Los hallazgos son una de las primeras señales de los cambios que el fenómeno puede provocar en los ecosistemas marinos.
05/11/2026 11:55
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Medusas tropicales, peces poco habituales y crustáceos juveniles comenzaron a aparecer frente a la costa central de California. Los avistamientos sorprendieron a investigadores del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey (MBARI), que relacionan estos cambios con la llegada de un episodio intenso de El Niño 2026-2027.
La transformación no se limita a la presencia de especies que normalmente habitan aguas más cálidas. También está acompañada por un aumento extraordinario de la temperatura del océano y modificaciones en las condiciones químicas que sostienen la vida marina.
Una de las señales más llamativas fue registrada por la boya oceanográfica M1, instalada en la bahía de Monterey. El 26 de octubre, un instrumento situado a 60 metros de profundidad midió 18,18 °C, la temperatura más alta registrada en ese punto durante casi cuatro décadas de observaciones. El valor superó el récord anterior, correspondiente al 19 de noviembre de 1997, durante otro episodio de El Niño.
Para los investigadores, la combinación de temperaturas excepcionales y la aparición de fauna de aguas cálidas demuestra que el fenómeno ya está dejando señales en el ecosistema marino de California.
La serie de mediciones de MBARI permite observar la evolución del océano en la bahía de Monterey desde 1989. Su estación M1 se encuentra en el centro de la bahía, cerca de la entrada del cañón submarino de Monterey, cuyo fondo alcanza aproximadamente 1.100 metros de profundidad.
A través de distintos instrumentos instalados en la boya y a lo largo de su cable, los científicos registran variables como temperatura, salinidad, oxígeno, clorofila y corrientes marinas.
El registro del 26 de octubre alcanzó los 18,18 °C a 60 metros bajo la superficie, más de siete grados por encima del promedio de largo plazo para ese punto. El calentamiento estuvo acompañado por un aumento de 16 centímetros en el nivel del mar local, según explicó el científico Francisco Chávez, investigador principal de MBARI.
Al oeste del monte submarino Davidson, investigadores de MBARI observaron dos organismos poco habituales en las aguas de California central: una medusa peine alada del género Ocyropsis y un sifonóforo rosado de la especie Athorybia rosacea.
Ambas especies están asociadas con aguas tropicales. De hecho, los investigadores suelen encontrar ejemplares de Ocyropsis durante sus trabajos de campo cerca de Hawái, mientras que el sifonóforo rosado es habitual en observaciones realizadas en aguas de México.
También se registraron cardúmenes de peces media luna (Medialuna californiensis), una especie que suele encontrarse con mayor frecuencia en el sur de California.
Otro hallazgo se produjo durante una expedición a bordo del buque de investigación David Packard. Mediante el vehículo submarino operado a distancia Doc Ricketts, los científicos observaron ejemplares juveniles de cangrejo rojo pelágico (Grimothea planipes).
Aunque los adultos de esta especie ya habían sido registrados en la bahía de Monterey durante otros episodios de El Niño, los investigadores señalaron que nunca habían observado juveniles tan al norte.
La expedición también permitió observar brevemente varios calamares de Humboldt (Dosidicus gigas), depredadores cuya distribución puede expandirse hacia latitudes más altas durante algunos episodios de El Niño. En eventos anteriores, su presencia estuvo relacionada con fuertes impactos sobre especies de interés comercial, como la merluza del Pacífico, y con cambios en la red alimentaria marina.
Los cambios provocados por El Niño no se limitan a las aguas superficiales. También pueden alcanzar comunidades que viven a miles de metros de profundidad.
MBARI participó en un estudio de monitoreo de aproximadamente 30 años que encontró efectos del fenómeno en comunidades del fondo oceánico, a unos 4.000 metros bajo la superficie.
En esas profundidades, muchos organismos dependen de la llamada nieve marina: partículas de materia orgánica, restos de plancton y otros materiales que descienden desde las capas superiores del océano.
