La madre de un niño autista y no verbal decidió ocultar una cámara en el cabello de su hijo ante las sospechas de maltrato escolar. Las grabaciones revelaron presuntas agresiones físicas y verbales dentro de un aula de educación especial en Kentucky, Estados Unidos.
26/05/2026 11:09
Escuchar esta nota
Lo que comenzó como una sospecha terminó convirtiéndose en una denuncia que ha provocado indignación en redes sociales y dentro de la comunidad educativa de Louisville.
Tiphanee Lee decidió esconder una pequeña cámara en el cabello de su hijo Semaj’, un niño de 7 años con autismo y condición no verbal, porque sentía que algo no estaba bien en la escuela.
La madre asegura que constantemente recibía reportes negativos sobre el comportamiento del menor por parte del personal educativo, aunque en casa el niño mostraba una actitud completamente diferente.
Esa desconfianza la llevó a tomar una decisión extrema: grabar lo que ocurría dentro del aula.
Las imágenes revelaron presunto maltrato
Las grabaciones obtenidas dentro de Field Elementary School expusieron escenas que la familia describe como “devastadoras”.
Según la denuncia, el audio y video captaron a un asistente de maestro sometiendo físicamente al menor, gritándole y tratándolo de manera agresiva mientras otros adultos permanecían dentro del salón sin intervenir.
La situación ocurrió dentro de un aula de educación especial.
Además de las presuntas agresiones, las grabaciones también habrían registrado conversaciones entre miembros del personal relacionadas con consumo de drogas dentro de la institución educativa, aspecto que ahora también forma parte de la investigación.
El funcionario fue retirado
Tras conocerse el contenido de las imágenes, el distrito escolar Jefferson County Public Schools inició una investigación interna.
Según reportes oficiales, el asistente implicado fue retirado inmediatamente del centro educativo mientras avanzan las indagaciones.
El caso generó una fuerte reacción entre padres de familia y organizaciones vinculadas a personas con discapacidad, especialmente por tratarse de un menor autista y no verbal, condición que dificulta que pueda denunciar por sí mismo lo que ocurre.
“Solo quería saber la verdad”
La madre explicó que tomó la decisión de ocultar la cámara porque sentía que no estaba recibiendo respuestas claras sobre lo que sucedía con su hijo dentro de la escuela.
Ahora, tras la difusión del caso, la familia exige mayor transparencia y pidió la instalación obligatoria de cámaras de seguridad en todas las aulas de educación especial.
El hecho volvió a abrir el debate en Estados Unidos sobre la supervisión dentro de centros educativos especializados y los mecanismos de protección para estudiantes con discapacidad.
Con información de Enlace Tabasco y Alerta News.
Mira la programación en Red Uno Play
{{hora}}
{{hora}}
