Un error científico y la necesidad de crear alimentos ultraresistentes transformaron la nutrición global para siempre.
07/06/2026 10:56
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Los copos de maíz son uno de los elementos más habituales en las góndolas de los supermercados modernos. Sin embargo, su origen se encuentra en una necesidad histórica completamente diferente a la actual.
Una ración de supervivencia
Antes de la llegada de las cajas coloridas, los ejércitos requerían alimentos duraderos y fáciles de conservar en campaña. Esta urgencia impulsó la creación de fórmulas basadas en granos procesados que resistieran largos viajes sin vencerse.
A finales del siglo XIX, los hermanos John Harvey y Will Keith Kellogg transformaron esta idea de manera accidental en Estados Unidos. Mientras procesaban granos cocidos en un sanatorio, obtuvieron láminas crujientes que cambiaron la historia de la alimentación.
El salto al consumo masivo
La preparación médica rápidamente superó los límites de los hospitales para insertarse en la sociedad. En 1906 se fundó la empresa que llevó los corn flakes a una escala de producción masiva.
La industria transformó este alimento en un fenómeno global gracias a su practicidad y su extensa vida útil. Con los años, el producto sumó nuevas variedades y sabores para adaptarse a los consumidores.
Las claves de su permanencia
El éxito prolongado de este cereal durante más de un siglo se sostiene en factores muy específicos:
Un producto nacido para resolver la compleja alimentación de grandes tropas terminó colonizando la rutina matutina global. La próxima vez que sirva este cereal, recuerde que está disfrutando de una verdadera herencia de la ingeniería militar.
Fuente: TN.
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