La sesión se desarrolla en medio de llamados al diálogo y a evitar una mayor escalada de violencia tras los recientes conflictos registrados en Bolivia.
20/05/2026 10:17
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El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) inició este miércoles en Washington una sesión para evaluar la situación política y social que atraviesa Bolivia, en medio de una creciente tensión marcada por bloqueos de carreteras, protestas y hechos de violencia en distintas regiones del país.
La reunión se desarrolla en la sede del organismo hemisférico y tiene como uno de sus puntos centrales el análisis de la “situación política interna” de Bolivia, según la convocatoria difundida por la OEA. La sesión fue programada para este miércoles 20 de mayo, a partir de las 9:30, hora boliviana, en el Salón de las Américas.
El debate se produce en un escenario de alta conflictividad social. En los últimos días, diferentes puntos de bloqueo afectaron la circulación en carreteras del país, generando dificultades en el transporte, desabastecimiento de productos, problemas en la distribución de combustibles y preocupación en varias ciudades, incluida La Paz.
Uno de los temas que será observado por el organismo internacional es la persistencia de las medidas de presión impulsadas por sectores movilizados, entre ellos grupos afines a Evo Morales, en medio de denuncias de desestabilización y pedidos de pacificación.
La crisis política también se agudizó tras la orden de captura contra el expresidente Evo Morales, situación que elevó la tensión entre el Gobierno y sectores sociales movilizados. En paralelo, organismos internacionales y gobiernos de la región expresaron preocupación por la escalada del conflicto en Bolivia.
La sesión de la OEA se desarrolla mientras en Bolivia continúan los pedidos de diálogo, la exigencia de restablecer la libre circulación y los llamados a evitar una mayor escalada de violencia.
Se espera que durante la reunión los representantes de los países miembros expongan sus posiciones sobre la crisis boliviana y evalúen posibles caminos institucionales para contribuir a una salida pacífica.
Participación de Bolivia:
El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, expuso ante el Consejo Permanente de la OEA la situación política y social que atraviesa el país, marcada por bloqueos, hechos de violencia y afectaciones al abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos e insumos esenciales.
Durante su intervención, Aramayo alertó que algunas acciones promovidas por grupos organizados estarían excediendo el legítimo derecho a la protesta pacífica y, según señaló, tendrían el objetivo de generar desestabilización institucional, debilitar al Gobierno constitucionalmente constituido y alterar el orden democrático.
El canciller remarcó que Bolivia respeta el derecho a la protesta, la libertad de expresión y la participación política, pero advirtió que ninguna demanda sectorial o política puede justificar la violencia, la intimidación, los bloqueos coercitivos ni la vulneración de derechos fundamentales de la población.
También señaló que la crisis ha afectado derechos como la alimentación, la salud, la libre circulación, el trabajo y la seguridad, por lo que el Estado boliviano tuvo que recurrir al apoyo humanitario de países amigos para garantizar el abastecimiento de productos esenciales.
Aramayo aseguró que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz mantiene abiertos los canales de diálogo y apuesta por una salida pacífica, constitucional y democrática al conflicto.
Finalmente, Bolivia pidió a la OEA y a sus Estados miembros respaldo para preservar el orden democrático, condenar toda forma de violencia política, acompañar los esfuerzos de pacificación y expresar solidaridad con el pueblo boliviano, principal afectado por la crisis.
Posturas de los países participantes:
Durante la sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), representantes de países miembros expresaron su preocupación por la crisis política y social que atraviesa Bolivia, marcada por bloqueos, hechos de violencia y afectaciones al abastecimiento de alimentos e insumos esenciales.
El canciller de República Dominicana, Roberto Álvarez, participó de manera virtual y manifestó su solidaridad con Bolivia, lamentando los hechos de violencia registrados en las últimas jornadas y los perjuicios que estos generan a las familias bolivianas.
