Erlinda Ovando recorre las calles desde la madrugada para recolectar material reciclable. El aumento de los alimentos y una cirugía que no puede pagar marcan su lucha diaria.
21/10/2026 22:10
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A sus 64 años, Erlinda Ovando recorre desde las 6:00 de la mañana las calles de Santa Cruz de la Sierra en busca de cartón, plástico y papel para vender y conseguir el sustento diario. Pese a los problemas de salud que enfrenta y al incremento de los precios de los alimentos, continúa trabajando para llevar comida a su hogar.
“Nosotros salimos a las 6 de la mañana, y a las 3 tiene que llegar uno a la casa porque después el sol también es fuerte”, contó Erlinda, quien camina largas distancias, incluso por la zona del río Piraí, hasta llegar al Mercado Abasto, donde comercializa el material que logra recolectar.
El esfuerzo que realiza para conseguir dinero refleja las dificultades que enfrenta para cubrir sus necesidades básicas. Según relató, reunir lo suficiente para comprar carne puede tomarle varios días de trabajo.
“Para comprarse un kilo de carne hay que juntar 100 kilos de cartón. Si nos matoneamos, en cuatro días juntamos. Comer carne es un lujo para nosotros ya", lamentó.
Erlinda también enfrenta problemas en la columna que le dificultan caminar. Una cirugía que cuesta cerca de Bs 20.000 continúa fuera de su alcance económico, por lo que ha tenido que postergar la intervención.
Pese a sus propias necesidades, la recicladora asegura que comparte lo poco que consigue con otras personas que también atraviesan dificultades económicas. Cuando recibe alimentos o logra reunir algunos productos, procura ayudar a quienes más lo necesitan.
La historia de Erlinda Ovando muestra las dificultades que enfrentan las personas que dependen del reciclaje para sobrevivir, en medio del aumento del costo de vida y de las limitaciones económicas que también les impiden acceder a tratamientos médicos.
