Henry Chávez, gerente de Adepor, respaldó el retiro de la subvención, pero pidió al Gobierno aplicar medidas económicas para reducir el impacto del alza del diésel en los costos de producción.
21/09/2026 9:57
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El sector productivo respaldó el retiro de la subvención al diésel, pero advirtió que la medida tendrá un impacto directo en los costos de producción y en el precio final de los alimentos.
Henry Chávez, gerente de la Asociación Departamental de Porcicultores (Adepor), señaló que esta determinación era previsible después de más de 20 años de subvención y pidió al Gobierno aplicar medidas económicas adicionales para reducir el efecto sobre la población.
“Nosotros asumimos con responsabilidad el retiro final de la subvención, pero el Gobierno tiene que aplicar medidas económicas urgentes para poder paliar esta situación”, afirmó Chávez.
El representante explicó que el incremento del precio del diésel elevará los costos de producción del sector porcino, principalmente por el encarecimiento del transporte de insumos hacia las granjas y del traslado de los animales hacia otros departamentos.
“Al momento de que sube el diésel, los alimentos van a tener que subir. Nuestros costos de producción en este momento se nos van a duplicar”, sostuvo.
Ante este escenario, Chávez planteó que el Gobierno adopte medidas como arancel cero e IVA cero para las importaciones destinadas al sector agropecuario.
También cuestionó la participación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la comercialización de combustibles y pidió facilitar la importación directa por parte de empresarios privados.
El gerente de Adepor también consideró que el retiro de la subvención, por sí solo, no resolverá la crisis económica y sostuvo que se requieren medidas estructurales relacionadas con el combustible, la banca y el mercado cambiario.
Uno de los principales efectos que anticipa el sector está relacionado con el precio de la carne de cerdo. Chávez estimó que, si los productores trasladan el incremento de sus costos de producción al consumidor, el precio podría aumentar alrededor de un 30%.
Según explicó, un corte que actualmente se comercializa en alrededor de 30 bolivianos podría llegar a costar entre Bs 45 y Bs 50, considerando el incremento en el transporte y los demás costos que intervienen hasta la comercialización final.
El representante de Adepor remarcó que la cadena productiva no termina en el productor, sino que involucra también a transportistas, comercializadores y vendedores, por lo que cualquier incremento en los costos puede trasladarse progresivamente al consumidor.
Finalmente, Chávez sostuvo que el sector agropecuario está dispuesto a continuar produciendo alimentos, pero pidió al Gobierno generar las condiciones necesarias para garantizar la producción y evitar un impacto mayor en la economía de las familias.
