A pocos días de celebrar sus 216 años de aniversario, Cochabamba recuerda una de sus obras más emblemáticas.
04/09/2026 11:38
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Con los brazos abiertos hacia la ciudad, en lo alto del cerro San Pedro, el Cristo de la Concordia se convirtió en mucho más que una estatua: es un símbolo de identidad, fe y orgullo para generaciones de cochabambinos.
Este 14 de septiembre, Cochabamba celebra 216 años de aniversario, y entre sus grandes postales destaca esta monumental obra que representa la unión de un pueblo que hizo posible un proyecto considerado imposible para su época.
Un sueño que nació con una visita histórica
La idea de construir un monumento dedicado a Cristo en la cima del cerro San Pedro nació en la década de 1980, impulsada por la visita del Papa Juan Pablo II a Cochabamba en 1988.
El proyecto fue concebido como un mensaje de paz, hospitalidad y unión, con la intención de dejar una obra que representara el espíritu de la ciudad y de todo el pueblo boliviano.
Las obras comenzaron el 12 de julio de 1987 y concluyeron oficialmente el 20 de noviembre de 1994, después de siete años de trabajo y esfuerzo colectivo.
El Cristo que desafió todos los límites
Diseñado por artistas y profesionales bolivianos, el Cristo de la Concordia fue construido con una estructura de hormigón armado y fierro.
Sus dimensiones impresionan:
34,20 metros de altura de la estatua
6,24 metros de pedestal
40,44 metros de altura total
Durante años fue considerado el Cristo más grande del mundo, superando incluso al famoso Cristo Redentor de Río de Janeiro. Actualmente mantiene el reconocimiento como la estatua de Jesucristo más grande de Sudamérica.
Una obra construida por todo un pueblo
Detrás de la monumental figura existe una historia de sacrificio y solidaridad. La construcción no contó con un financiamiento completo desde el inicio; fue posible gracias al aporte de instituciones, empresas, trabajadores y ciudadanos que se sumaron al proyecto.
El pueblo cochabambino participó activamente con donaciones y apoyo. Empresas aportaron materiales, organizaciones colaboraron y ciudadanos llegaron incluso con herramientas para ayudar en la construcción.
“El Cristo es una obra de todos. Obra del milagro”, fue una de las reflexiones que resume el espíritu con el que nació este monumento.
Los grandes desafíos detrás del monumento
Construir una estatua de estas dimensiones en la cima del cerro San Pedro fue un verdadero reto de ingeniería y arte.
Uno de los mayores desafíos fue los brazos, debido a que debían mantenerse suspendidos. Para reducir el peso se utilizaron estructuras metálicas y materiales especiales que permitieron lograr estabilidad y resistencia.
La instalación de la cabeza también representó una compleja maniobra. La pieza, elaborada en tres partes, pesaba alrededor de 11 toneladas y requirió un trabajo coordinado con varias grúas para poder colocarla en la cima.
Un símbolo que mira a Cochabamba
Más allá de sus dimensiones, el Cristo de la Concordia guarda historias humanas: esfuerzo, fe, dificultades y sueños compartidos.
Desde el cerro San Pedro, a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar, continúa siendo una de las imágenes más representativas de Cochabamba, una ciudad que cada septiembre celebra sus tradiciones, su historia y la fuerza de su gente.
Este 14 de septiembre, cuando la Llajta cumple 216 años, el Cristo vuelve a recordar que las grandes obras nacen cuando un pueblo camina unido hacia un mismo objetivo.
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