Un estudio realizado por investigadores de Harvard y el MIT reveló que las siestas cortas ayudan al cerebro a generar ideas más creativas y encontrar soluciones innovadoras a problemas cotidianos.
03/06/2026 13:13
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Dormir unos minutos durante la tarde no solo ayuda a recuperar energías. Según una investigación desarrollada por científicos de la Escuela de Medicina de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), las siestas breves pueden potenciar la creatividad y mejorar la capacidad para resolver problemas.
El hallazgo se centra en una etapa específica del sueño conocida como fase N1, un estado de transición entre estar despierto y quedarse dormido. Durante esos minutos, el cerebro reduce la actividad relacionada con el pensamiento crítico y permite que surjan asociaciones de ideas más libres y espontáneas.
El momento en que nacen las mejores ideas
Los investigadores descubrieron que este breve estado de semiconsciencia favorece la aparición de pensamientos innovadores que difícilmente surgirían durante una jornada normal de trabajo o estudio.
Para comprobarlo, realizaron un experimento en el que pidieron a varios participantes pensar en árboles justo antes de quedarse dormidos. Quienes lograron ingresar a la fase N1 mostraron posteriormente niveles de creatividad significativamente superiores en pruebas relacionadas con esa temática.
Los resultados fueron incluso mejores que los obtenidos por personas que permanecieron despiertas o que alcanzaron etapas más profundas del sueño.
¿Cómo aprovechar una siesta creativa?
Los especialistas recomiendan seguir algunas reglas sencillas:
Dormir entre 10 y 20 minutos.
Hacer la siesta durante las primeras horas de la tarde.
Pensar previamente en una idea, proyecto o problema que se desea resolver.
Anotar cualquier pensamiento interesante al despertar.
Según los expertos, el objetivo no es dormir profundamente, sino aprovechar ese breve instante en el que la mente se encuentra entre la vigilia y el sueño.
El error que debes evitar
Aunque la siesta puede ser beneficiosa, exceder los 20 minutos podría generar el efecto contrario.
Los especialistas explican que al entrar en fases más profundas del sueño aparece la llamada "inercia del sueño", una sensación de cansancio, desorientación y lentitud mental que puede afectar el rendimiento durante varias horas.
También recomiendan evitar las siestas después de las 16:00, ya que pueden interferir con el descanso nocturno.
Un descanso que impulsa la mente
Lejos de ser una pérdida de tiempo, una siesta breve puede convertirse en una herramienta para desbloquear la creatividad, mejorar la concentración y estimular nuevas ideas.
La próxima vez que sientas que una solución no aparece o que la inspiración se ha agotado, quizás la respuesta no esté en trabajar más horas, sino en cerrar los ojos durante unos minutos.
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