El hombre murió el 21 de mayo tras presentar una hemorragia cerebral y aire dentro del cráneo. La querella sostiene que habría sufrido una lesión durante la última intervención, una hipótesis que todavía debe ser corroborada por pericias judiciales.
05/11/2026 12:46
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La Justicia de Mendoza, en Argentina, investiga la muerte de Maximiliano Bizzotto, un enólogo de 51 años que falleció el 21 de mayo de 2026, siete días después de someterse a una tercera cirugía de nariz. Su familia denunció una presunta mala praxis y sostiene que durante la última intervención le habrían perforado el cráneo.
La causa está caratulada como homicidio culposo y se encuentra a cargo de la Fiscalía de Homicidios. El cirujano investigado prestó una declaración informativa, pero hasta el momento no fue imputado, según los portales MDZ y Sitio Andino.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por sus familiares, Bizzotto se sometió a una primera rinoplastia el 8 de septiembre de 2025. Días después comenzó a percibir olores desagradables de manera constante y los estudios detectaron la presencia de un hongo, por lo que fue sometido a una segunda cirugía el 15 de diciembre de ese año.
Sin embargo, las molestias continuaron y nuevos estudios identificaron un problema en una zona del tabique nasal. Por ese motivo, el 14 de mayo de 2026 ingresó nuevamente al quirófano para una tercera intervención. Según los antecedentes aportados a la investigación, la cirugía estaba prevista para durar aproximadamente 30 minutos, pero se extendió durante cuatro horas.
Después de la intervención, el estado de salud del enólogo se deterioró. Presentó hemorragias, dificultades para movilizarse, pérdida de conocimiento y limitaciones para comunicarse.
Ante la gravedad de su condición, fue trasladado a distintos centros médicos. Durante su internación, los estudios detectaron una hemorragia cerebral y presencia de aire dentro del cráneo. Finalmente, murió el 21 de mayo.
Denuncian presunta perforación craneal
Los abogados querellantes sostienen que el fallecimiento estaría relacionado con una lesión ocasionada durante la última cirugía.
Los representantes de la familia afirmaron, sobre la base de un informe médico presentado en la causa, que “la causa de la muerte es porque le perforaron el cráneo y empezó a drenarse su masa encefálica”.
No obstante, esta versión corresponde a la querella y todavía debe ser corroborada mediante las pericias judiciales.
La investigación se inició el mismo día del fallecimiento, después de que uno de los hijos de Bizzotto presentara una denuncia penal. El cirujano que realizó la primera intervención ya prestó declaración informativa, pero aún no fue imputado.
