La hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo encabezan la lista de amenazas para la salud del corazón.
01/07/2026 11:50
Escuchar esta nota
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. Aunque muchas personas las asocian únicamente con la edad avanzada, los especialistas advierten que los factores de riesgo pueden comenzar a acumularse décadas antes de que aparezcan los primeros síntomas. La buena noticia es que gran parte de estos riesgos pueden prevenirse mediante hábitos saludables y controles médicos oportunos.
Ronald Ordoñez, docente de la carrera de Medicina de Unifranz, explica las consecuencias que puede provocar una hipertensión no controlada, como uno de los factores de riesgo.
“En la parte anatómica se sabe que el corazón tiende a crecer por diferentes causas como la hipertensión sistémica, que si no se trata adecuadamente puede causar ese incremento del tamaño del corazón. Dentro de las alteraciones del sistema eléctrico del corazón podemos tener bloqueos, alteraciones como la hipertrofia ventricular, es muy variable”, sostiene el académico.
Hipertensión arterial incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas
La hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo encabezan la lista de amenazas para la salud del corazón. A estos se suman factores que no pueden modificarse, como la edad, el sexo y la herencia genética, pero que deben ser considerados para una detección temprana.
La presión arterial elevada es uno de los factores más peligrosos porque suele desarrollarse sin generar señales evidentes. Con el tiempo, este problema daña las arterias y obliga al corazón a trabajar con mayor esfuerzo.
Los especialistas recomiendan controlar periódicamente la presión arterial, especialmente después de los 40 años o cuando existen antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
Antecedentes familiares aumentan la probabilidad de complicaciones
La genética también desempeña un papel importante. Tener familiares cercanos que hayan sufrido infartos, enfermedades coronarias o muerte súbita a edades tempranas incrementa el riesgo de desarrollar problemas cardíacos.
Fernando Siles, médico y docente de la carrera de Medicina en Unifranz, destaca la importancia de conocer la historia clínica familiar. “Muchas veces, los pacientes desconocen las condiciones genéticas que corren en la familia, lo cual es vital para evaluar el riesgo de enfermedades cardíacas tempranas”.
Por ello, los expertos aconsejan conversar con padres, hermanos y otros familiares para identificar antecedentes relevantes que permitan adoptar medidas preventivas con anticipación.
Hábitos saludables protegen el corazón a largo plazo
Aunque la edad o la genética no pueden modificarse, la mayoría de los factores de riesgo sí pueden controlarse. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física regularmente, evitar el tabaco y controlar enfermedades como la diabetes son acciones que reducen significativamente la probabilidad de sufrir un evento cardiovascular.
El exceso de colesterol favorece la formación de placas en las arterias, mientras que el sobrepeso y la obesidad se relacionan con hipertensión, inflamación y alteraciones metabólicas. Asimismo, el estrés crónico puede contribuir indirectamente al riesgo cardíaco al afectar el sueño, la alimentación y otros hábitos cotidianos.
En este contexto, Ordoñez recomienda adoptar estrategias sostenibles y personalizadas. “Mi consejo para alguien que desee mejorar su estilo de vida es encontrar una dieta que se adapte a sus características personales y combinarla con ejercicio”.
Ambos especialistas coinciden en que no se trata de realizar cambios extremos, sino de construir hábitos permanentes.
Caminar diariamente, consumir más frutas y verduras, reducir el consumo de sal y evitar el cigarrillo son decisiones que pueden ayudar a mejorar la salud cardiovascular.
La prevención sigue siendo la mejor medicina para el corazón. Conocer los factores de riesgo, realizar controles periódicos y adoptar un estilo de vida saludable permite reducir considerablemente la posibilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida a cualquier edad.
Mira la programación en Red Uno Play
