Los proyectos abordan poblaciones y diseños distintos, por lo que sus resultados no deben interpretarse como recomendaciones universales.
02/10/2026 12:49
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Tres investigaciones desarrolladas por estudiantes de Odontología de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) parten de problemas concretos de salud bucal: reducir molestias durante un procedimiento, analizar factores asociados a la retracción gingival y fortalecer la higiene oral infantil. Los trabajos muestran cómo una pregunta surgida de la práctica puede convertirse en un estudio con pacientes o escolares, recolección de datos y análisis de resultados.
Los proyectos abordan poblaciones y diseños distintos, por lo que sus resultados no deben interpretarse como recomendaciones universales. Su valor está en generar evidencia local, plantear nuevas preguntas y acercar a los estudiantes al razonamiento científico dentro de la formación odontológica.
¿Qué investigan los estudiantes de Odontología?
Las tres investigaciones se concentran en momentos diferentes del cuidado bucal. Una analiza el control del dolor durante la colocación del clamp para aislamiento absoluto; otra estudia la presencia y los factores asociados a la retracción gingival en consumidores de hoja de coca; y una tercera evalúa una estrategia gamificada de educación en higiene oral para niños de 9 a 10 años.
Aunque comparten el campo odontológico, no responden a la misma pregunta ni utilizan el mismo tipo de evidencia. Esa diferencia es importante para interpretar correctamente sus resultados.
Anestesia tópica: un estudio compara spray y gel durante la colocación del clamp
La primera investigación comparó dos presentaciones de anestesia tópica durante la colocación del clamp utilizado para sostener el dique de goma en el aislamiento absoluto. Este paso puede generar presión y molestias sobre la encía o la mucosa.
“El clamp es como una abrazadera que va rodeando el cuello del diente y este genera presión y dolor en la encía o en la mucosa”, explica Camila Medina, estudiante de Odontología de Unifranz.
El estudio fue comparativo, transversal y analítico. Incluyó a 56 pacientes distribuidos en dos grupos de 28: uno recibió anestesia tópica en gel y el otro anestesia tópica en spray. Los investigadores evaluaron dolor durante la aplicación, molestias al colocar el clamp, percepción del procedimiento y preferencia del paciente.
Dentro de la muestra evaluada, los resultados favorecieron al spray. La publicación individual del proyecto informa que 60,7% de los participantes no presentó dolor durante la aplicación del anestésico y que, en el grupo spray, 89,3% reportó una percepción agradable del procedimiento y preferencia por volver a utilizar ese método.
Estos resultados no demuestran que el spray sea superior en todos los pacientes o escenarios clínicos. Una revisión sistemática y metaanálisis sobre dolor asociado al clamp confirma que el control de estas molestias es un problema clínico estudiado, pero también muestra que la evidencia disponible es limitada y heterogénea.
¿Por qué es importante estudiar un procedimiento cotidiano?
La colocación del clamp puede parecer un detalle técnico, pero para el paciente puede convertirse en una fuente concreta de incomodidad. Investigar ese momento permite pasar de una impresión clínica a una comparación medible entre alternativas.
La Organización Mundial de la Salud define la salud bucodental como una condición que permite funciones esenciales y también incluye bienestar, autoconfianza y la posibilidad de desenvolverse sin dolor, incomodidad o vergüenza. Desde esa perspectiva, la experiencia del paciente también forma parte de la calidad de la atención.
Retracción gingival y acullico: el estudio encuentra asociaciones, no una causa única
El segundo proyecto, “Prevalencia y factores asociados a la retracción gingival en consumidores de hoja de coca”, evaluó a 150 personas atendidas en la Clínica Odontológica Unifranz durante 2025. La investigación encontró retracción gingival en 112 participantes, equivalentes al 74,6% de la muestra.
El equipo analizó variables como edad, años de consumo, frecuencia diaria, uso de aditivos, lado habitual del boleo o acullico y nivel de higiene oral. Entre los participantes con retracción gingival, el tiempo medio de consumo fue mayor que entre quienes no presentaban la condición.
“Durante el acullico el bolo suele mantenerse en un solo lado de la boca. La presión producida por la masticación y el contacto prolongado con los tejidos pueden generar traumatismos locales”, explica Ligia Choque Salvatierra.
El estudio también reportó que 91% de las retracciones gingivales severas coincidió con el lado habitual del acullico. Además, identificó asociaciones con higiene oral deficiente y uso de aditivos alcalinos.
La interpretación requiere cautela. Se trata de un estudio observacional, transversal y analítico: puede identificar asociaciones entre variables, pero no demostrar por sí solo que el consumo de hoja de coca cause retracción gingival. La recesión gingival es una condición multifactorial que puede relacionarse con factores inflamatorios, anatómicos, mecánicos, hábitos de higiene y otras condiciones locales.
