El maratonista boliviano obtuvo el tercer lugar en la Media Maratón de Quito tras superar una lesión de cinco meses. Reveló que viajó en bicicleta desde Oruro hasta La Paz por los conflictos en el país, lamentó la falta de apoyo estatal y anunció que su gran objetivo es clasificar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
05/06/2026 0:02
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El fondista nacional Héctor Garibay volvió a poner en alto el nombre de Bolivia en el atletismo internacional al conquistar el tercer lugar en la prestigiosa Media Maratón de Quito, Ecuador. El logro marca el exitoso retorno del "Puma Andino" a las pistas tras superar una severa lesión muscular que lo mantuvo alejado de la alta competencia durante casi cinco meses.
Sin embargo, más allá del mérito deportivo, la hazaña de Garibay estuvo rodeada de una increíble travesía debido a la coyuntura de conflictividad y bloqueos de carreteras que asiste al país, lo que obligó al atleta a realizar un esfuerzo extremo antes de subir al avión.
Una odisea de 14 horas en bicicleta por los bloqueos
Ante la falta de transporte terrestre y la irregularidad de los vuelos internos por los bloqueos de rutas en el país, Garibay tuvo que improvisar una travesía en bicicleta para no perder la oportunidad de competir en suelo ecuatoriano, pedaleando desde Oruro hacia el aeropuerto internacional de El Alto.
"Sí, la verdad yo me tuve que pagar los pasajes, todo, entonces y la verdad también fue casi una aventura para mí porque como estamos viviendo los tiempos de bloqueo, y para mí fue una aventura ir porque desde que salí desde mi casa, tuve que agarrar mi bici e ir rumbo a La Paz. Pedaleé casi como 14 horas y al llegar al aeropuerto y entonces para mí fue un poco más de sacrificatorio, pero eso me dio más la fortaleza", relató el fondista.
El atleta explicó que la drástica decisión fue respaldada por su entorno cercano: "Me largué a pedalear porque prácticamente los vuelos no había, entonces teníamos que hacer esa opción, y con mi familia tomamos y ya agarré la bicicleta y tuve que asistir para llegar al aeropuerto sí o sí". Tras la extenuante jornada sobre dos ruedas, Garibay logró arribar a Ecuador, donde utilizó dos días exclusivos para recuperarse físicamente antes del disparo de salida.
El retorno al podio tras superar una dura lesión
El podio en Quito representa un desahogo para el maratonista, quien venía arrastrando una complicada racha desde principios de año debido a una dolencia física que congeló sus entrenamientos habituales.
"Tuve en el mes de febrero una lesión, una sobrecarga en el muslo izquierdo, y gracias a la doctora Jimena Lafuente que se preocupó en mi lesión, que ella me ha podido recuperar óptimamente (...) Estuvimos casi como cinco meses parados y la verdad volver a competir y subirme al podio para mí eso fue muy motivante para mis próximas competencias y esto me da un poco más de confianza que sigue el juego y ya la lesión casi se quedó atrás", manifestó.
Garibay expresó su felicidad por reinsertarse en el circuito internacional y medir sus condiciones actuales: "Feliz y contento de volver a competir y más de llevar el nombre de Bolivia siempre, eso a mí me enorgullece (...) Para mí fue muy satisfactorio porque venimos de una lesión (...) y la verdad muy contento de rozarme otra vuelta con competidores internacionales".
Crítica a la falta de apoyo y el sustento familiar
El atleta orureño no ocultó su frustración respecto al manejo del patrocinio deportivo en el país, criticando que las autoridades y las empresas privadas suelen aparecer únicamente cuando el éxito ya está consolidado, dejando solos a los deportistas durante la etapa más compleja de su preparación.
"Prácticamente uno cuando necesita estos apoyos para tratar de conseguir las marcas mínimas y no cuando ya hagas ya vas a tener. Y eso es lo que me pasó a mí. Una vez cuando tienes la marca mínima y estás y todos tratan de quererte apoyar ahí, ahí estás, pero es ahora hoy donde se necesita, porque este camino es un proceso", reclamó.
A falta de soporte institucional, Garibay reveló que el soporte económico y logístico recae exclusivamente en su núcleo familiar. "Nosotros prácticamente ahora estamos casi sin nada, pero estamos luchando, hoy estamos sacando de algunos lugares, la familia donde va apoyándome (...) Hoy por mí, mi familia nomás es la que apuesta por mí. Ellos son los que me van alentando, me dan alguna suplementación, invierten en mí", confesó conmovido.
Paternidad y la mira puesta en Los Ángeles 2028
El retorno del atleta coincide con un importante cambio en su vida personal, el cual asegura que se ha transformado en su principal motor para encarar el nuevo ciclo olímpico. "Nació mi bebé, ya soy papá. Eso también se motiva a ser ahora ya hay un motivo por qué seguir esforzándote cada día más y más", compartió con orgullo.
Con el impulso de su nueva faceta familiar y la recuperación física consolidada, Garibay ya tiene planificado su próximo gran reto internacional en territorio europeo para finales de gestión.
"Tenemos un nuevo objetivo también que es, que estamos queriendo en noviembre tenemos una maratón allá en Europa y queremos de una tratar de conseguir la marca para los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028", anunció.
Finalmente, el maratonista reiteró su llamado al sector privado para que apueste por el talento nacional desde el inicio del ciclo de clasificación: "Hoy es donde la mayoría de los deportistas tratan de buscar las marcas mínimas para las Olimpiadas (...) Decirles a las empresas privadas que apoyen a los deportistas porque hoy el sueño de cada deportista es ir a algún juegos olímpicos y la verdad que es muy costoso (...) Esperemos que haya algunas empresas que quieran apoyarme y sumarse a este proyecto".
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