noche de fiesta histórica para el fútbol canadiense terminó de la peor manera. Canadá consiguió su primer triunfo en una Copa del Mundo al aplastar por 6-0 a Qatar; sin embargo, el resultado quedó completamente opacado por una batalla campal que se desató inmediatamente después del pitazo final.
La chispa que encendió el escándalo
El detonante del conflicto ocurrió durante el tradicional saludo entre los directores técnicos. El español Julen Lopetegui, entrenador de Qatar, se acercó a su par estadounidense, Jesse Marsch, para recriminarle lo que consideró una "conducta poco ética", informa Clarín.
Según trascendió, Lopetegui le reprochó la intensidad con la que los norteamericanos continuaron buscando el arco rival y celebrando de forma ampulosa cuando el partido ya estaba totalmente liquidado. Marsch, lejos de apaciguar los ánimos, respondió con un desaire muy marcado y a la vista de todo el estadio. Esta reacción encendió la mecha de inmediato, provocando que futbolistas titulares y suplentes de ambas delegaciones se trenzaran a los empujones e insultos en el campo de juego.
Un arbitraje polémico y un clima espeso
La tensión en la cancha ya venía acumulándose desde la primera mitad debido a la cuestionable actuación del árbitro chileno Cristian Garay. A los 33 minutos del primer tiempo, con el marcador 2-0 a favor de Canadá, el colegiado expulsó injustamente al defensor qatarí Homam Al-Amin por una falta inexistente.
Condicionado y presa del nerviosismo, el combinado de Qatar terminó el encuentro con apenas nueve jugadores tras sufrir una segunda expulsión. El malestar aumentó de forma notable cuando, con el tablero 5-0, el juez decidió añadir nueve minutos de tiempo recuperado. Canadá, con una superioridad numérica de 11 contra 9, no bajó el ritmo y anotó el sexto gol definitivo, lo que desató un efusivo festejo de Marsch que caldeó aún más los ánimos de la delegación asiática.
"Queda entre él y yo"
En la conferencia de prensa posterior al partido, Lopetegui intentó bajarle los decibelios a la polémica, aunque no ocultó su fastidio por la actitud de su rival:
"Canadá ya había hecho cinco goles y el que siguieran atacando fue humillante. Sin embargo, lo que pasó en el campo de juego queda entre él y yo".
A pesar de las intenciones del técnico español por dejar el incidente en el pasado, las impactantes imágenes de los altercados y la trifulca no tardaron en viralizarse en las redes sociales, dejando una mancha violenta en un día que iba a ser puramente de celebración para el fútbol canadiense.
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