La menor de edad se debate entre la vida y la muerte en un hospital pediátrico con un diagnóstico de 70 días de incapacidad, mientras que los autores del vejamen ya fueron imputados por tentativa de infanticidio.
09/06/2026 21:43
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Un indignante caso de tentativa de infanticidio conmociona a la ciudadanía. Una pequeña de tan solo dos años de edad permanece en estado crítico en la unidad de terapia intensiva del Hospital Pediátrico Manuel Ascensio Villarroel, del Complejo Viedma, tras haber sido víctima de una violencia extrema perpetrada en el seno de su propio hogar.
Un cuadro clínico desgarrador
La gravedad de las lesiones físicas que presenta la menor refleja el calvario que le tocó vivir. De acuerdo con los informes médicos y el examen forense, la niña fue ingresada de urgencia con un diagnóstico que mantiene en vilo al personal de salud:
Traumatismo craneoencefálico severo y hemorragias internas.
Fractura en uno de sus brazos.
Quemaduras de segundo grado en el cuerpo.
Múltiples hematomas y signos evidentes de maltrato crónico.
Debido a la severa inflamación en su cerebro, los especialistas tuvieron que someterla a una craneotomía de emergencia para liberar el edema cerebral. Ante la magnitud de los daños, los peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) le otorgaron 70 días de incapacidad médico-legal, según informa la Fundación Voces Libres.
Confesión y determinaciones judiciales
Las investigaciones del Ministerio Público se centraron de inmediato en el entorno familiar de la víctima: su madrastra, identificada como Marisol P.M., de 20 años, y su progenitor, Juan Carlos Y.H. Fuentes policiales confirmaron que la joven madrastra terminó por admitir el suplicio al que sometió a la pequeñita. Debido a esto, ambos adultos fueron imputados formalmente por el delito de tentativa de infanticidio.
“El hombre tenía conocimiento de las agresiones y no hizo la denuncia correspondiente. En el caso de la mujer, admitió el hecho y, al tratarse de la cuidadora de la menor, no habría brindado los cuidados necesarios, lo que derivó en las lesiones”, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba, coronel Rolando Vera.
En la audiencia de medidas cautelares, un juez de la causa determinó un destino distinto para cada uno de los implicados basándose en su condición legal y biológica. El padre de la niña, Juan Carlos Y.H., fue enviado con detención preventiva al penal de San Antonio, en Cochabamba, al no encontrar justificativos para su libertad.
Por otro lado, la madrastra, Marisol P.M., logró acreditar que se encuentra con un embarazo de cinco meses. Por esta razón, y en estricto apego a las normas legales vigentes que protegen la gestación, el juez instruyó detención domiciliaria para ella, una medida que cumplirá mientras se profundizan las investigaciones y se prepara el juicio oral en contra de la pareja.
Estado actual: Las autoridades y el personal médico mantienen el monitoreo constante sobre el estado de salud de la pequeña, cuyo pronóstico aún es reservado, mientras la sociedad civil clama por la pena máxima para los responsables de este vejamen.
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