“Seguimos con profunda preocupación la situación que atraviesa Bolivia. Reiteramos nuestro interés en que prevalezca la paz social, el orden constitucional y el diálogo”, expresó.
Álvarez advirtió que, cuando los conflictos salen del marco constitucional y se trasladan a los bloqueos y la confrontación, la población es la principal afectada.
“Cuando el conflicto abandona los cauces constitucionales y se traslada a los bloqueos y la confrontación, los que más sufren son los miembros de la sociedad”, señaló.
El representante dominicano también remarcó que el presidente Rodrigo Paz y las autoridades bolivianas surgieron de un proceso electoral legítimo, por lo que toda diferencia política o social debe resolverse dentro del marco democrático.
“Toda diferencia política o social debe canalizarse dentro del marco democrático, nunca desde la coerción o intentos de ruptura del orden constitucional”, sostuvo.
Asimismo, afirmó que Bolivia necesita acuerdos nacionales amplios, sostenibles y construidos desde el diálogo.
“Bolivia necesita hoy más que nunca acuerdos nacionales amplios y sostenibles, construidos con una visión de mediano y largo plazo, y esos acuerdos solo pueden surgir del diálogo auténtico y la capacidad de escuchar”, agregó.
Por su parte, el embajador de Argentina, Carlos Bernardo Cherniak, también lamentó la situación que enfrenta Bolivia y expresó el respaldo de su país al Gobierno boliviano.
“Frente a este escenario, Argentina desea expresar su respaldo al Gobierno boliviano. La Argentina reafirma su rechazo a toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático o alterar el orden constitucional de un Gobierno democrático de Bolivia”, manifestó.
Cherniak sostuvo que todos los actores políticos y sociales deben canalizar sus demandas mediante el diálogo y recordó que Argentina acompañó a Bolivia con acciones concretas, entre ellas la habilitación de un avión para el traslado de alimentos al departamento de La Paz.
El representante argentino remarcó que la estabilidad democrática de los países de la región no debe ser vista únicamente como un asunto interno, sino como un valor compartido en el ámbito sudamericano.
“La estabilidad democrática de nuestros países no es solo un asunto interno, constituye un valor en el ámbito sudamericano”, señaló.
Además, cuestionó a los actores que solo reconocen la democracia cuando los resultados electorales les favorecen.
“Pareciera que hay actores para quienes la democracia solo vale cuando ganan las elecciones, y no si las pierden. Por ello, la República Argentina hace un llamado a que prevalezca la responsabilidad, el diálogo y el respeto a la democracia”, afirmó.
Cherniak reiteró que Argentina continuará acompañando a Bolivia con apoyo humanitario.
En tanto, el embajador de Uruguay, Edison Lanza, reafirmó el compromiso de su país con la democracia, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos.
“Uruguay reafirma su firme compromiso con la democracia, el Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos”, expresó.
Lanza también manifestó solidaridad con las autoridades bolivianas legítimamente electas y recordó que el pueblo boliviano se expresó democráticamente en las elecciones, eligiendo al Gobierno encabezado por Rodrigo Paz.
El representante uruguayo reconoció que la protesta pacífica es un derecho, pero subrayó que debe ejercerse en compatibilidad con el respeto al orden democrático.
“La protesta pacífica es un derecho y el Estado lo respeta, pero esta protesta debe ser compatible con el respeto del orden democrático”, sostuvo.
Finalmente, Uruguay llamó a fortalecer el diálogo como camino para superar la crisis.
“Llamamos a entablar un sólido diálogo que contribuya a superar las necesidades del país”, concluyó.
El embajador de Paraguay, Raúl Alberto Florentín, manifestó que su país observa con preocupación el impacto de la crisis boliviana y ratificó su respaldo a la declaración conjunta emitida sobre la situación en Bolivia.
“La República del Paraguay comparte lazos históricos con Bolivia. Observamos con preocupación el impacto de la crisis actual. Por este motivo, ratificamos el tenor de la declaración conjunta sobre la situación en Bolivia, en consonancia con otros países de la región”, expresó.
