Rubén Mamani Torrez, de 18 años, falleció el 27 de octubre, cuando le faltaban dos meses para concluir su servicio militar
03/11/2026 20:27
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La muerte del soldado Rubén Mamani Torrez, de 18 años, quien prestaba su servicio militar en el Regimiento de Caballería 3 Aroma, en Yacuiba, generó una denuncia de sus familiares por presuntas torturas y malos tratos dentro de la unidad militar.
El joven falleció el pasado 27 de octubre, después de presentar complicaciones de salud que, según su familia, comenzaron tras supuestos castigos recibidos en el cuartel. Sin embargo, el Ejército negó las acusaciones y sostuvo que el conscripto padecía una infección en el oído.
Hermano denuncia presuntos castigos y ahogamiento
El hermano del fallecido relató que Rubén le había contado que dentro del regimiento se habría producido un incidente relacionado con el consumo de bebidas alcohólicas y un robo, situación por la que varios soldados habrían recibido castigos.
“Mi hermano dijo que dentro del regimiento habían compartido bebidas alcohólicas y encima había un robo y les habían castigado. Mi hermanito dice que se había desmayado y no recuerda nada”, manifestó.
Según su testimonio, el conscripto despertó posteriormente en la sanidad del cuartel y desde ese momento su estado de salud comenzó a deteriorarse.
El familiar también denunció que Rubén habría sido sometido a un supuesto ahogamiento, aunque reconoció que desconoce quiénes habrían participado.
“Él contaba que también lo habían ahogado a mi hermano. No sé si fueron sus compañeros o alguien, pero sí lo ahogaron a mi hermano en un lago”, afirmó.
La familia asegura que cuenta con conversaciones del joven con sus amigos que podrían aportar información sobre lo ocurrido.
Certificado médico señala choque séptico
De acuerdo con el certificado médico citado en el reporte, Rubén Mamani Torres falleció a consecuencia de un choque séptico, una complicación grave de una infección que puede provocar una caída peligrosa de la presión arterial y comprometer el funcionamiento de los órganos.
Su hermano relató que, durante los últimos días, el conscripto presentaba dificultades para hablar, alimentarse y caminar por sus propios medios.
“No podía hablar, no podía comer, le dolía su estómago, le dolía la cabeza. Parecía mareado, no podía andar por sí solo. Yo le llevaba al baño”, contó.
El certificado mencionado establece la causa médica del fallecimiento, pero por sí solo no determina si existieron agresiones previas ni una relación causal con los presuntos castigos denunciados.
Ejército niega torturas y señala una infección
El comandante de la Tercera División del Ejército, coronel Luis Alberto Arauz, rechazó las acusaciones de la familia y aseguró que el soldado no presentaba lesiones compatibles con golpes o torturas.
“El soldado no se ha presentado golpeado, no tenía señales de que ha sido torturado, golpeado. Nada, nada”, afirmó.
Según la versión militar, Rubén comenzó a recibir atención médica el 13 de octubre por fuertes dolores de cabeza y mareos. Posteriormente fue trasladado a un centro de salud y luego internado en una clínica de Yacuiba.
Ante la falta de mejoría, un especialista habría recomendado su traslado a Santa Cruz para realizar estudios médicos más profundos.
Ejército afirma que familia solicitó alta voluntaria
El comandante sostuvo que el traslado recomendado no se concretó porque una hermana del conscripto solicitó su alta médica voluntaria para llevarlo a recibir atención de un médico naturista en La Paz.
La autoridad militar aseguró contar con documentación firmada para respaldar esta versión.
“De forma voluntaria firmó su alta de la clínica porque tenía que ser trasladado a la ciudad de Santa Cruz para realizarse otros estudios a mayor profundidad”, explicó.
También afirmó que el comandante de la unidad militar colaboró con los gastos del sepelio del joven.
