Expertos explican cómo aplicarla, cada cuánto lavar el pelo y qué errores conviene evitar.
03/11/2026 10:56
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El secreto no está en lavar el cabello con más fuerza, sino en hacerlo mejor. Una rutina popularizada desde Corea del Sur pone el foco en la limpieza del cuero cabelludo, el uso de agua tibia y los masajes delicados. ¿Cómo se aplica y qué dicen los especialistas?
El lavado del cabello puede convertirse en mucho más que una tarea cotidiana. Una tendencia difundida desde Corea del Sur propone prestar especial atención al cuero cabelludo, retirar correctamente el sebo y los residuos acumulados y cuidar la fibra capilar para evitar daños.
La propuesta parte de una idea sencilla: el cuero cabelludo también es piel y necesita cuidados específicos. La revista Vogue recogió explicaciones de María Altur, profesional del área de comunicación del sector cosmético, quien señaló que estas rutinas buscan atender la acumulación de residuos, la producción de sebo, la hidratación y la sensibilidad de esta zona.
El enfoque coincide con varias recomendaciones de la Academia Americana de Dermatología (AAD), que aconseja aplicar el shampoo principalmente sobre el cuero cabelludo, donde se concentran la grasa, las células muertas y los restos de productos. De esta manera, se limpia la raíz sin someter innecesariamente el largo del cabello a la acción de los productos limpiadores.
Otro punto importante es la frecuencia. No todas las personas necesitan lavarse el pelo con la misma regularidad: depende de qué tan rápido se engrase o ensucie y de las características del cabello.
Agua tibia y masajes suaves: las claves del lavado
Uno de los aspectos centrales de esta rutina es utilizar agua tibia y masajear el cuero cabelludo con las yemas de los dedos, sin rascar con las uñas ni ejercer demasiada presión.
La recomendación busca retirar la suciedad sin provocar fricción excesiva. También es importante distribuir bien el shampoo y prestar atención a zonas que suelen quedar olvidadas, como la nuca y detrás de las orejas.
La información clínica de DermNet, recurso internacional de dermatología, advierte que el agua demasiado caliente puede resecar tanto el cabello como el cuero cabelludo. Además, recomienda masajear suavemente el shampoo durante aproximadamente 30 segundos y enjuagarlo por completo.
El cuidado no termina cuando se enjuaga el shampoo
El secado también influye en la salud capilar. Cuando está mojado, el cabello es más vulnerable al daño mecánico, por lo que conviene evitar frotarlo con fuerza con la toalla y desenredarlo con delicadeza.
La AAD recomienda adaptar el uso del acondicionador a cada tipo de pelo: en cabellos finos o lisos, puede concentrarse en las puntas; en los secos o rizados, puede distribuirse a lo largo de la fibra capilar.
Paso a paso: cómo aplicar el método coreano
La rutina puede adaptarse a las necesidades de cada persona con estos pasos:
Moja bien el cabello: utiliza agua tibia para humedecer tanto la raíz como el largo.
Aplica el shampoo en el cuero cabelludo: distribuye una cantidad moderada, sin necesidad de cubrir directamente toda la fibra capilar.
Masajea con suavidad: utiliza las yemas de los dedos y evita rascar con las uñas.
Enjuaga por completo: asegúrate de retirar los restos de shampoo, especialmente en la nuca y detrás de las orejas.
Aplica acondicionador: distribúyelo según las características de tu cabello.
Incorpora tratamientos adicionales si los necesitas: utiliza productos para el cuero cabelludo siguiendo sus instrucciones.
Seca sin frotar: retira el exceso de agua con una toalla y limita la exposición al calor intenso.
¿Cada cuánto conviene lavar el cabello?
No existe una frecuencia universal. Según la AAD, las personas con cabello liso y cuero cabelludo graso pueden necesitar lavarlo a diario, mientras que quienes tienen pelo seco, grueso, texturizado o rizado pueden espaciar los lavados.
Por otro lado, DermNet advierte que el lavado excesivo y los productos limpiadores demasiado agresivos pueden retirar parte del sebo que protege la superficie y favorecer la sequedad o la irritación.
