Cada semestre, estudiantes de distintos países llegan a Bolivia para estudiar Medicina y construir una trayectoria académica lejos de sus lugares de origen.
30/09/2026 13:14
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La formación médica internacional busca que los futuros profesionales conozcan otros contextos, desarrollen capacidad de adaptación y puedan desenvolverse en sistemas de salud diversos. La movilidad universitaria crece en América Latina y los sistemas de salud enfrentan una creciente demanda de profesionales.
Cada semestre, estudiantes de distintos países llegan a Bolivia para estudiar Medicina y construir una trayectoria académica lejos de sus lugares de origen. Más que un cambio de campus, la experiencia implica convivir con otras culturas, familiarizarse con nuevas formas de relacionarse y aprender en un entorno sanitario distinto.
Para la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), esa movilidad forma parte del objetivo de preparar médicos que no estén limitados por una sola realidad profesional, sino que puedan adaptarse a diferentes contextos y trabajar con personas de culturas y procedencias diversas.
“Estamos preparando médicos no solamente para Bolivia, sino para que desarrollen su labor, su trabajo en cualquier ámbito y en cualquier contexto mundial. La carrera de Medicina es un referente internacional porque el prestigio de la universidad ha trascendido fronteras”, señala Miguel Ángel Silva Flores, director de la carrera de Medicina de Unifranz.
La internacionalización no se reduce, sin embargo, al número de estudiantes extranjeros. También supone crear espacios donde diferentes acentos, experiencias y formas de entender la salud convivan dentro del aula y de los escenarios de formación.
Silva explica que la carrera recibe principalmente estudiantes de países vecinos. El movimiento coincide con una tendencia más amplia de la educación superior, en la que los estudiantes de la región optan, cada vez más, por estudiar dentro de América Latina y el Caribe.
Estudiar en la región también es una opción global
La movilidad académica internacional ya no implica necesariamente cruzar un océano. Datos recientes de UNESCO IESALC muestran que, entre 2000 y 2022, la proporción de movilidad internacional que ocurre dentro de América Latina y el Caribe pasó del 24% al 43%. El cambio revela una mayor importancia de los destinos regionales para quienes buscan formación fuera de su país.
En ese escenario, Bolivia ocupa una posición relevante para estudiantes de países vecinos que comparten idioma, vínculos culturales y conexiones geográficas. Unifranz reportó que durante el primer semestre de 2026 recibió más de medio millar de estudiantes internacionales procedentes de 10 países; 87% provenía de Perú. Este dato corresponde al conjunto de la universidad y no exclusivamente a Medicina, pero muestra la dimensión que ha alcanzado su comunidad internacional.
“Recibimos estudiantes fundamentalmente de los países vecinos, del Perú, de Chile, del Paraguay, también llegan estudiantes del Ecuador, de Colombia y tenemos casos de intercambios estudiantiles de alumnos que llegan de España, Alemania e inclusive de México”, indica Silva Flores
¿Por qué importa formar médicos con mirada internacional?
La discusión sobre internacionalizar la formación médica ocurre, además, en un momento en que los sistemas de salud enfrentan desafíos importantes de disponibilidad de personal. En abril de 2025, la Organización Panamericana de la Salud informó que 14 de 39 países de las Américas no contaban con suficientes médicos, enfermeras y parteras para cubrir las necesidades de su población.
La movilidad profesional es parte de este panorama. La OMS/Europa reportó que entre 2014 y 2023 el número de médicos formados en el extranjero que trabajaban en la Región Europea aumentó 58%. El dato muestra la magnitud de los flujos internacionales de profesionales, aunque no significa que un título obtenido en un país los habilite automáticamente para ejercer en otro, el reconocimiento de credenciales y los requisitos de ejercicio profesional dependen de cada jurisdicción.
Por eso, una formación con perspectiva internacional no consiste únicamente en conocer otro país. En Medicina implica aprender a trabajar con diversidad cultural, comprender que los sistemas sanitarios pueden organizarse de maneras distintas y desarrollar competencias de comunicación y adaptación que acompañen el conocimiento clínico.
