El arquero del FC Andorra quedó profundamente afectado tras la muerte del delantero del Tenerife durante un partido y recibió acompañamiento profesional mientras evalúa cómo continuar su carrera.
06/11/2026 9:36
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La tragedia ocurrida durante un partido de la segunda división española sigue dejando profundas secuelas. Jesús Owono, arquero del FC Andorra, atraviesa días especialmente difíciles tras el fallecimiento de Jesús De Miguel, delantero del Tenerife, quien murió después de recibir un fuerte rodillazo en el pecho durante una acción de juego protagonizada por el guardameta.
El impacto emocional habría sido tan grande que Owono habría llegado a considerar la posibilidad de abandonar el fútbol. Así lo reveló Ana Maye, coordinadora general de la selección de Guinea Ecuatorial y una de las personas más cercanas al arquero desde que tenía 14 años.
Según explicó, el jugador no consigue asimilar lo ocurrido y está profundamente afectado por la pérdida, especialmente al pensar en la esposa y el hijo de un año y medio que dejó De Miguel.
“Por mucho que se lo digan, le apena muchísimo. Está muy afectado, sobre todo por el niño de un año y medio que tenía Jesús De Miguel y por su viuda. No sabe cómo gestionar todo esto”, manifestó Maye.
Ante esta situación, el FC Andorra puso en marcha un plan de acompañamiento para el guardameta, que incluye asistencia de profesionales especializados. El objetivo es ayudarlo a procesar el episodio y comprender que se trató de un accidente. Como parte de ese trabajo, también le muestran videos de otros deportistas que atravesaron experiencias traumáticas similares.
El drama también alcanzó al entorno familiar del arquero. Maye denunció que el hermano menor de Owono, quien juega al fútbol en el País Vasco, está recibiendo insultos en su equipo e incluso por parte de algunos padres.
“Al hermano de Jesús lo están llamando asesino. Le increpan en su equipo y hasta algunos padres le insultan. Es muy duro. Su hermana, que estudia en la Universidad de Valencia, también está sufriendo por lo que está pasando. No se lo merecen”, relató.
La coordinadora también recordó la fe del futbolista y pidió que pueda dejar de cargar con una responsabilidad que, según sus palabras, no tuvo intención de provocar.
“Cree mucho en la Biblia. Ojalá pudiera entender que no tiene que cargar con esa culpa... Nadie sale a un campo pensando que va a matar a otro jugador”, expresó.
Además, pidió respeto para las dos familias, conscientes de que ambas atraviesan un sufrimiento profundo, aunque desde circunstancias diferentes. “Ellos también están viviendo un duelo, aunque de otra manera. La familia del fallecido ha perdido a un ser muy querido y eso les pesa muchísimo. Van a tener que convivir con lo ocurrido toda la vida. Pero a la familia de Jesús también les ha cambiado la vida para siempre y no se merecen que les estén destrozando de esta manera”, señaló.
Finalmente, Maye solicitó que se respete la privacidad de los allegados del arquero y que se le permita afrontar este difícil momento lejos de los ataques y las presiones.
“Respeten su privacidad. Tienen otros dos hijos pequeños y un marido en casa. También están sufriendo. Jesús necesita tiempo, ayuda y tranquilidad para poder asimilar lo que ha pasado”, concluyó.
Por su parte, Owono también rompió el silencio mediante un comunicado difundido por su club, en el que reconoció la magnitud del dolor que atraviesa.
“Estos han sido los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar todo lo que ha ocurrido. Siento un dolor inmenso por la pérdida de Jesús”, expresó el arquero.
Asimismo, aseguró que afrontará las cuestiones pendientes con respeto, aunque remarcó que sus pensamientos están puestos en el futbolista fallecido y en sus seres queridos.
