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El Chapo pasa 23 horas aislado y recurre a las cartas para intentar salir de prisión

Desde la cárcel más segura de Estados Unidos, el exlíder del Cartel de Sinaloa ha enviado al menos 13 cartas a jueces y autoridades. Sin posibilidades reales de recuperar su libertad, busca romper un encierro extremo que asegura está afectando su salud física y mental.

La nueva obsesión de El Chapo en la cárcel más dura del mundo. Foto EFE.
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Durante años fue uno de los narcotraficantes más poderosos y temidos del planeta. Hoy, Joaquín "El Chapo" Guzmán pasa sus días en una pequeña celda de hormigón, aislado casi por completo del mundo exterior y aferrado a una única herramienta para intentar cambiar su destino: la escritura.

El exlíder del Cartel de Sinaloa cumple una condena de cadena perpetua en la prisión ADX Florence, en Colorado, conocida como "La Alcatraz de las Rocosas", considerada la cárcel de máxima seguridad más estricta de Estados Unidos.

Allí, lejos del poder, la riqueza y la influencia que alguna vez acumuló, Guzmán vive bajo uno de los regímenes penitenciarios más severos del país.

Una vida en aislamiento extremo

La rutina del narcotraficante mexicano transcurre prácticamente en soledad.

Permanece recluido unas 23 horas al día en una celda de pocos metros cuadrados equipada únicamente con una cama, un escritorio, un taburete, un inodoro y una ducha, todos construidos en hormigón.

Su contacto con otras personas es mínimo y sus comunicaciones están sometidas a estrictas restricciones.

El Chapo forma parte del reducido grupo de reclusos sometidos al régimen conocido como SAMs (Medidas Administrativas Especiales), reservado para presos considerados extremadamente peligrosos o con capacidad de seguir dirigiendo actividades criminales desde prisión.

Las cartas, su nueva batalla

Ante la imposibilidad de escapar y sin opciones jurídicas reales para recuperar la libertad, Guzmán ha optado por una estrategia diferente: escribir.

En las últimas semanas salieron a la luz al menos 13 cartas dirigidas a jueces, autoridades y funcionarios estadounidenses, en las que denuncia las condiciones de su encierro y solicita diversas medidas para mejorar su situación.

En los escritos reclama un nuevo juicio, exige ser trasladado a México y asegura que las condiciones de reclusión vulneran sus derechos humanos.

También afirma sufrir problemas de salud derivados del aislamiento prolongado, incluyendo estrés, depresión, pérdida de memoria y fuertes dolores de cabeza.

"Antes de volverme loco"

Uno de los documentos más comentados fue una carta en la que advertía sobre los efectos psicológicos del confinamiento.

"Pido que por favor remuevan las SAMs antes de que me dé un ataque al corazón o antes de que me vuelva loco", escribió el exnarcotraficante al describir las condiciones en las que vive desde hace años.

En otras misivas incluso denunció que respira aire contaminado y que el agua que consume no es completamente segura.

Ahora se declara inocente

En un giro inesperado, Guzmán también comenzó a sostener que es inocente de los delitos por los que fue condenado.

Según sus escritos, el gobierno mexicano y las autoridades estadounidenses habrían actuado de manera injusta durante el proceso judicial que culminó con su condena.

Además, aseguró haber sido víctima de discriminación por su nacionalidad y afirmó que recibe un trato más duro que otros presos considerados de alta peligrosidad.

Ninguno de estos argumentos ha tenido éxito hasta ahora.

Sin posibilidades reales de libertad

Las probabilidades de que El Chapo abandone la prisión son prácticamente inexistentes.

Cumple una cadena perpetua por narcotráfico, además de condenas adicionales por delitos relacionados con armas de fuego y lavado de dinero.

A medida que se acerca a los 70 años, el antiguo jefe criminal parece enfrentar una realidad ineludible: pasará el resto de su vida tras las rejas.

Mientras tanto, continúa escribiendo cartas con la esperanza de que alguna autoridad escuche sus reclamos y alivie, aunque sea mínimamente, el aislamiento que define sus días.

Lejos de los túneles, las fugas cinematográficas y el poder que alguna vez ejerció, la pluma se ha convertido en su último recurso para intentar cambiar un destino que parece irreversible.

Con información de TN.

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