Expertos de la NASA y la Fuerza Espacial de Estados Unidos rastrean la trayectoria del observatorio de 1.450 kilos en su reingreso.
03/11/2026 20:06
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Un observatorio espacial de casi 1.450 kilogramos reingresará a la Tierra en las próximas horas, situando a varios países del continente sudamericano dentro de la franja de posible impacto. De acuerdo al portal Infobae, el telescopio Neil Gehrels Swift de la NASA completará un descenso incontrolado tras ser arrastrado por la densidad atmosférica.
La franja delimitada por la Fuerza Espacial de Estados Unidos abarca desde los 20,6 grados de latitud norte hasta los 20,6 grados de latitud sur. Dentro de este amplio corredor se encuentran naciones como Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay y el norte de Chile.
Determinar el punto exacto donde caerán las piezas que sobrevivan resulta una tarea compleja debido al margen de error en la hora de reingreso. Una variación de pocos minutos altera la trayectoria en miles de kilómetros sobre la superficie terrestre.
A pesar de que el corredor atraviesa varios territorios continentales, la mayor parte de la zona delimitada corresponde a aguas oceánicas. Por esta razón, la probabilidad estadística favorece que los restos caigan en el mar sin causar daños directos.
Durante el descenso a través de las capas densas, la fricción y el calor extremo destruirán la mayor parte de la estructura del satélite. Los componentes más ligeros, como paneles solares y cableado, se quemarán casi de inmediato durante la aceleración.
Sin embargo, las partes construidas con materiales más densos como titanio o acero podrían resistir el calor y tocar el suelo. Entre los elementos con mayor posibilidad de sobrevivir figuran las ruedas de reacción y componentes de las lentes.
Recomendaciones y el fin de una era científica
Las autoridades aconsejan a la población no manipular ningún objeto extraño que pudiera hallarse tras el reingreso orbital. El contacto con estos materiales representa un riesgo por sus bordes filosos o por posibles residuos térmicos.
El reingreso inminente ocurre tras fallar un intento de rescate robótico destinado a elevar la órbita de la nave. Así concluyen casi 22 años de una misión histórica que aportó miles de datos sobre los fenómenos más violentos del universo.
