Expertos recuerdan que fenómenos como los de 1877-1878, 1982-1983 y 2023-2024 alcanzaron anomalías superiores a los dos grados y dejaron fuertes impactos; ahora advierten que un nuevo episodio podría ser todavía más intenso.
13/08/2026 21:21
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El fenómeno de El Niño no es nuevo y a lo largo de la historia se presentó con diferentes niveles de intensidad. Especialistas recuerdan que algunos episodios alcanzaron valores extremos y provocaron fuertes impactos climáticos en distintas regiones.
Según los datos expuestos en el reporte, uno de los eventos más intensos fue el de 1877-1878, que habría alcanzado una anomalía de 2,75 grados por encima de lo normal.
Otro episodio considerado muy fuerte fue el de 1982-1983, con una anomalía de aproximadamente 2,35 grados.
Más recientemente, el fenómeno de 2023-2024 habría alcanzado los 2,5 grados por encima del promedio, generando también importantes consecuencias.
Incendios de 2024, entre los efectos recordados
Entre los impactos asociados al último episodio, los especialistas mencionan los incendios forestales registrados en Bolivia entre junio y octubre de 2024.
De acuerdo con el reporte, durante ese periodo se quemaron más de 10 millones de hectáreas.
Los expertos utilizan estos antecedentes como referencia para proyectar qué podría ocurrir si el actual fenómeno alcanza una intensidad todavía mayor.
Proyecciones hablan de hasta 3,6 grados
Las estimaciones citadas en el informe señalan que el actual episodio podría alcanzar entre 3,5 y 3,6 grados por encima del promedio.
Debido a esa proyección, algunos especialistas comenzaron a utilizar expresiones como “Súper Niño” o “Niño Godzilla”.
Sin embargo, aclaran que todavía no es posible anticipar con precisión cuáles serán sus efectos reales.
“Tampoco se sabe cuáles van a ser las consecuencias o los efectos reales. Simplemente podemos ver los efectos de los Niños anteriores o los Niños fuertes y muy fuertes”, explicó uno de los expertos.
Efectos más fuertes podrían sentirse entre octubre y diciembre
Las previsiones mencionadas apuntan a que las consecuencias más importantes podrían comenzar a sentirse entre octubre y diciembre y prolongarse incluso hasta 2027.
Entre los principales riesgos se encuentran las sequías prolongadas, las altas temperaturas y una mayor presión sobre las regiones productivas.
Sector agrícola ya toma previsiones
La posible escasez de agua preocupa especialmente al sector agrícola.
Productores advierten que una sequía prolongada podría afectar cultivos como la soya, principalmente en zonas que ya presentan limitaciones hídricas.
“La predicción es que este Niño va a ser bastante fuerte y que va a afectar severamente a regiones productivas”, explicó un representante del sector.
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