TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Descubren que un subteniente vendía granadas y munición de guerra a lo que resultó ser una red criminal en el Trópico

El oficial del Ejército alegó que desvió el material bélico para comprar cámaras de seguridad. La investigación conectó el armamento militar con un taller de modificación de fusiles y una célula delictiva integrada por colombianos.

Descubren que un subteniente vendía granadas y munición de guerra
Cochabamba, Bolivia

Escuchar esta nota

Lo que comenzó como un operativo rutinario contra el narcotráfico en el Chapare destapó una alarmante red de tráfico de armas alimentada desde el interior de las propias Fuerzas Armadas. Un subteniente del Ejército fue aprehendido tras confesar que vendía granadas de guerra y municiones de alto calibre pertenecientes al material bélico de su regimiento, armamento que terminaba en manos de organizaciones criminales que operan en el trópico cochabambino.

Filtración desde el cuartel: Granadas por cámaras de seguridad

El eje central de la investigación penal dio un giro radical a las 10:00 a.m. de este martes, cuando efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) y el Fiscal de Sustancias Controladas intervinieron el Cuartel R.I. 31 "Cnl. Epifanio Ríos Zambrana".

En presencia del comandante del regimiento, se tomó la declaración del Subteniente de Infantería Williams V. M., responsable del resguardo del material bélico. El oficial admitió haber comercializado proyectiles calibre 7.62 y granadas de guerra de 40 mm (compatibles con fusiles M-16 A2). Según la polémica justificación del uniformado, realizó la venta ilegal con el fin de recaudar fondos para adquirir cámaras de seguridad para la unidad militar.

Tras una requisa inmediata en su dormitorio y en la oficina de armas, las autoridades incautaron un arsenal oculto:

  • 14 granadas de guerra de 40 mm y 54 granadas de aturdimiento.

  • 288 proyectiles de guerra (calibres 7.62 y 5.56).

  • Equipos electrónicos (computadora laptop y un sistema DVR) que serán peritados para rastrear los contactos del militar.

La conexión con el "armero" del Sindicato Villa 14

La detención del militar fue el eslabón final de una cadena que horas antes había llevado al hallazgo de un taller clandestino de balística en el Sindicato Villa 14 de Septiembre (Municipio de Villa Tunari).

En ese inmueble, la policía capturó a Mateo V. C. (50 años), quien presuntamente operaba como el "armero" de la organización, dedicándose exclusivamente a modificar y adaptar armas de fuego de distintos calibres. Junto a él fue detenido Wilmer V. C. (25 años). En el taller se encontraron rifles de caza, revólveres y una cantidad aún no cuantificada de munición de guerra punta dorada para lanzagranadas M203, cuya procedencia coincide con el material desviado del cuartel.

Tres ciudadanos colombianos bajo la lupa

El operativo que destapó toda la red inició a las 05:30 a.m. en la misma zona, donde una patrulla de Umopar detectó movimientos sospechosos en una vivienda utilizada como base de operaciones.

Allí se logró la captura de tres súbditos colombianos identificados como Alejandro G. G. (34), Juan C. P. G. (56) y Maicol A. T. (40). Los extranjeros tenían en su poder una escopeta calibre 12, una carabina, un revólver, vehículos indocumentados ("chutos") y paquetes de pasta base de cocaína junto a precursores químicos.

Gravedad del caso: El Ministerio Público inició las acciones penales correspondientes no solo por narcotráfico, sino por delitos de alta gravedad contra la seguridad del Estado y tráfico ilícito de armas. Las autoridades investigan si este arsenal estaba destinado a abastecer a grupos irregulares o a mafias organizadas ligadas al narcotráfico en la región.

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD