El crecimiento de los ciberdelitos, las estafas virtuales, la suplantación de identidad y la manipulación informática ha colocado a la prueba digital en el centro del debate jurídico.
21/07/2026 13:44
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Un mensaje de WhatsApp, una transferencia bancaria, una cámara de seguridad o la ubicación registrada por un teléfono móvil pueden ser hoy la diferencia entre esclarecer un delito o dejarlo impune. En una sociedad cada vez más conectada, la evidencia digital ha dejado de ser un recurso complementario para convertirse en una herramienta central en la investigación penal.
Luís Cristiam del Villar, docente de la carrera de Derecho de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), sostiene que la transformación tecnológica exige también una transformación en la forma de investigar y administrar justicia.
"La importancia de la prueba digital en materia penal, debemos tomar en cuenta que hoy en día tomando en cuenta los delitos de manipulación informática relacionados a cibercrimen, etcétera, etcétera, se nutren precisamente de esta prueba digital", afirma el académico.
El crecimiento de los ciberdelitos, las estafas virtuales, la suplantación de identidad y la manipulación informática ha colocado a la prueba digital en el centro del debate jurídico. Sin embargo, Bolivia aún enfrenta importantes desafíos para garantizar que este tipo de evidencia sea obtenida, conservada y valorada con seguridad jurídica y respeto a los derechos fundamentales.
La evidencia digital fortalece las investigaciones penales
La evidencia digital comprende cualquier dato o registro electrónico que pueda servir como prueba dentro de un proceso judicial. Esto incluye mensajes de texto, correos electrónicos, conversaciones en aplicaciones de mensajería, publicaciones en redes sociales, registros de cámaras de seguridad, geolocalización, transacciones bancarias, audios, videos y metadatos.
Su importancia radica en que permite reconstruir hechos, establecer cronologías, identificar responsables y demostrar vínculos entre personas, dispositivos y actividades ilícitas. Actualmente, delitos como estafas electrónicas, violencia digital, corrupción, narcotráfico, delitos sexuales y ciberdelitos dependen, en gran medida, de este tipo de evidencia.
"Lo importante acá radica en la licitud, la autenticidad y la integridad de este tipo de pruebas, de alguna forma evitando vulnerar los derechos a la intimidad y que puedan tener las personas desde un punto de vista ya del derecho constitucional", explica Del Villar.
La legislación boliviana reconoce la validez de medios probatorios no previstos expresamente bajo el principio de libertad probatoria establecido en el Código de Procedimiento Penal. Sin embargo, especialistas advierten que aún existen vacíos normativos sobre cómo recolectar, preservar y valorar adecuadamente la evidencia digital.
La formación especializada impulsa la justicia del futuro
La rápida evolución tecnológica también está transformando el ejercicio profesional del derecho. La formación en evidencia digital ya no es una especialización opcional, sino una necesidad para abogados, jueces, fiscales y peritos.
"Precisamente las nuevas tecnologías están vinculadas a establecer bases de especialización de los abogados en materia penal y no solo en materia penal, también en materia civil o en derecho corporativo, donde precisamente la prueba digital cobra una real importancia", sostiene Del Villar.
Así mismo, destaca que las universidades y centros de formación cumplen un rol estratégico en este proceso de actualización profesional.
"En los ámbitos de capacitación hoy en día a partir de universidades, institutos están vinculadas a establecer ese nexo de validación de una prueba digital en cuanto a la obtención, el peritaje y su custodia. Un abogado de hoy en día que no conozca, que no sepa del manejo de una prueba digital, seguramente va a estar mermado en su producción profesional", explica Del Villar.
Para el académico , el reto es preparar a los operadores jurídicos para un escenario donde las pruebas trascienden los documentos tradicionales y se trasladan al ámbito digital.
"El abogado del siglo XXI debe estar capacitado en este nuevo ambiente de pruebas que van más allá de simples documentos, sino de estamos hablando de trazabilidad, colección de prueba lícita, entornos informáticos, etcétera, etcétera, que se debe conocer", destaca Del Villar.
En respuesta a esta tendencia y a las nuevas demandas de la sociedad, las carreras de Unifranz evolucionan constantemente para formar profesionales capaces de responder a los desafíos del presente y liderar las oportunidades del futuro.
En ese marco, el tema de: Justicia Penal Digital forma parte de la formación académica en la carrera de Derecho, brindando a los estudiantes conocimientos y competencias especializadas en un campo de creciente interés, al mismo tiempo que fortalece su perfil profesional y amplía las oportunidades de desarrollo laboral.
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