Estudiar Medicina en Bolivia: la experiencia de adaptarse a otro país
Para quienes llegan desde otro país, la experiencia académica empieza antes del aula. Hay trámites migratorios, documentación, adaptación al entorno y, en muchos casos, una nueva vida cotidiana lejos de la familia.
“La razón por la que me motivé a elegir Unifranz es porque hubo accesibilidad desde el inicio, hubo una buena atención. Además tiene una infraestructura muy moderna en las aulas dinámicas, los salones y las áreas de descanso”, dice Yommy Vilca, estudiante de Medicina en Unifranz, proveniente de Puno, Perú.
“Sobre todo la tecnología que Unifranz nos ofrece y también las facilidades de intercambio”, resalta Malú Canasa Chambi, también estudiante que llegó desde Puno, Perú
Las experiencias de Vilca y Canasa muestran dos factores que pueden influir en la decisión de estudiar fuera del país de origen: las condiciones de la universidad y las posibilidades de construir una trayectoria internacional. En paralelo, también aparece la dimensión menos visible del proceso, la de aprender a vivir en una ciudad diferente y construir nuevas redes de apoyo.
“Al venir a Bolivia, me costó adaptarme, pero conseguí buenos amigos en la universidad, además, las personas eran muy amables. Y aunque la universidad era muy exigente, fue un buen proceso de transición”, dice Vilca
La experiencia de los estudiantes internacionales también se relaciona con las condiciones de acceso. Unifranz dispone de requisitos específicos para postulantes extranjeros, que incluyen documentación académica legalizada o apostillada, pasaporte vigente y documentos migratorios, entre otros. Esta información es relevante para quienes evalúan estudiar Medicina en Bolivia porque la decisión académica también implica una gestión administrativa y migratoria.
Medicina con formación práctica y diversidad cultural
La carrera de Medicina de Unifranz se presenta como un programa de seis años y declara entre sus áreas de formación la práctica clínica, la salud pública, la seguridad del paciente, la transformación digital y la dimensión comunitaria. Su misión también incorpora la interculturalidad como parte del perfil del médico que busca formar.
En ese marco, la presencia de estudiantes de distintas nacionalidades puede convertirse en una extensión de la experiencia formativa. No sustituye la práctica clínica ni garantiza por sí sola una preparación internacional, pero sí crea oportunidades para aprender a comunicarse y trabajar con personas que llegan con otras experiencias educativas y culturales.
Unifranz sostiene que la internacionalización debe combinar aprendizaje académico, práctica profesional e inmersión cultural. En Medicina, esa combinación puede incluir tanto estudiantes extranjeros que llegan a Bolivia como estudiantes bolivianos que realizan intercambios académicos en otros países.
El médico como ciudadano universal
La idea de formar un “ciudadano universal”, en palabras de Silva, resume la apuesta institucional. El objetivo no es afirmar que todos los egresados ejercerán fuera de Bolivia, sino que desarrollen recursos para adaptarse a contextos profesionales diversos.
“Nuestra premisa es justamente que el estudiante se convierta en un ciudadano universal”, asevera Silva.
Esa capacidad de adaptación puede ser relevante en una profesión donde los sistemas de salud están conectados, los profesionales se movilizan entre países y las necesidades sanitarias cambian con rapidez.
Para Vilca, la experiencia también deja una lección que trasciende el aula. “Yo le diría a las personas que están pensando en venir a Bolivia o estudiar en otro lugar, que no es un proceso fácil, pero que no es imposible, que tienen que esforzarse y también tienen que aprovechar sus oportunidades”.
Al finalizar su carrera, tanto Yommy como Malú, cuando decidan entre volver a su país o quedarse en Bolivia, tendrán la capacidad de adaptarse a cualquier lugar del mundo donde les toque ejercer su profesión.