Investigar una práctica cultural exige contexto y precisión
El acullico forma parte de prácticas culturales presentes en Bolivia. Estudiar su relación con la salud bucal exige evitar generalizaciones y distinguir entre una asociación observada y una explicación causal.
El aporte de este trabajo está en producir evidencia local sobre una población concreta y señalar variables que pueden estudiarse con mayor profundidad. Sus resultados tampoco pueden extrapolarse directamente a todas las personas que practican acullico.
Gamificación: una estrategia educativa logra mayor reducción de placa en escolares
El tercer proyecto evaluó el efecto de la gamificación en la educación odontológica de niños de 9 a 10 años. Durante cuatro semanas, un grupo participó en juegos, dinámicas y charlas, mientras otro recibió una estrategia convencional de educación oral.
Ambos grupos registraron una reducción significativa en el Índice de Higiene Oral, pero el grupo de intervención mostró una disminución mayor. La publicación individual del estudio reporta una reducción del 36,8% en el IHO del grupo que recibió la estrategia gamificada, con una diferencia estadísticamente significativa (p<0,001).
“Una vez que tuvimos los datos, hicimos las comparaciones y vimos que ambos grupos tuvieron una reducción significativa de la placa bacteriana. Sin embargo, el grupo de intervención que recibió las actividades de gamificación presentó una mayor reducción”, afirma Brayan Ramírez Castellón.
El resultado muestra el potencial de incorporar elementos lúdicos a la educación en higiene oral infantil. No significa que cualquier dinámica gamificada produzca el mismo efecto ni permite saber, por sí sola, si el cambio se mantiene a largo plazo.
¿Qué dice la evidencia sobre gamificación y salud bucal infantil?
Una revisión sistemática publicada en 2025 reunió 41 estudios sobre gamificación en salud bucal infantil. La mayoría utilizó intervenciones digitales y los resultados fueron, en general, positivos en conocimiento, comportamientos de higiene, participación y control de placa. Sin embargo, 39 de los 41 estudios presentaron riesgo de sesgo moderado y varios carecieron de seguimiento a largo plazo.
Otra revisión sistemática de ensayos aleatorizados publicada en 2024 incluyó siete estudios con 1.097 niños de 4 a 12 años y encontró resultados favorables para métodos de enseñanza basados en juegos frente a enfoques tradicionales, aunque los autores señalan que todavía se necesitan ensayos mejor diseñados antes de establecer recomendaciones universales.
Los tres estudios muestran distintas formas de producir evidencia
El proyecto sobre anestesia compara dos alternativas en un procedimiento clínico; el estudio sobre retracción gingival observa asociaciones en una población específica; y la investigación sobre gamificación evalúa una intervención educativa. Cada diseño permite responder preguntas distintas y también tiene límites diferentes.
Aprender a distinguir esos límites forma parte de la investigación universitaria. Un resultado estadísticamente significativo no equivale automáticamente a una recomendación clínica universal, y una asociación observada no demuestra causalidad.
La investigación estudiantil conecta aula, clínica y prevención
Los tres proyectos parten de situaciones que un estudiante puede encontrar en su formación: un paciente que siente molestias, una condición periodontal observada en consulta o niños que necesitan fortalecer hábitos preventivos.
Convertir esas observaciones en preguntas obliga a definir una muestra, seleccionar variables, registrar información, comparar resultados y comunicar conclusiones con precisión. Ese proceso desarrolla competencias que van más allá de ejecutar una técnica odontológica.
Los resultados llegaron a espacios científicos nacionales
La nota base informa que los tres proyectos fueron presentados en el V Congreso Científico Nacional de OWSD Bolivia, realizado del 26 al 28 de agosto de 2026 en La Paz. La página oficial de OWSD confirma esas fechas y que el encuentro reunió investigaciones de áreas como Medicina y Salud, innovación y tecnología.
De forma independiente, las publicaciones de los proyectos de retracción gingival y gamificación también los vinculan con el V Congreso de OWSD Bolivia. El estudio sobre anestesia tópica fue además presentado en la IV Reunión Anual de IADR Sección Bolivia, realizada el 28 y 29 de agosto de 2026 en La Paz.
Investigar también significa aprender a no sobreinterpretar resultados
Los tres estudios aportan evidencia dentro de poblaciones y condiciones concretas. El spray mostró resultados favorables en 56 pacientes; la retracción gingival se asoció con determinadas variables en 150 consumidores de hoja de coca; y la gamificación mejoró el IHO durante una intervención de cuatro semanas.
Su fortaleza está en abrir líneas de investigación y mostrar cómo la formación odontológica puede partir de problemas reales. Su límite está en que ninguno, por sí solo, permite convertir un hallazgo puntual en una regla universal para toda la práctica clínica o la población.
Así, el aprendizaje basado en investigación conecta la universidad con la salud bucal desde una ruta concreta: observar, formular preguntas, recoger datos, contrastar resultados y comunicar lo encontrado con responsabilidad.
