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“Me hizo videollamada diciéndome que está vivo y escondido”: madre clama por ayuda para traer a su hijo desde Rusia

El joven pidió su baja del ejército ruso en una carta fechada el 15 de septiembre. Su madre afirma que está herido y teme volver a la zona de combate. “Tengo miedo de no volver a contarla. Necesito que me saque rápido”, pidió Johan durante la videollamada.

Entre drones y soldados muertos, un boliviano clama por volver a casa desde Rusia. FOTO: RED UNO DIGITAL. Montaje CHMF.
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

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Johan Carlos Velásquez, de 22 años, viajó a Rusia el pasado 17 de julio. Su madre afirma que fue contactado con la promesa de un trabajo de logística, pero que posteriormente fue enviado a entrenamiento militar y terminó en una zona de combate. El joven asegura estar herido y haber sobrevivido a ataques con drones.

“¿Y ahora?”, pregunta Ángela Velásquez a su hijo durante una videollamada. Al otro lado de la pantalla está Johan Carlos, un joven boliviano de 22 años que, según su familia, fue reclutado para participar en la guerra en Rusia.

La conversación, difundida, refleja la desesperación del joven y la preocupación de su madre, quien busca ayuda para conseguir su retorno a Bolivia.

“Iba a explotar y le recé a Dios para que me cuide. Tres días, cuatro días donde había muchos drones y casi muero. Casi exploto. Yo no puedo volver porque me quieren hacer volver allá. No puedo volver. Tengo mucho miedo de volver porque hay mucha gente muerta”, se escucha decir a Johan.

Su madre intenta tranquilizarlo.

“Ya, ya, tranquilo”, le responde Ángela.

Pero el joven insiste en su pedido:

“Tengo miedo de que no la vuelva a contar de nuevo. Necesito que me saque rápido, lo más rápido posible”.

Viajó con la promesa de un trabajo

Ángela cuenta que su hijo salió de Bolivia el pasado 17 de julio. Según su relato, inicialmente le dijo que viajaría a Brasil para trabajar.

Sin embargo, cuando llegó a destino, le envió una fotografía en la que aparecían letras en ruso. Fue entonces cuando la madre descubrió que el joven se encontraba en Rusia.

“Le dijeron que vaya a trabajar como logística, como ayudando”, relató Ángela.

La madre asegura que a Johan le ofrecieron una buena remuneración y que él aceptó pensando que realizaría labores de carga y descarga, sin participar directamente en la guerra.

“Él estaba confiado. Me dijo: ‘Mamá, no voy a hacer nada malo, estoy bien acá. No voy a hacer nada malo. Me han prometido que yo no voy a ir al frente’”, contó.

Sin embargo, según la versión de la familia, después de aproximadamente una semana fue enviado a entrenamiento militar.

“Lo obligaron en sí al entrenamiento”, afirmó Ángela, quien también sostiene que su hijo firmó documentos una vez que llegó a Rusia.

La comunicación con su madre es limitada

La familia afirma que Johan permanece prácticamente incomunicado. Según Ángela, le quitaron el teléfono y las comunicaciones se producen únicamente cuando el joven encuentra la posibilidad de hacerlo.

“Si me habla, es cuando puede, de donde puede. Escondiéndose, hablamos unos dos minutos o un minuto y nada más”, relató.

La preocupación aumentó el pasado 13 de septiembre, cuando la madre recibió un mensaje de una persona desconocida que le comunicaba que su hijo había muerto.

“Me mandó un mensaje un joven, no sé de qué número, diciéndome que mi hijo ha fallecido”, contó.

Sin embargo, dos días después recibió una videollamada de Johan.

“Me hizo una videollamada, mi hijo, diciéndome que está vivo. Esa videollamada que vio usted, ese es el 15. Diciéndome que está vivo, está escondido, está luchando con drones”, relató Ángela.

Según la madre, su hijo le contó que un grupo de aproximadamente 20 soldados fue enviado al frente y que solamente tres habrían sobrevivido.

La familia también asegura que Johan presenta una lesión en la zona de las costillas y que, pese a ello, teme ser enviado nuevamente al frente.

“Me siguen mandando al frente”

Durante otra parte de la videollamada, el joven expresa su temor ante la posibilidad de regresar a la zona de combate.

“Me siguen mandando al frente, no me quieren volver a dejar atrás por el médico, así que me dijeron que voy a volver al frente uno de estos días”, afirma Johan.

También relata los ataques que habría sufrido en el lugar donde se encontraba.

“Tal vez me den uno o dos días de descanso y vuelvo a ir al frente. Y yo no puedo ir porque hay mucha gente muerta donde mi base fue destruida por drones”, sostiene.

El joven agrega que habría sobrevivido a varios ataques.

“Como veinte personas y yo sobrevivimos, gracias a Dios, cada día rezándole a Dios. Tres días de puro drones donde casi muero tres veces”, relata.

Estas declaraciones corresponden al testimonio del propio joven durante las comunicaciones con su familia y no han sido verificadas de manera independiente.

Johan pidió su baja del ejército ruso

La familia también presentó una carta atribuida a Johan y fechada el 15 de septiembre, en la que solicita su baja del ejército ruso.

En la misiva, el joven agradece a sus camaradas por haberlo ayudado a salir de la zona de combate y expresa su deseo de regresar a Bolivia.

“Feliz me encuentro con vida. Ahora tengo la oportunidad de volver a casa, a mi país, Bolivia”, señala el documento.

En la carta, Johan solicita formalmente su baja y afirma estar consciente de que podría perder beneficios derivados de su permanencia en el ejército.

También menciona que su madre y una persona encargada de la representación diplomática boliviana estarían realizando gestiones para ayudarlo a retornar al país.

La familia acudió a autoridades

Verónica Velásquez, tía del joven, explicó que la familia realizó gestiones ante instancias diplomáticas.

“En Madrid puse la denuncia en cuanto mi hermana me comunicó. Puse la denuncia en el consulado de Madrid y también están informados de la Cancillería. También el agregado que está encargado en Rusia está al tanto”, señaló.

Según Verónica, las autoridades les informaron que se están realizando gestiones y solicitudes de ayuda.

La familia asegura que mantiene comunicación con las personas que realizan gestiones en Rusia y que les proporciona las ubicaciones que Johan comparte durante sus llamadas.

“Cada quien nos llama, le llamamos a él y le damos una ubicación”, explicó.

La tía también expresó su preocupación por otros jóvenes bolivianos que, según su versión, estarían en una situación similar.

“Estamos pidiendo a las autoridades, al presidente, al vicepresidente, que por favor pongan los medios necesarios, que abran las puertas para que puedan, todos los medios que puedan colaborar”, manifestó.

Una madre pide ayuda entre lágrimas

Ángela asegura que es madre soltera y que no cuenta con los recursos necesarios para viajar hasta Rusia y buscar personalmente a su hijo.

Por ello, pidió públicamente a las autoridades bolivianas acelerar las gestiones para lograr el retorno de Johan

“Pido, por favor, a las autoridades que me ayuden, por favor. Yo soy una madre soltera; yo me crié a mis tres hijos”, expresó entre lágrimas.

“Señor presidente, señor alcalde, señor vicepresidente, por favor, escúchenos a las madres”, añadió.

La familia sostiene que su principal objetivo es conseguir que Johan abandone la zona de conflicto y pueda regresar a Bolivia.

Mientras tanto, esperan que las gestiones diplomáticas permitan establecer con precisión dónde se encuentra el joven y encontrar una vía para concretar su retorno.


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