Este nuevo contexto exige emprendedores capaces de combinar conocimientos de gestión, liderazgo, tecnología y comunicación para responder a un mercado cada vez más competitivo.
17/07/2026 10:55
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Emprender hoy significa mucho más que desarrollar una buena idea. La transformación digital, la globalización y los cambios constantes en los hábitos de consumo han elevado las exigencias para quienes buscan crear o hacer crecer un negocio. Adaptarse, innovar y aprender de forma continua son competencias indispensables para transformar una iniciativa en un proyecto sostenible.
Erick Vía, director de la carrera de Administración de Empresas de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), explica que el escenario empresarial ha cambiado de manera radical. “La globalización, la masificación del internet y las redes sociales han modificado la forma de hacer negocios”, afirma.
Este nuevo contexto exige emprendedores capaces de combinar conocimientos de gestión, liderazgo, tecnología y comunicación para responder a un mercado cada vez más competitivo.
Además de conocer el mercado, el emprendedor moderno necesita comprender herramientas digitales, marketing en redes sociales, comercio electrónico y análisis de datos para tomar mejores decisiones. También debe administrar adecuadamente sus recursos financieros y adaptarse con rapidez a los cambios.
Para Vía, la formación empresarial tiene un impacto que trasciende el éxito individual. “Sus competencias y conocimientos les permiten contribuir al éxito de los negocios existentes y al nacimiento de nuevos emprendimientos, lo que genera empleo, mueve la economía y abre oportunidades para la población”.
Innovación fortalece el crecimiento de los negocios
La innovación dejó de ser una ventaja para convertirse en una necesidad. Kadir Lanza, académico y director de la carrera de Ingeniería Económica y Financiera de Unifranz, sostiene que el entorno económico demanda perfiles preparados para enfrentar nuevos desafíos.
“Los nuevos roles se centran en la innovación, la tecnología y la adaptabilidad al cambio. Responden a las necesidades emergentes de una economía digitalizada y globalizada”, señala.
En este escenario también cobran relevancia habilidades como el pensamiento estratégico, la negociación, la capacidad para liderar equipos y la comunicación efectiva, competencias que permiten a los emprendedores adaptarse a entornos cambiantes, tomar mejores decisiones y generar valor dentro de sus negocios.
Además, permiten identificar oportunidades, resolver problemas y construir relaciones de confianza con clientes, inversionistas y aliados.
Resiliencia convierte los desafíos en oportunidades
Más allá del conocimiento técnico, el emprendimiento requiere una actitud capaz de enfrentar la incertidumbre. Los errores, los cambios del mercado y los momentos difíciles forman parte del proceso de crear una empresa.
Pablo Llano, docente de la carrera de Ingeniería Comercial y miembro de la Jefatura de Enseñanza y Aprendizaje (JEA) de Unifranz, destaca que la fortaleza mental es uno de los principales activos de un emprendedor. “Cuando vas a iniciar tu proyecto, tienes que ser una persona resiliente, porque todo el tiempo tienes que estar pensando en resolver problemas”, sostiene.
A ello se suman la capacidad de aprender de manera permanente, trabajar en equipo y actuar con responsabilidad social, aspectos que hoy distinguen a los emprendimientos con mayor proyección.
En este contexto, el éxito no depende únicamente de una idea innovadora, sino de la capacidad de aprender, adaptarse y liderar el cambio. Los emprendedores con habilidades técnicas y humanas son clave para impulsar empresas más competitivas, generar empleo y contribuir al desarrollo económico del país.
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