La salida anunciada de Santiago Peña, tras la crisis de Ueno Bank, abre un escenario de definiciones políticas, judiciales y económicas.
05/11/2026 15:52
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La renuncia de Santiago Peña, anunciada este jueves 5 de noviembre, marca un giro en el escenario político paraguayo.
El mandatario decidió dar un paso al costado después de que el Banco Central del Paraguay iniciara el procedimiento de resolución de Ueno Bank, una entidad financiera que experimentó un rápido crecimiento y llegó a contar con aproximadamente 2,9 millones de clientes.
La intervención provocó restricciones en el acceso a los depósitos, protestas ciudadanas y cuestionamientos sobre las relaciones empresariales que Peña mantuvo anteriormente con el grupo propietario del banco.
Mientras Peña anunciaba su salida de la Presidencia, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una acusación para someterlo a juicio político.
Los 78 diputados presentes respaldaron el procedimiento por presunto mal desempeño de sus funciones.
Ahora, el Congreso debe resolver el trámite de la renuncia, mientras el Senado tiene en sus manos la acusación parlamentaria.
Si se acepta la renuncia y no continúa el juicio político, Peña podría acceder a la condición de senador vitalicio, prevista por la Constitución paraguaya para los expresidentes elegidos democráticamente que no hayan sido condenados en juicio político.
Por el contrario, si el Senado continúa el procedimiento y declara su culpabilidad con la mayoría constitucional requerida, podría ser destituido y quedar excluido de esa condición.
La salida definitiva de Santiago Peña activaría el mecanismo constitucional de sucesión presidencial.
En ese caso, el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir la Presidencia de Paraguay para completar el periodo de Gobierno previsto hasta agosto de 2028.
Alliana pertenece al Partido Colorado, la misma organización política que llevó a Peña al poder.
El Banco Central dispuso el 2 de noviembre el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank, después de detectar que su indicador de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo legal exigido.
La entidad, que llegó a concentrar una parte importante de los usuarios del sistema bancario paraguayo, también administraba recursos de instituciones públicas.
Entre los fondos cuestionados se encuentran depósitos relacionados con entidades estatales, la seguridad social y los sistemas de jubilación.
La principal preocupación de los ahorristas es conocer cuándo podrán recuperar su dinero y qué mecanismos se utilizarán para garantizar los pagos.
El Banco Central del Paraguay anunció este jueves el inicio del proceso de pago de garantías a los depositantes de Ueno Bank.
En una primera etapa, los pagos estarán dirigidos a clientes que tengan hasta 10 millones de guaraníes depositados, no mantengan deudas con la entidad y cuenten con una cuenta habilitada en otro banco o financiera del país.