Florentín reiteró el rechazo de Paraguay a cualquier acción orientada a desestabilizar el orden constitucional o alterar de forma violenta la institucionalidad del Gobierno boliviano, al que reconoció como legítimamente electo.
“Paraguay reitera su firme rechazo a toda acción enfocada a desestabilizar el orden constitucional establecido o que pretenda alterar de forma violenta la institucionalidad del Gobierno de Bolivia, el cual fue legítimamente electo en elecciones populares”, sostuvo.
Asimismo, expresó solidaridad con el presidente Rodrigo Paz y con el pueblo boliviano, además de llamar a los sectores movilizados a deponer actitudes y abrir espacios de diálogo que permitan alcanzar la paz social.
Por su parte, el embajador de Brasil, Benoni Belli, señaló que su país sigue con preocupación lo que ocurre en Bolivia y pidió que la crisis sea resuelta de manera pacífica.
“Vemos con preocupación lo que ocurre en Bolivia y consideramos que se debe resolver de forma pacífica. Llamamos a una resolución mediante el diálogo, sin confrontación”, manifestó.
El embajador de Perú, Rodolfo Coronado, también expresó respaldo al Gobierno boliviano y remarcó la importancia de preservar la estabilidad democrática en el país vecino.
“Como país vecino y por la extensa agenda entre ambos países, el Perú considera fundamental preservar la estabilidad y el orden democrático en Bolivia. En ese sentido, expresamos nuestro respaldo al presidente de Bolivia, elegido democráticamente por el pueblo boliviano”, afirmó.
Coronado también agradeció al Gobierno boliviano por haber puesto a disposición vuelos humanitarios para ciudadanos peruanos que quedaron varados debido a las manifestaciones y bloqueos registrados en Bolivia.
Canadá también manifestó su respaldo a Bolivia y consideró que debe primar el diálogo como vía para resolver los conflictos, siempre dentro del orden constitucional y democrático.
En tanto, el representante de Costa Rica expresó preocupación por la situación boliviana y reafirmó la importancia de buscar soluciones pacíficas.
“Costa Rica reafirma la importancia del diálogo y de acciones que permitan la estabilidad democrática y legal del pueblo boliviano”, señaló.
El embajador de Chile, José Miguel Castro, también expresó la preocupación de su Gobierno por la crisis que atraviesa Bolivia y afirmó que su país respalda el orden democrático.
“El Gobierno de Chile reitera su profunda preocupación por lo que ocurre en Bolivia. Creemos que esto es un intento de desestabilización del Estado democrático. Chile reconoce y apoya el orden democrático del presidente Rodrigo Paz”, manifestó.
Castro agregó que Chile toma nota de que el Gobierno boliviano tiene la responsabilidad de velar por el orden democrático y resolver la crisis conforme a su normativa interna.
“Chile está comprometido con la defensa de la democracia”, remarcó.
Por su parte, la representación de Colombia valoró la decisión del Estado Plurinacional de Bolivia de llevar la situación ante la OEA, al considerar que este organismo es un espacio legítimo para promover el entendimiento y la paz.
“Colombia reconoce la importancia de la OEA como espacio legítimo para promover el entendimiento y las acciones encaminadas a restablecer la paz y el orden democrático. Consideramos que se debe privilegiar el diálogo”, expresó.
La delegación colombiana también reiteró la importancia de fortalecer una democracia más inclusiva y representativa mediante mecanismos pacíficos y democráticos.
Sin embargo, Colombia lamentó la decisión del Gobierno boliviano de declarar persona no grata a su embajadora en Bolivia, señalando que esa medida se aleja de las relaciones cercanas y fraternas que históricamente han mantenido ambos países.
Las intervenciones de los países miembros coincidieron en la necesidad de preservar la institucionalidad democrática, rechazar la violencia, garantizar el respeto al orden constitucional y promover una salida pacífica a través del diálogo.
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