Ante la persistencia de las protestas y la convocatoria a nuevas medidas de fuerza para los próximos días, el Ejecutivo endurece las restricciones urbanas.
31/10/2026 18:50
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La sociedad francesa volvió a manifestarse masivamente este sábado en distintas ciudades del país para expresar su profundo descontento frente al encarecimiento del costo de vida, la creciente desigualdad y el notorio deterioro de los servicios educativos públicos.
De acuerdo al portal TN y según estimaciones de una amplia coalición de sindicatos y organizaciones sociales, cerca de medio millón de personas salieron a las calles para exigir respuestas urgentes al Ejecutivo liderado por Emmanuel Macron.
Los incidentes de mayor gravedad se concentraron al finalizar los recorridos en la capital y en otras importantes urbes como Lyon, Marsella y Toulouse, donde grupos de manifestantes encapuchados se enfrentaron directamente con las fuerzas del orden.
La policía respondió con el uso de gases lacrimógenos y detuvo a más de 420 personas en todo el país tras el lanzamiento de adoquines y artefactos incendiarios contra los agentes desplegados.
Frente al elevado riesgo de disturbios durante la noche, el Ministerio del Interior implementó un despliegue de más de setenta mil efectivos y limitó severamente los itinerarios autorizados para evitar desmanes en zonas comerciales altamente vulnerables.
Los comercios optaron por blindar sus escaparates con paneles de madera, mientras las autoridades decretaron un toque de queda nocturno en varios sectores de la capital.
El Ayuntamiento de París movilizó a más de un millar de agentes municipales para retirar elementos urbanos que pudieran ser utilizados como proyectiles y garantizar la rápida recuperación del espacio público.
En este contexto, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que la vigilancia se mantendrá elevada y que las celebraciones de Halloween no servirán como excusa para alterar el orden.
A las demandas económicas iniciales se sumó el rechazo al racismo tras el reciente atentado en la región parisina, ampliando el espectro de la insatisfacción ciudadana.
Diversos referentes de la oposición criticaron duramente el accionar gubernamental, acusando al Ejecutivo central de adoptar posturas cada vez más autoritarias frente al derecho a la protesta.
Convocatorias a nuevas medidas de fuerza
Las organizaciones convocantes confirmaron que las protestas continuarán e hicieron un llamado a bloquear establecimientos secundarios y universidades durante los próximos días.
Asimismo, el movimiento de los chalecos amarillos ratificó nuevas concentraciones para los primeros días de noviembre, asegurando la continuidad del conflicto social en todo el país.
