Uno de los cambios más importantes es el paso de los protocolos tradicionales a procedimientos digitales y mínimamente invasivos.
02/06/2026 14:16
Escuchar esta nota
La cirugía maxilofacial antes requería procedimientos largos y recuperaciones dolorosas, hoy, gracias a la tecnología, evoluciona hacia intervenciones más precisas, menos invasivas y con tiempos de recuperación mucho más rápidos. La incorporación de planificación digital, impresión 3D e inteligencia artificial está cambiando la manera en que especialistas abordan cirugías de mandíbula, rostro y estructuras dentales.
Vladimir Israel Galván Padilla, especialista en diagnóstico por imágenes, cirugía, traumatología bucomaxilofacial y speaker invitado del V Congreso Internacional en Salud de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), explica que la innovación tecnológica está mejorando la seguridad y calidad de vida de los pacientes. Este cambio ha transformado completamente la práctica quirúrgica.
“Los protocolos anteriores, los que llamamos tradicionales, son protocolos que demandan a nivel quirúrgico un abordaje más amplio, porque generalmente antes lo que se planteaba era que mientras más grande era el abordaje, más se podía visualizar la patología y tratarla”, explica Galván.
Sin embargo, uno de los cambios más importantes es el paso de los protocolos tradicionales a procedimientos digitales y mínimamente invasivos.
Antes, como sostiene Galván, las cirugías requerían abordajes más amplios para visualizar correctamente la zona afectada. Actualmente, las imágenes tridimensionales y la planificación virtual permiten operar con mayor exactitud y menor agresión para el paciente.
Actualmente, la cirugía maxilofacial utiliza tomografías digitales, escaneo facial y simulaciones virtuales que permiten planificar cada movimiento antes de ingresar al quirófano. Además, la impresión 3D facilita la creación de guías quirúrgicas y prótesis personalizadas para cada paciente.
Estos avances mejoran la precisión y reducen riesgos, permitiendo resultados más funcionales y estéticos.
Cirugías mínimamente invasivas aceleran recuperación del paciente
La tendencia actual apunta a realizar procedimientos menos traumáticos y más rápidos. Esto significa incisiones más pequeñas, menos dolor y una recuperación más corta.
“Hoy tratamos de hacer abordajes pequeños y más en cirugía ortognática (corrige alteraciones en el desarrollo de los maxilares), abordajes mínimamente invasivos, lo cual nos va a brindar una pronta recuperación del paciente, en menor tiempo quirúrgico”, destaca el académico.
Además de mejorar la experiencia del paciente, estas innovaciones permiten reducir el tiempo de hospitalización y aumentar la seguridad durante los procedimientos.
“El protocolo ERAS, es un protocolo acelerado de recuperación postquirúrgica, el cual a través de unas pautas ya establecidas a nivel mundial, nosotros podemos seguir desde el prequirúrgico, desde la anestesia hasta la intervención quirúrgica y después de la anestesia y la recuperación del paciente”, explica Galván.
El protocolo ERAS (Recuperación Mejorada Después de la Cirugía), aplicado en distintos países, busca optimizar cada etapa de la cirugía para disminuir complicaciones y acelerar el retorno del paciente a sus actividades cotidianas.
Tecnología reduce tiempos y transforma la atención médica
Uno de los resultados más visibles de esta evolución médica es la disminución del tiempo quirúrgico. Gracias a la planificación digital y la experiencia acumulada con nuevas herramientas, intervenciones que antes tomaban varias horas ahora pueden realizarse en mucho menos tiempo.
“A nivel de tiempos, respetando esos protocolos, mejoramos muchísimo porque si nosotros hablamos de la cirugía ortognática hace un par de años, la hacíamos en cinco horas y hoy mejorando nuestros tiempos y preparación, disminuimos a dos horas y media. Entonces, vemos un gran éxito en los tiempos, y también la recuperación de cada paciente”, destaca Galván.
De la misma manera, señala que la inteligencia artificial también empieza a jugar un papel importante en la simulación de resultados y predicción de riesgos, ayudando a los médicos a tomar decisiones más precisas antes de una intervención.
En Bolivia, la incorporación de laboratorios inteligentes y herramientas digitales en universidades como Unifranz representa un avance importante para la formación de nuevos profesionales en salud. La meta es acercar estas tecnologías a más pacientes y reducir la brecha médica en la región.
Mira la programación en Red Uno Play
{{hora}}
{{hora}}
