La alfabetización en IA no significa aprender programación avanzada, implica comprender qué puede hacer una herramienta, formular instrucciones adecuadas, interpretar sus resultados y reconocer cuándo es necesario verificar la información.
26/08/2026 14:05
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La inteligencia artificial (IA) está dejando de ser una herramienta exclusiva de especialistas para formar parte de las tareas cotidianas de distintas profesiones. Redactar, analizar información, automatizar procesos y encontrar patrones en grandes volúmenes de datos son actividades que ya incorporan estas herramientas. Por ello, aprender a utilizarlas con criterio se convierte en una de las competencias del futuro y en una habilidad cada vez más vinculada con la empleabilidad.
Ronald Bedregal, coordinador del Observatorio Nacional del Trabajo (ONT) de Unifranz, advierte que “El mercado laboral global está atravesando una serie de transformaciones impulsadas por el avance tecnológico, la digitalización y la automatización, lo que representa tanto una oportunidad como un desafío para empresas y trabajadores”.
La alfabetización en IA no significa aprender programación avanzada, implica comprender qué puede hacer una herramienta, formular instrucciones adecuadas, interpretar sus resultados y reconocer cuándo es necesario verificar la información.
En este escenario, la formación profesional también debe combinar conocimientos técnicos con capacidades humanas. “Estamos hablando de habilidades blandas y habilidades duras. Adicionalmente al bagaje teórico-conceptual que se enseña en las universidades tradicionalmente”, señala Bedregal.
La alfabetización también requiere comprender los datos que alimentan las decisiones. Adriana Veizaga, docente de Ingeniería Comercial de Unifranz, destaca que “El big data es una de las bases primordiales que tenemos para todo lo que es desarrollo y va de la mano con lo que es la información”.
Esto significa que un profesional debe saber no solo utilizar una herramienta de IA, sino también preguntarse de dónde provienen los datos, si son confiables y cómo pueden influir en un resultado.
Empresas valoran adaptación y aprendizaje continuo
Para las organizaciones, incorporar IA puede mejorar procesos, ahorrar tiempo y apoyar la toma de decisiones, pero sus beneficios dependen de trabajadores capaces de supervisar y contextualizar sus resultados. Por eso cobran importancia el pensamiento crítico, la comunicación, la creatividad, la resolución de problemas y la capacidad de aprender.
Alejandra Alcázar, gerente de Desarrollo Empresarial de la Cámara Nacional de Comercio de Bolivia (CNC), plantea que la actualización debe acompañar toda la trayectoria profesional: “Estamos en una época de inteligencia artificial, de muchos avances tecnológicos y todo profesional, más allá de que cumpla su ciclo en la academia y termine de estudiar, pues no tiene que tener miedo a seguir aprendiendo. Creo que es una habilidad que se debería convertir en innata para que podamos crecer tanto en lo profesional como en el empresariado”.
Alfabetización en IA impulsa empleabilidad responsable
Desarrollar esta competencia supone aprender mediante situaciones reales: utilizar IA para organizar información, generar un primer borrador, analizar datos o comparar alternativas y, posteriormente, revisar el resultado con fuentes confiables.
También implica proteger información personal o empresarial, respetar derechos de autor, reconocer posibles sesgos y evitar delegar decisiones sensibles completamente a una herramienta.
Así, la alfabetización en IA es una ventaja laboral, pero su valor no está en usar más tecnología, sino en saber cuándo utilizarla, cómo supervisarla y qué decisiones deben continuar bajo responsabilidad humana.
En Bolivia, incorporar estas capacidades en universidades, empresas y programas de formación continua representa una oportunidad para reducir brechas de habilidades y preparar profesionales capaces de adaptarse a un mercado laboral donde la tecnología seguirá cambiando las reglas.
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