La delegación internacional se reunió con sectores productivos, sociales e indígenas en La Paz y Santa Cruz. El informe será presentado ante el Consejo Permanente de la OEA para evaluar la situación del país.
30/07/2026 15:54
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Una misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) concluyó sus jornadas de intensas reuniones con diversos actores de la sociedad boliviana para evaluar las consecuencias de los recientes 53 días de bloqueos que paralizaron al país. La comitiva, que busca respaldar la labor de las autoridades democráticamente electas, presentará sus conclusiones ante el Consejo Permanente del organismo en Washington D.C.
El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, brindó el informe oficial sobre el proceso, destacando que este encuentro forma parte de una estrategia para "posicionar nuevamente a Bolivia en los foros multilaterales". Asimismo, aclaró que el Gobierno se mantuvo al margen de las mesas de diálogo para garantizar la total transparencia del proceso. "Nosotros no estamos participando de esos espacios para no generar ningún tipo de distorsión o sesgo, y para que puedan escuchar de viva voz de los actores cuáles fueron las motivaciones y efectos de las protestas", explicó el canciller.
Un frente diplomático de alto nivel
La solicitud de enviar esta delegación in situ fue una iniciativa sugerida originalmente por el presidente de Panamá. La comitiva internacional estuvo liderada por el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, junto al canciller panameño Javier Martínez-Acha.
Al bloque diplomático se sumaron delegaciones oficiales de Canadá, Argentina, Uruguay, Perú, Chile y una representación de Estados Unidos encabezada por el subsecretario adjunto de Estado para la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Hanky. Las reuniones se dividieron entre la sede de gobierno en La Paz y la capital cruceña, abarcando desde líderes indígenas, gremiales, mineros y juventudes, hasta sectores del transporte e interculturales.
Millonario daño económico y desempleo: "No puede haber impunidad"
Durante los encuentros en Santa Cruz con la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco) y las cámaras nacionales de Exportadores, Comercio e Industria, se expuso la cruda realidad financiera que atraviesa el país tras el prolongado cerco vial.
El canciller Aramayo enfatizó que las consecuencias no golpean únicamente a los grandes capitales, sino a la población general, reportándose la pérdida de cerca de 250.000 empleos; el cierre definitivo de múltiples empresas y la interrupción crítica de las cadenas productivas y de suministro.
"El mensaje a voz en cuello ha sido que no puede haber impunidad para quienes le han generado este daño económico al Estado y a la sociedad boliviana", manifestó el jefe de la diplomacia nacional.
El informe gubernamental detalló que las autoridades internacionales mostraron una profunda preocupación por el escenario boliviano. El secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin, hizo hincapié en la pérdida de credibilidad y el severo "daño reputacional" que sufre el sector económico productivo del país ante los mercados globales.
Por su parte, el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, fue categórico al señalar que "no es posible hablar de la defensa de los derechos si no está garantizada la vigencia plena del Estado de Derecho". Bajo esa línea, el Ejecutivo boliviano ratificó ante los veedores que el conflicto no estuvo asociado a demandas sociales legítimas desatendidas, puesto que los canales de diálogo político fueron activados e insistentes a lo largo de los 53 días de conflicto.
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