El brasileño, de 38 años, resultó gravemente herido durante un operativo policial en Santa Cruz. Según las autoridades bolivianas, era conocido como ‘Júnior Trindade’ y ‘Pablo Escobar de Goiás’, y habría liderado una organización criminal con conexiones internacionales.
26/10/2026 11:31
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La balacera registrada el sábado 24 de octubre en inmediaciones del cementerio municipal de Concepción, Santa Cruz, destapó una investigación contra una presunta estructura criminal transnacional. El ciudadano brasileño que resultó gravemente herido fue identificado por las autoridades como Engri Júnior de Almeida Maia, de 38 años, conocido como ‘Júnior Trindade’, ‘Cabezaõ’ y ‘Pablo Escobar de Goiás’.
Según el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, el sospechoso era considerado uno de los criminales más buscados del estado brasileño de Goiás y estaría vinculado con el tráfico internacional de cocaína y asesinatos por encargo.
“Este era la cabeza de una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y a la ejecución de sicariatos, incluso en algunos casos encargadas por otras organizaciones criminales como las de Sebastián Marset”, afirmó Oviedo durante una conferencia de prensa.
El ministro también destacó la dimensión que podría alcanzar la investigación y las conexiones de la presunta organización criminal.
“Suponemos, por las informaciones que estamos recibiendo del Brasil básicamente, que esta era una organización más grande que la de Sebastián Marset”, sostuvo.
De acuerdo con Oviedo, el investigado habría ingresado a Bolivia en 2021 y fundado una organización denominada Amigos do Estado (ADE), que presuntamente brindaba cobertura a otras estructuras criminales que operaban en el país.
El ministro explicó que la organización no solo se dedicaba al narcotráfico, sino que también habría participado en asesinatos por encargo y prestado apoyo logístico a otras redes delictivas.
“Esta organización, dicho sea de paso, era una línea de exportación muy grande hacia el Brasil y probablemente Europa”, manifestó.
Las autoridades también relacionaron al sospechoso con hechos violentos registrados en los municipios cruceños de San Ignacio y San Matías, así como con la muerte del teniente de Policía Gerson Salazar Arias.
Oviedo mencionó además otros casos que, según las investigaciones, estarían vinculados con esta estructura criminal.
“Los dos brasileños que han fallecido por inmediaciones de Valle Sánchez han sido ejecutados por esta organización, o el hijo de la alcaldesa de San Ramón, Jonathan López Rodríguez, que también fue asesinado por esta organización”, declaró el ministro.
Operativo de inteligencia y enfrentamiento policial
El comandante general interino de la Policía Boliviana, coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi, informó que la operación fue planificada a partir de información de inteligencia obtenida en coordinación con organismos internacionales, entre ellos la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y la Policía Federal de Brasil.
Según la autoridad policial, el ciudadano brasileño operaba en Bolivia con una identidad falsa, bajo el nombre de Julio Javier Maia Sampaio.
“Esta información obtenida, procesada y que genera inteligencia de valor estratégico en coordinación con agencias internacionales como la DEA y la Policía Federal del Brasil, permite desplegar y desarrollar una operación de alto nivel en la zona de frontera”, explicó Álvarez Arismendi.
El operativo se desarrolló en el marco del plan estratégico Frontera Segura 2.0, con participación de personal especializado y apoyo de medios aéreos y drones.
De acuerdo con el reporte oficial, los integrantes de la presunta organización detectaron la presencia de los dispositivos de vigilancia y se produjo un enfrentamiento cuando intentaban escapar. Tras el incidente, la Policía activó nuevas acciones investigativas para avanzar en la desarticulación de la red.
El comandante policial señaló que el sospechoso era considerado un objetivo criminal de alto valor en la región y que sus antecedentes estarían relacionados con el sicariato, el tráfico de drogas y el tráfico de armas.
Álvarez Arismendi indicó que el brasileño estaría investigado en más de 40 casos de asesinatos en Brasil y aproximadamente 12 en Bolivia, cifras que atribuyó a los antecedentes y pesquisas manejados por las autoridades.
También sostuvo que la organización habría desarrollado una estructura internacional propia, con financiamiento, liderazgo y mecanismos logísticos destinados al tráfico de cocaína mediante avionetas y otras rutas de transporte.
Como parte de las actuaciones policiales, las autoridades reportaron el secuestro de tres camionetas de alta gama, un cuadriciclo, una motocicleta Honda, siete motos acuáticas, cuatro canoas, tres kayaks, teléfonos celulares, tabletas, computadoras portátiles y joyas.
La Policía anunció que el despliegue continúa y que se comunicarán nuevos resultados a medida que avancen las operaciones.
“Bolivia no va a ser refugio de organizaciones criminales”
Al concluir su intervención, Oviedo lanzó un mensaje contundente sobre la política del Gobierno frente al crimen organizado.
“Bolivia no va a ser refugio de organizaciones criminales”, afirmó.
El ministro añadió que las autoridades continuarán con las acciones contra estas estructuras, bajo el compromiso de respetar los procedimientos legales.
“Vamos a producir resultados de un confrontamiento con respeto a los derechos procesales, con respeto a nuestro ordenamiento jurídico, pero con una voluntad inclaudicable de lucha contra el crimen organizado”, concluyó.
