Jorge Santistevan revela cómo opera el Primer Comando de la Capital en Bolivia mediante un pacto de sangre vitalicio que impide cualquier deserción voluntaria de sus filas criminales.
03/11/2026 20:20
Escuchar esta nota
El hallazgo de un denominado "contrato de sangre" en un dispositivo móvil vinculado a ciudadanos brasileños aprehendidos en Santa Cruz expone la penetración del Primer Comando de la Capital (PCC) en Bolivia.
“Este contrato de sangre ya se viene practicando hace un par de años atrás dentro del PCC, es un contrato de carácter vitalicio, es decir, permanente”, afirmó el coronel Jorge Santistevan, secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz.
La estructura criminal internacional blinda su organización mediante reglas estrictas que impiden la retirada de sus integrantes.
“No se acepta la salida voluntaria y tampoco se aceptan las deserciones; solamente salen de la organización criminal aquellos que se comprometieron a través del reclutamiento digital, solo salen con la muerte”, recalcó Santistevan.
El modus operandi de esta facción se extiende estratégicamente por naciones vecinas bajo un modelo empresarial clandestino.
“Bolivia es el centro de gravedad, llega el esfuerzo principal del crimen organizado en Bolivia, donde el PCC es el que lidera todas las organizaciones criminales que hay adentro”, detalló el secretario.
Estatutos y ciberreclutamiento
Las operaciones de esta red delictiva se rigen por normativas internas equiparadas con las de una gran corporación transnacional.
“Tienen manuales, tienen estatutos, y dentro de esos estatutos están precisamente los articulados que a manera de código ellos van aplicando, y entre esos códigos está precisamente el contrato por sangre”, puntualizó la autoridad.
Ante la compleja red que opera en la oscuridad, Santistevan enfatiza la urgencia de implementar contramedidas educativas urgentes.
“Hay que educar en todas partes; y eso es un trabajo muy importante que tiene que invertir el Estado para evitar que la sociedad y la juventud caigan en las redes criminales del PCC”, concluyó.
